Mientras Wallis Simpson exigía que le plancharan los billetes “para escuchar cómo crujía el dinero”, un periodista de anteojos oscuros y pluma cruel se empinaba ante el mundo como un amigo cercano de Jackie Kennedy, de los Agnelli en Italia y de la familia Grimaldi que comandaba el Mediterráneo desde Montecarlo. Ese periodista era Truman Capote, el mismo que —con el tiempo— bautizó a sus contemporáneos como los ‘cisnes’ de una época. Hombres y mujeres que todo el año estaban bronceados, que recorrían el mundo vestidos de Balenciaga, con sombreros de plumas y cruzaban el cielo en sus aviones privados. No fue muy difícil que, ante los ojos de todos y hasta ahora, aún sigan unidos bajo un mismo Olimpo llamado jet set.

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De un almuerzo en Los Hamptons ofrecido por Henry Ford, a una comida con Ira von Fustenberg y el príncipe Alfonso. Todo en un mismo día, para amanecer después en un desayuno en la casa de Fionna Thyssen y sus vestidos de Lanvin. La fiesta seguía en las mansiones a la orilla del lago como decoradas por Renzo Mongiardino, quien trajo de vuelta la fascinación por Oriente. Un hábil Cecil Beaton no se cansaba de registrar con su cámara análoga las celebraciones de Lady Jayne Wrighman. Parejas icónicas habían muchas, pero ninguna como la de Thomas y Diana Wreeland, que tomaron la costumbre de usar trajes combinados. Ellos fueron los primeros en hacer de sus convites un despliegue de páginas que después iluminaban el couché. Diana hasta hoy es editora en Vogue.

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Las navegaciones de Aristóteles Onassis eran una fiesta en cada recalada: los invitados eran del mundo de la moda, del arte y, sobre todo, del ballet y la ópera. Coco Chanel, Suzy Parker, Rudolf Nureyev y Maria Callas eran capaces de interrumpir una gira para estar ahí.

Viajes, dinero y sexo en Acapulco o en Mustique, la isla del Caribe que la princesa Margarita la hizo como propia. En este libro de Nicholas Foulkes, aparecen todas las caras de una época en que viajar era exclusivo de una clase cosmopolita, un eterno rendez-vous de ocio, lujo y algo de decadencia.