Año 2001, cuarta temporada, capítulo 1. El estreno de Sex and the City de ese ciclo tiene como tema central las fantasías eróticas femeninas y aquellos hombres soñados que se tienen como referencia para esos momentos íntimos. A esas alturas George Clooney estaba fuera (ya tuvo su momento, explican), según las protagonistas de la serie. Y, sin dudarlo, gritan al unísono a su sucesor: ¡Russell Crowe!

Los personajes de esa comedia no son adolescentes que fácilmente pueden ser seducidas por una boys band o maqueteado ídolo teen de la industria. Pero actúan igual que colegialas. Así como lo hicieron las viudas de Rodolfo Valentino en su funeral, las admiradoras en histeria de Elvis, las ochenteras coleccionistas de fotos de Los Chamos, Soda y Menudo o las disciplinadas directioners.

Pasan las décadas con las luchas de género, las campañas reivindicativas por igualdad de derechos y los logros simbólicos de mujeres en arenas tradicionalmente masculinas. Cambia el siglo, pero siempre salta ese impulso irracional frente al otro sexo.

“Hay un prejuicio social: aunque seas educada y adulta no tienes que perder el disfrute. En general, hay poco acceso a ese goce con la figura masculina. Ahora hay plata y mayor libertad. También hay que entender que las mujeres tienen una relación con la admiración y enamoramiento más profundo. Así también con la fantasía, que juega un rol más importante que lo que sucede con el hombre, que es más concreto”, explica Raffaella di Girolamo, sicóloga experta en sexualidad. 

El ejemplo más recientes son los 30 millones de dólares que logró en su estreno la película de topleros Magic Mike XXL. La secuela de guapos que bailan y se quitan la ropa casi empató en recaudación ese fin de semana con las superproducciones Jurassic World, Terminator y la infantil Intensa Mente.

A años de Gladiador y un Russell Crowe en el tiempo en que se preocupaba de tonificar sus abdominales, surgió un relevo de testosterona —y talento—para mantener la fantasía: Jon Hamm. El actor con su papel retro de Don Draper en Mad Men ‘descompensó’ a millones de fans que cayeron ante su actitud alfa. Y cuando ya se anunciaba el fin de la serie sesentera tomó vuelo Michael Fassbender (Shame, 12 años de esclavitud) con su desnudo frontal y malicia. ¿Dato para mantener alimentando ‘el disfrute’? El 2015 es del belga Matthias Schoenaerts (Rust and Bone), gracias al romántico y sexy remake de Lejos de la multitud. No por nada su coestrella en la reciente A Little Chaos Kate Winslet declaró: “Realmente él se ve como un hombre…”. Palabra de ganadora del Oscar.