Constanza llevaba siete años de relación. Un mes antes de casarse entró a la cuenta de Facebook de su novio. “El dejó grabada la contraseña en su computador y mi curiosidad pudo más”, asegura con un dejo de culpa en la mirada, aunque tampoco tanto: tras revisar todo su historial de conversaciones descubrió que él tenía a otra mujer. “Me sentí pésimo, pero mi rabia con él fue infinitamente superior”, confiesa. Lógicamente, Constanza no se casó.

Los expertos en terapias de pareja coinciden en que “nuestra vida se ha vuelto digital”. Y si hace veinte años los curiosos y descontrolados comprobaron una infidelidad revisando bolsillos o husmeando en la cartera de la pareja ‘sospechosa’, en la era moderna la escena del crimen deja huellas en el ciberespacio.

Cada día se abren más cuentas en redes sociales. Instagram, la red que funciona en razón a los likes por foto, es un 25 por ciento más popular en los últimos 9 meses y los portales de citas como Tinder son una realidad en los dispositivos móviles de más de 50 millones de personas. De hecho, el centro de investigación Pew confirma que en países como Estados Unidos es más normal encontrarse con una persona que tenga un perfil de Facebook abierto antes que alguien offline. Y de igual forma se presenta la tendencia en tribunales: en 2009 la palabra “Facebook” apareció en un 20% de las peticiones de divorcio de ese año, y cuatro de cada cinco abogados utilizaban información de los perfiles para defender a sus clientes ante la corte.

Wp-Wapp-3

Entonces, ¿por qué nos sorprende que una crisis amorosa se origine en el mundo virtual?

“Me preguntaron tanto por el doble ticket azul de WhatsApp que tuve que agregarlo en mi ítem de preguntas”, cuenta José Luis Rioseco, director de Chile Psicólogos y también experto en parejas. Rupturas por likes de una ex pareja en una foto o tener que eliminar algún ‘amigo’ (a) de Facebook por petición de la pareja, son temas comunes hoy en las consultas. “El 70 por ciento de quienes vienen a terapia no puede manejar los celos por le produce la actividad de su pareja en la red social”, asegura Rioseco. Y garantiza: “Lo normal hoy es pertenecer al mundo digital. De hecho, casi la mitad de esas parejas se iniciaron en internet”.

Un estudio de la Universidad de Guelph de Canadá comprobó que Facebook desata celos en más de un 75 por ciento de sus usuarios. ¿La razón? La exposición de información de nuestra pareja nos haría sentir que no sólo nosotros los conocemos en su totalidad. “Prefiero subir yo las fotos antes que él, para que a mí me den los likes”, confiesa Carla (24). Y Juan Ignacio (33) reconoce que “es por un tema de ego y te da rabia que tu polola sea más vista, sobre todo por algún ex…”. Para Cristián Chaparro, siquiatra de parejas en la Red de Salud UC, esto se explica en que, al estar siempre conectados y disponibles, “se reduce la sensación de exclusividad entre las parejas”. Y eso causaría la crisis. Tan simple con que, de sólo contar con un perfil de Facebook, es posible conectarnos con un antiguo amor.

Wp-Digital-7

También está el caso de los portales de citas virtuales, donde los cibernautas pueden empezar una conversación con un desconocido de acuerdo a un porcentaje de coincidencia de intereses o cercanía de acuerdo al radio de ubicación en sólo un segundo. Aplicaciones como Tinder o Match cuentan con más de 8 millones de suscritos en México y 1,4 millones en Chile. Pero que a su vez, también marcan la pauta de discusiones amorosas.
A pesar de estar comprometido, Maximiliano (26) reconoce haber tenido citas por alguno de estos portales: “Me he portado mal”, confesó a Caras.cl. Y Josefina (31) se enteró de que su marido aún tenía una cuenta abierta en Tinder y eso provocó el divorcio: “Me volví una psicópata del celular”, asegura. Sin embargo, Valeria Schapira, experta en vínculos amorosos de Match.com en America Latina y autora de siete libros relacionados con el amor en esta era, asegura que no hay que alarmarse: “Un 75 por ciento de nuestros clientes declara que busca una relación formal y tan sólo el 1 por ciento de la totalidad es infiel”.

Pero no todo es crítica. “Hoy las relaciones a distancia se pueden llevar con normalidad, pero no hay que descuidarse”, asegura José Luis Rioseco. Ser fieles y no llevar una relación paralela es un consejo que los especialistas también aterrizan no sólo a la dimensión digital. “Los celos de quienes insisten en buscar una infidelidad siguen siendo el mayor motivo de término de relaciones en el mundo”, recuerdan los expertos.
Querámoslo o no, el mundo virtual pasó de ser una dimensión a nuestra realidad. Y aunque siempre está la opción de abstraernos de las redes, parece que ya nadie pasa por alto esta esta nueva ley cibernética: ‘Ojos que no ven, Facebook te lo cuenta’.