“Vivimos en un tiempo en que somos rápidos para encasillar a la gente…”, así comienza un video publicitario que TV2, un canal de televisión comercial danés -cuyo propietario es el Estado-, compartió en enero y que ha tenido un enorme éxito dentro y fuera de las fronteras de Dinamarca.

Se llama “Todo lo que nos une”, se hizo en danés, se tradujo luego al inglés y pasados los días aparecieron también las traducciones a otros idiomas como el castellano, y comenzó a compartirse en medios sociales. Tal vez ya lo han visto. Yo lo puse en mi muro de Facebook y me sorprendí viendo que no solo daneses sino muchos extranjeros también estaban compartiendo la versión en inglés: en solo 3 minutos esta producción no solo hace pensar, sino que nos hace abrir los ojos y el corazón.

La recepción del mensaje ha sido cálida, positiva y expansiva. Ya lleva casi 10 millones de reproducciones entre YouTube y Facebook, se sigue compartiendo y los comentarios a la producción dan un respiro en estos revolucionados días de crisis, discursos llenos de odio, desconfianza y miedos. En estos tiempos de divisiones y prejuicios me gustó ver un mensaje que, en vez de enfatizar nuestras diferencias, celebra lo que tenemos en común.

Me gusta ver que es posible trasladar el centro del discurso desde los obvios estereotipos y prejuicios, hacia las experiencias y sentimientos que nos unen, sin importar el origen, la apariencia física, las historias de vida, ni las visiones políticas o religiosas. Hermoso ejercicio el enfatizar lo que tenemos en común solo por existir.

El año pasado escribí a propósito de los estereotipos, los prejuicios y lo que significan especialmente cuando uno es inmigrante. Y la pregunta que se ha repetido luego de esos blogs y ahora, después de ver este video fue: ¿es realmente tan abierto el ambiente para los extranjeros en Dinamarca? Llegar casualmente aquí porque me casé con el vikingo -y el plan era de quedarnos solo durante los 4 años que duraría su doctorado- e instalarnos en la provincia, me hizo conocer “la Dinamarca profunda”.

No es fácil, pero se puede y siento que me he ganado mi espacio en este país. Es fundamental aprender el idioma, un esfuerzo que los daneses aprecian muchísimo y los abre hacia los extranjeros, inmigrantes o turistas. Claramente no son tan abiertos ni cálidos como los latinos, pero cuando construyes una amistad con ellos es sólida y entregada.

Y sí, tal como nosotros en el sur, son rápidos para encasillar a las personas. Ellos y nosotros. Los nativos y los que no lo son. Esa actitud se ha acentuado en los últimos años, tanto en el día a día como en el discurso político, reflejo quizás de la línea ultra conservadora que se ha comenzado a extender a través de Europa y también ahora en Estados Unidos. Ellos y nosotros. Aquí incluso durante una discusión parlamentaria hace un par de semanas, se desencadenó una profunda discusión que continuó en los medios, a propósito de la definición de lo que significa ser “danés”… en resumen y como ejemplo, vistas desde la mirada más extrema, las mini-vikingas nacidas, criadas acá y con su pasaporte en orden podrían no ser consideradas en rigor “danesas”, por tener una madre originaria de un país latinoamericano. Un absurdo y una discusión que habría sido impensable hace solo unos años.

Cuando hay situaciones como esas, es una alegría ver la iniciativa de TV2 y comprobar que hay daneses -y gente en todas partes del mundo- que no han olvidado que lo que nos une, aunque no siempre se vea, es fuerte. Que, aunque externamente parezcamos diferentes, muy diferentes, en el interior las similitudes abundan, solo es necesario tener una mirada y un corazón amplios, tolerantes y abiertos.

No necesitamos pensar igual, necesitamos pensar, respetar las historias de vida que han modelado la visión que tenemos del mundo y comprobar que nuestra vida se enriquece en la heterogeneidad y se empobrece al etiquetar y encasillar a la gente. Y no solo hablo de extranjeros, también del vecino nuevo, del nuevo colega o del niño nuevo que llega al colegio. No olvidemos ni por un segundo las palabras del zorro al Principito: “Lo esencial es invisible a los ojos”… ¿Lo recuerdan?

Comentarios

comentarios