La editorial argentina Dakota inauguró su catálogo con dos libros de la autoproclamada Alt-lit (Alternative Literature), tendencia que agrupa a jóvenes que se publican y promueven vía web. Escriben sobre la ausencia de futuro: las drogas, la imposibilidad del amor y de la familia.

La editorial argentina Dakota inauguró su catálogo con dos libros de la autoproclamada Alt-lit (Alternative Literature), tendencia que agrupa a jóvenes que se publican y promueven vía web.

Lo de Boyle es una supuesta antología de entradas de blog que retratan su vida como una sucesión de percepciones, reflexiones y momentos sin continuidad, alternando el humor, el patetismo y la ironía (Antología de entradas inéditas del blog de un empleado mexicano de Panda Express). Los fragmentos brillan por la precisión al registrar y revelar la intimidad, como una confesión religiosa o una consulta psicoanalítica, y tienen un tono similar, entre culposo y enfermizo.

Ahí está el capítulo “Lo que el xanax me hace sentir” o “La vida sin internet”, o sus listados de personas con quien tuvo sexo, o de las mentiras que dijo. Mientras Boyle se refugia reconociendo su vacío y dificultad afectiva, en los cuentos de Lin esos males forman circunstancias absurdas que los personajes sufren con total impotencia (Hoy el cielo está azul y blanco con manchas azul brillante y una luna pálida y pequeña y voy a destruir nuestra relación hoy).

Ahí está el capítulo “Lo que el xanax me hace sentir” o “La vida sin internet”, o sus listados de personas con quien tuvo sexo, o de las mentiras que dijo.

Hay una familia víctima de secuestradores amateurs; un joven mimado que es enviado a China a enseñar inglés; un huérfano que se cría con los delfines (“No grité. Pensé que debía ser normal que te tiren al océano desde un crucero”). La Alt-lit parece una especie de folclore, originado en la comunicación escrita y coloquial del internet de segunda generación. Y tanto Boyle como Lin serían destacados exponentes.