1) Frank Morris y los hermanos John y Clarence Anglin (Alcatraz, Estados Unidos, 1962)

La “isla-prisión” también conocida como “La Roca”, abrió sus puertas como cárcel civil de alta seguridad en 1934 (y fue clausurada por el fiscal Robert F. Kennedy en 1963). Ahí estuvieron los criminales más peligrosos del mundo, como Al Capone y James Whitey Bulger. Pero los primeros en huir fueron Frank Morris y los hermanos John y Clarence Anglin, presos por robar bancos a mano armada y posesión de narcóticos. Durante dos años y teniendo como herramientas una simple cuchara y un taladro manual, cavaron un túnel en las paredes desgastadas del lugar. Así llegaron al techo de la prisión y desde lo más alto de la cárcel saltaron al patio y atravesaron todas las rejas sin problemas. Luego, escaparon en una balsa construida por ellos mismos con pedazos de 50 impermeables viejos hasta la costa de San Francisco, distante a dos kilómetros. Su huída inspiró la película Escape from Alcatraz con Clint Eastwood. Los criminales fueron declarados muertos, pero sus cuerpos jamás fueron encontrados.

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2) Tim Jenkin, Stephen Lee y Alex Moumbaris (Prisión Central de Pretoria, Sudáfrica, 1979)

Definida como “una de las fugas más increíbles de la historia” por el History Channel, Jenkin y Lee, dos férreos partidarios del activismo de Nelson Mandela y quienes cumplían órdenes por instalar bombas en contra del Apartheid, huyeron nada menos que de una de las cárceles más seguras de Sudáfrica, la Prisión Central de Pretoria. Sortearon las diez puertas del fuerte con llaves de madera, las que tardaron diez años en fabricar. Huyeron a Inglaterra y nunca fueron capturados. En 2013, Stephen Lee declaró a The Daily Mirror desde su casa en Londres: “Lograrlo fue emocionante, impactante”.

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3) Pablo Escobar (Cárcel de la Catedral, Colombia, 1992)

El narcotraficante más rico e influyente de Colombia transformó la Cárcel de La Catedral en una especie de fortaleza, con gimnasio y hasta jacuzzi. Desde aquí manejaba todos sus negocios. Cuando el gobierno decidió trasladarlo, “El Patrón” armó un motín y tomó como rehenes a cuatro funcionarios judiciales encargados de ejecutar la operación. El líder del autodenominado grupo Los Extraditables, se atrincheró en un túnel secreto junto a 14 cómplices. Luego escaparon vestidos de mujeres gracias a la complicidad de algunos guardias. Tras un asalto del Ejército, que liberó a dos de los rehenes, Escobar se fugó con nueve de sus hombres. Un año más tarde murió tras un operativo encabezado por coronel Hugo Aguilar.

4) Ricardo Palma, Pablo Muñoz, Mauricio Hernández  y Patricio Ortiz (Cárcel de Alta Seguridad de Santiago,Chile, 1996)

Condenados por el asesinato de Jaime Guzmán y el coronel Luis Fontaine, el secuestro de Cristián Edwards y la muerte de un carabinero, fueron detenidos cuatro integrantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez y llevados a la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago, construida en 1993 en el centro de la ciudad, en plena Avenida Pedro Montt durante el gobierno de Aylwin. Tres años después, el grupo revolucionó al país tras fugarse nada nada menos que en un helicóptero. La hazaña tardó tan sólo un minuto. Los tres hombres escaparon arriba de una jaula metálica diseñada especialmente y sobrevoló la cárcel entre ráfagas de balas de M16 disparadas por los fusileros.

El helicóptero aterrizó en la plaza Brasil. Aquí los frentistas fueron recogidos por diferentes vehículos. Hoy Hernández cumple una condena en Brasil por el secuestro del empresario Washington Olivetto; Ortiz está refugiado en Suiza. Pero se desconoce el paradero de Muñoz y Palma.

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5) Joaquín “Chapo” Guzmán (Prisión de Alta Seguridad del Altiplano, México, sábado 11 de julio de 2015)

Con la fuga del líder del cartel de Sinaloa y con eso, el máximo desafío que enfrenta hoy el gobierno Peña Nieto (que hace 1 año y cinco meses declaraba en cadena nacional que una nueva huida del criminal sería “imperdonable”), el narcotraficante “Chapo” Guzmán continua desaparecido tras escapar de la Prisión de Alta Seguridad del Altiplano. Mientras se duchaba, el mafioso mexicano sacó la reja que colaba el agua y se dirigió hacia un pasadizo cavado a 10 metros de profundidad. Desde ahí, recorrió 1,5 kilómetros por un sendero iluminado y perfectamente ventilado hasta llegar a una vivienda en construcción. Sin embargo, no es la primera vez que el narcotraficante logra burlar la alta seguridad de su país. Después de haber sido capturado en Guatemala en 1993 el capo fue llevado a la Penal de máxima seguridad de Puente Grande, donde debía cumplir una condena de 20 años, sin embargo, logró escapar en 2001 tras esconderse en un carro de lavandería que lo llevó hasta el estacionamiento de la cárcel, donde habría contado con guardias cómplices. Ahora también existe esa duda. Si bien se comprobó que la Agencia Antidroga de Estados Unidos tenía la información de que el criminal planeaba una nueva fuga, ahora todo el personal de la prisión ha sido retenido y 18 funcionarios están siendo interrogados en la capital. De “El Chapo”, todo se puede esperar y Peña Nieto definió el escape desde Francia como “lamentable”.