Estaban viendo pasar el mundo ante sus ojos y decidieron que era el momento de subir al tren. Sofía Yarur, 29 años —diseñadora de la Universidad Católica—, acababa de llegar con su marido a Harvard. Cecilia Vial, de 27 —abogada de la Universidad Católica— acompañaba al suyo que estudiaba en el MIT, y Jimena Castro, de 30, con un Magíster de Literatura de la Universidad de Barcelona, hacía una pasantía.

La ocasión llegó en diciembre de 2013. El Centro de Emprendimiento de Harvard ofrecía la posibilidad de presentar una buena idea y convertirla en una Start-Up. Aunque quedar seleccionadas era difícil, decidieron jugársela. La apuesta fue una revista digital para mujeres latinas. Jimena estaba escribiendo la tesis, Cecilia trabajaba y Sofía estudiaba. “Como todo comenzó en invierno, nos obligaba a salir de nuestras casas y no quedarnos encerradas por el frío y la nieve. Nos juntábamos en cafés de la ciudad porque nos motivaba mucho ver a otros estudiantes concentrados en sus proyectos. En la medida que el trabajo fue más intenso vimos que necesitábamos un lugar estable donde instalarnos”.

Postularon en septiembre de 2014 y lo lograron. Su propuesta, Witty.la, contaba con dos cartas ganadoras: estar dirigida a la mujer y hecha por latinas. Desde entonces forman parte del frenético I-lab en el Harvard Innovation Lab, un laboratorio de ideas donde pasan la prueba buena parte de lo mejor del emprendiento mundial. El Harvard Innovation Lab les entrega durante doce semanas un espacio de trabajo junto a otros emprendedores, y el apoyo de una mentoría de profesores y líderes del sector de cada proyecto. Pero además les otorga el patrocinio y el compromiso de la empresa creativa IDEO, conocida por su carácter pionero en la aplicación empresarial de la metodología creativa Design Thinking.

Estas tres jóvenes chilenas son, hasta ahora, las únicas latinas del laboratorio. Ahí tienen compañeros como Kimberly Jung, un estudiante de Harvard, que tras participar en la guerra de Afganistán decidió cambiar la vida de miles de agricultores afganos con su proyecto que sustituye el cultivo de opio por azafrán de calidad. Además de ser muy buen negocio, este emprendimiento redujo el dinero destinado a financiar redes terroristas y el flujo de drogas hacia mercados occidentales.

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También coinciden con Miki Heller, un israelí, que llegó a Estados Unidos a los ocho años y que estando en Harvard decidió lanzar AppSuccess, una plataforma interactiva en línea para ayudar en sus trámites de acceso a la universidad a estudiantes de bajos ingresos pero bien calificados.
Tienen derecho a mentoring, asesoría de expertos en tecnología e innovación, y el privilegio de trabajar en un espacio extremadamente creativo, en un clima de mucha empatía y colaboración. Además, la universidad les entrega más de 10 mil dólares en recursos tecnológicos como hosting, almacenamiento y un año de cursos y programas para aprender a codificar y ocupar los mejores softwares.

Sofía Yarur cuenta que Boston es una ciudad muy estimulante. “Con tantas universidades de prestigio reunidas en un solo lugar se juntan personas muy interesantes; premios Nobel, gente como Noam Chomsky que dan charlas frecuentemente. Su clima, tan duro en invierno, estimula un cierto carácter de superación y de búsqueda. Es difícil estar quieto acá. A pesar del frío y la nieve siempre hay algo que hacer y aprender”.

 —¿Por qué el proyecto fue una revista?
—Cecilia Vial nos invitó a formar parte de una idea a la que ella le venía dando vueltas hace tiempo: crear una comunidad de mujeres que compartieran intereses. Las tres pensábamos que existían muchos blogs y páginas para mujeres, pero que no respondían a las verdaderas necesidades. Por eso apostamos por una revista digital, porque es el modo de compartir hoy. Pasamos mucho tiempo en el computador y el celular y quisimos aprovechar esas plataformas. Queremos convertirnos en una plataforma que congregue a mujeres que tienen la inquietud de querer saber más, apuntando a la mujer latinoamericana.

—¿Y cómo es esa mujer?
—Las latinas tenemos más en común de lo que pensamos y somos distintas de las norteamericanas y europeas. Cada vez hay más profesionales, muchas también quieren ser madres, independientes y sentirse bien. Hay avances en la educación, pero que no se traducen en mejores trabajos o sueldos. El “gap” con nuestros pares hombres sigue siendo abismante. La realidad en que vivimos es muy machista, y ahí falta mucho que hacer.

—¿En qué ha cambiado la mujer en esta generación?
—Ahora está más presionada. Debe trabajar, ser buena mamá, sentirse bien, tener sus propios intereses, y eso puede ser muy abrumador.

—¿Cómo saben lo que interesa a las mujeres?
—En Harvard hicimos un focus group con mujeres latinas que viven en Boston, y nos ayudó a tener una idea más clara de lo que buscan.

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—¿Y qué les interesa a ustedes?
—A Sofía le apasiona el deporte, el diseño, el arte. Ahora está tomando clases de cerámica, por la unión que tiene con el diseño. A Cecilia le gusta leer, en especial literatura. También le interesa la Economía del Comportamiento. Es fanática de Kanehman, Taleb, Sunstein; y de los idiomas, estudió chino y ahora está con el francés. A Jimena le llama la atención la literatura, la escritura de crónicas, ensayos, poesía y, sobre todo, la relación entre ésta y otras artes. Además, la escritura de las monjas en la época medieval y colonial.

—¿Qué otros blogs o direcciones de internet recomiendan?
—Slate es bastante bueno; Bustle es más bien divertido; el HuffPost obviamente; y algo más guerrillero pero entretenido puede ser XoJane.

—¿A quiénes siguen en moda, actualidad, cocina, viajes y estilo de vida?
—En los medios, a Emma Watson, porque representa los valores que buscamos y ha peleado mediáticamente por ellos. El humor de Tina Fey es agudo, rápido y contingente. La escritora y actriz Lena Dunham, aunque controversial, es rupturista y ha puesto temas claves para las mujeres en el tapete. En ciencia Neri Oxman. También Elizabeth Holmes, que ha cambiado el mundo. Tiene menos de 30 años y ha revolucionado la industria de la salud, es billonaria sin haber heredado ni un céntimo y mejoró la vida de miles de personas… y pronto de millones de personas.

—¿Alguna mujer en el mundo de los negocios?
Sheryl Sandberg es buen modelo a seguir. Una empresaria americana, actual CEO de Facebook, fue vicepresidenta de Google y ex jefa de gabinete de Larry Summers. Además de tener una trayectoria envidiable, está casada y es madre de dos niños. Su vida parece una hazaña mitológica, el resumen del sueño americano o por lo menos un gran acto de malabarismo. Con su nuevo libro, Lean In, Sandberg llama a las mujeres a involucrarse en sus carreras y a aspirar a más en lo personal y profesional.