Su crecimiento en televisión ha sido explosivo, al punto que ni siquiera ella ha tenido el tiempo de procesar su rápido éxito. En 2015, de modelo y deportista, Francisca Kika Silva (26) saltó a panelista de SQP. No alcanzó a estar mucho, cuando por su impactante belleza, naturalidad y desplante, fue reclutada por el matinal Bienvenidos de Canal 13, terminando el verano de 2017 coronada como reina del Festival de Viña, a la vez que su popularidad aumentaba como la espuma, transformándose en el corto plazo en el rostro de importantes marcas. En marzo de este año debutó en la ex estación católica con Proyecto Arca (su primer programa propio), donde recorre Chile en busca de especies nativas en peligro de extinción y que tiene contemplado una segunda temporada para el 2019. Aunque sin duda su gran salto y también su gran prueba fue hace unos días con su debut como animadora del reality Invencibles de Chilevisión, cuyo formato se basa en el programa irlandés The fittest family en que 12 familias se someten a distintas pruebas deportivas bajo la atenta supervisión de un grupo de coaches que tendrá a Horacio de la Peña, Pangal Andrade y a la boxeadora Carolina Crespita Rodríguez entre sus filas.

“Un programa deportivo y familiar es lo que siempre soñé hacer”, asegura la joven mayor de cuatro hermanos, quien tras egresar del colegio Monte Tabor y Nazaret, congeló sus estudios de educación física en la Universidad Andrés Bello para ir a México a trabajar como modelo. A su regreso, ingresó a la escuela de talentos de Canal 13 y fue el Pollo Valdivia quien la reclutó para su espacio nocturno Toc Show donde la joven hacía notas deportivas. De ahí su salto a SQP y el resto ya es historia conocida.

Sabe que el desafío ahora es grande y la exposición el doble, considerando —quiéralo o no—, que llega a ocupar el espacio que dejó Carolina de Moras en CHV. Sin embargo a Kika nada parece perturbarla. Con ella no hay ansiedades ni temores. Quizá porque, como bien dice, “estoy más madura y menos ansiosa”. En eso bastante ha tenido que ver el vivir sola hace un par de años y haber terminado su relación de una década con el deportista Benjamín Israel; quiebre que —reconoce— la obligó a conocerse más, a hacerse cargo de ella y aprender a estar sin pareja. También influyó en este crecimiento personal comprarse hace unos meses un departamento en Vitacura donde vive con su perro Gin, un bulldog francés con quien posó para esta entrevista, al cual conoció por una foto que una amiga suya publicó en su Instagram donde contaba que la madre del cachorro había muerto en el parto. “Apenas lo vi supe que sería mi compañero y al día siguiente ya estaba conmigo. Mi hermana chica Josefa le puso Gin porque nos gusta el gin tónica, y además es un nombre corto, con personalidad y pegajoso”.

Para la nueva conductora de CHV su perro se ha convertido en lo central de su vida. “Mis actividades son con él. Y cuando no puedo llevarlo al canal, mis hermanos se encargan. Se queda mucho con mis papás también, sobre todo en este período en que me ha tocado viajar. Ellos tienen dos golden retriever en su casa y lo más divertido es que todos se pelean por dormir con él. Mi mamá eso sí impuso la regla que Gin parte durmiendo con ella y ahí él verá en qué cama termina después”, dice riendo.

Francisca cuenta que los cuidados con su mascota son extremos, desde la alimentación, baños sanitarios hasta su entrenamiento. “Lo cuido como a un hijo. Gin es mi compañero en un año de soltería y de mucho trabajo. Ha sido un partner, una alegría, quien está conmigo en el día a día y por quien debo preocuparme, parar y me obliga pasar a mi casa; mi cable a tierra. Me acompaña en todas, a comer a restoranes pet friendly y también a las grabaciones de Invencibles, que son en Picarquín donde tiene mucho espacio para correr. Independiente de la raza que sean, cuando crías y acostumbras a tu perro a ir a todas partes contigo, aprenden a portarse muy bien. Depende de uno cuidarlos en ese sentido y enseñarles”.

“Me he preparado para este momento”, afirma la joven conductora sobre su actual proyecto televisivo. Y no sólo lo dice por su paso por diversos programas y canales, también por las rigurosas clases que hace rato viene tomando con la coach Claudia Berger, de quien ha aprendido desde técnicas de dicción, desplante escénico hasta cómo enfrentar diversas situaciones. “Estoy enfocada en ser una mejor comunicadora”, asegura.

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—Para muchos, Invencibles es su prueba de fuego para ocupar el lugar de Carolina de Moras y convertirse en la mujer fuerte de CHV. ¿Siente la presión?

—No lo veo así, sino como una nueva oportunidad que me está dando la vida y que debo aprovechar, aprender de ella. Me cuesta pensar que llegaré a ocupar el puesto de tal persona. Además, con Carola somos distintas, de edades diferentes, no podría compararme tampoco con ella porque tiene mucha más experiencia que yo. Insisto, es una oportunidad y me encanta que me hayan escogido para este tipo de programa porque significa que aún me identifican con mi faceta deportiva que es mi pasión.

—¿Le preocupa entregar contenido y que no la validen solo por su belleza?

—No, eso ya no es tema. Hoy la mujer es escuchada, ya no influye tanto el físico ni siento que hay que dar explicaciones por eso. Siempre alguien te va a criticar, tratar de rica, tonta o hueca por ser rubia. Hay que reírse nomás y no detenerse ni perder el tiempo en eso.

—¿Cuánto se demoró en entenderlo así?

—Siempre lo tuve claro, aunque al principio me afectaba; soy sensible. Si me tiran mala onda, me duele, aunque trate de no demostrarlo. Pero lo veo como un desafío también, que me ha hecho crecer y entender que son cosas de la pega y que hay que aceptar.

—¿Este crecimiento rápido ha sido parte de una estrategia?

—No, las ofertas me han llegado y las tomo, como ahora con Invencibles que me sorprendió. Cuando salí de la primera reunión en CHV, pensé: “¡No puedo creer que me esté pasando esto ahora!”. Soñaba con algún día conducir un programa de deporte enfocado en la familia, pero jamás pensé que llegaría ahora, tan luego…

—¿Por qué cree que se le han dado las cosas tan rápido?

—Esta pega me la tomo en serio, no porque esté en la tele soy diferente. Entré a la TV más chica, media perdida, quería ser actriz. Hice cursos por ese lado, pero una vez que ingresé a SQP decidí concentrarme en ser comunicadora. Me he preparado para eso. Pasar por distintos programas me ha ayudado a aprender de los formatos como también de mis compañeros, periodistas y directores. Sigo con mis clases particulares, aunque creo que lo más importante es ser uno para sentirte cómoda. Me cuesta mucho mentir o ser otra persona. Soy transparente, impulsiva, espontánea, que en ocasiones incluso me ha jugado en contra, pero no podría ser de otra manera. Tienes que ser tú y la TV de hoy lo valora. Lo mismo las nuevas generaciones; no quieren que les vendan pomadas, se dan cuenta, por eso está tan fuerte Internet y los youtubers.

“MI SUEÑO ES SER MAMÁ”

No se ha propuesto hasta dónde quiere llegar. Lo único que a Francisca le importa, dice, es aprender, crecer. “Estos últimos meses con Proyecto Arca y ahora con Invencibles he notado un cambio muy grande en mí, aunque he tenido que apurarme y preocuparme más de la cuenta para hacer las cosas bien. Es importante ser matea, estructurada, tener orden con los horarios. Como animadora del reality tengo el rol de poner las reglas, dar los tiempos; no puedo andar tirando la talla ni desordenando al equipo; al contrario, yo debo poner los límites y me ha resultado bien”, asegura.

—Quiso estudiar periodismo, ¿qué pasó con eso?

—Entendí que más que estudiar esa carrera, debía enfocarme en aprender lo que me serviría como dicción, desplante, según el rol que me tocaba. También soy de preguntar mucho a los directores, animadores o compañeros de trabajo, que han sido muy generosos. De todos he aprendido, aunque nunca he intentado imitar a alguna comunicadora en particular, sino que me fijo en lo bueno y malo de cada una. Siempre he dicho que la Tonka es la más matea y me gusta la espontaneidad de Diana Bolocco. Sin embargo, estoy convencida de que debo ser yo e ir mejorando.

—¿Qué es el éxito para usted?

—Ser feliz, hacer lo que me gusta y ser buena persona en lo que haces y con quienes te rodean. No sacas nada con tener un buen trabajo, un gran sueldo si lo pasas mal. Eso no es el éxito, sino tener un equilibrio. En ese sentido el deporte, hacer boxeo me ayuda a liberar mi mente, sentirme liviana y ágil.

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—Sorprende que no esté nerviosa de entrar a las grandes ligas de la TV.

—Esta propuesta del reality me llegó en el momento adecuado, cuando me siento distinta, más grande. Tiene que ver con que a fines del 2017 me compré mi departamento. Me cuesta mucho ahorrar, por eso me puse como meta comprarme algo, que me obligó a trabajar, ordenarme y guardar. Me cambié en mayo del año pasado y ahora estoy en la etapa de la decoración. ¡Era mi gran sueño! Soy muy mamá para esas cosas, me he dedicado todo este tiempo a pensar cómo quiero mi hogar. Si miro para atrás, no soy la misma de hace un año. Me siento más grande, más mujer, más madura. Es el año en que más he notado la diferencia.

—¿En qué puntualmente?

—En mi forma de pensar, de enfrentar la vida y el trabajo; en la relación con mi familia, con mis amigos, con mi perro incluso… Antes era más despelotada, ansiosa, impulsiva. No sé el minuto exacto en que maduré, pero asumí mayores responsabilidades y me hice cargo de mí. Aprendí también a cuidar mi salud. Soy seca para comer, muy golosa, desordenada, y entendí que debo cuidarme, por lo que fui a la nutricionista; con tanto trabajo no puedo quedarme sin energía. Estar soltera hace dos años me ha servido. He aprendido a conocerme, mis gustos; entender mis actitudes, solucionar mis problemas y darme cuenta de cuáles era mis errores en una relación.

—Se dice que hoy estaría en una relación con su compañero de programa Pangal Andrade.

—No es cierto, no tengo nada con Pangal. Somos amigos y buena onda. Hoy es pura pega. Llego muy tarde a mi casa, me acuesto, me levanto atrasada ¡y corro! No es fácil, pero mi familia me entiende; lo mismo mis amigas. No he tenido tiempo para una pareja ni he salido con nadie hasta ahora; llegará cuando tenga que llegar. Ha sido rico estar soltera la verdad.

—¿Y cerrada la posibilidad de volver con su ex?

—Sí, terminé definitivamente.

—En diez años ha terminado y vuelto muchas veces.

—Ahora es distinto. Han pasado casi dos años y estoy diferente, en otra parada, más enfocada en mí. Quiero crecer, evolucionar, madurar, hacer las cosas bien; en el fondo, seguir avanzando.

—¿Cómo se proyecta a futuro?

—Mi sueño de vida es tener mi familia y ser mamá. Hoy las nuevas generaciones no piensan en eso; yo, en cambio, siempre lo he querido aunque ahora no es el momento. Hoy estoy centrada en mi trabajo, en estos dos grandes proyectos que reúnen, además, los dos temas que más me importan: los animales y el deporte.

—Confesó hace poco haber vivido una situación de acoso sexual durante una fiesta de amigos mientras usted dormía. ¿Pretende ocupar su tribuna para sacar la voz en este tipo de temas?

—No se ha dado la oportunidad, pero sin duda estas cosas ocurren. Está perfecto que las mujeres denunciemos y seamos escuchadas, es hora de mayor respeto hacia nosotras.

—No enfrentó en ese momento a quien intentó abusar de usted, ¿lo ha hecho en este tiempo?

—No, con tanta actividad no me he detenido en eso, lo que también demuestra que no es algo que me agobie. Ya llegará ese minuto. Hoy mi trabajo ocupa toda mi cabeza y mi tiempo.