Kate Middleton nunca se pinta las uñas, porque según el protocolo real usar tonos fuertes es vulgar. A la hora de elegir ropa admite que su favorito es el azul, su color de la suerte y, según quienes la observan de cerca, lo que gasta en item belleza apenas supera los 41 mil euros anuales. Ordenada, precavida y eficiente, sus embarazos son vistos como una hazaña de buena alimentación, ejercicios y meditación. Para conseguirlo sigue los pasos que le recomienda Louise Parker, la gurú inglesa de la nutrición y coach favorita de royalties y celebridades, quien invita a sumar más proteínas a la dieta, no descuidar las horas de descanso y mantener una rutina moderada de ejercicios. La clave de la figura de Kate, que también aparecen en el libro Lean for Life, es mantenerse delgada sin volverse loca y alejarse por completo de dietas extremas que siempre terminan con resultados adversos y con el indeseado efecto yo-yo.

Dormir siete horas diarias es fundamental. La única manera de soportar una agenda que incluye desayunos oficiales en las mañanas y comidas protocolares a la hora de acompañar a su marido, el príncipe William. Lo importante es nunca caer en cuadros de estrés y pensar en forma positiva permanentemente. Un organismo en estado de alerta almacena calorías innecesarias, de ahí que los 20 minutos diarios de meditación son esenciales después de las nueve de la noche.

Para Kate no hay superalimentos, salvo la chía, el té matcha y disminuir el consumo de comidas con glutem. Huevos, carne, pescado y tofu no deben sobrepasar la ingesta de 200 gramos al día. La receta para evitar la ansiedad y el picoteo es preferir alimentos de bajo índice glucémico (poca azúcar). Entre viajes, reuniones y familia, la princesa tiene poco tiempo para actividad física. La solución es usar un dispositivo tecnológico que la ayuda a contar mil pasos diarios. Nada más. Una receta infalible para aumentar el metabolismo y renovar energías.

En la Casa Real, Kate es vista con confianza. Al punto que la misma reina quiere que sea ella quien prepare a Meghan Markle, quien posiblemente será anunciada como la futura mujer del príncipe Harry antes de fin de año. Juntas tienen puntos en común: adoran los bolsos Mulberry, los relojes Cartier y son fanáticas del diseñador Erdem Moralioglu. Pero la gran lección de Kate será enseñarle cómo conservar la figura luego de tres embarazos: una actitud alegre, placeres sencillos para el alma y ansiedad cero.