Para el socialista José Antonio Viera Gallo asumir la representación diplomática al otro lado de la Cordillera fue la oportunidad de reencontrarse con parte importante de su propia historia. “De niño y luego de joven viví acá porque mi papa era diplomático, pero más allá de la capital no conocía mucho. Ahora he tenido la oportunidad de descubrir las provincias y maravillarme más aún con este país”, cuenta, en la antesala del concierto sinfónico en homenaje a la cantautora que congregó a connotados artistas de ambos países, entre quienes destacaban Sandra Mihanovich, Soledad, Gepe, Beto Cuevas, Ángel y Javiera Parra, entre otros.

Este evento es simbólico porque la estadía de Violeta en Argentina marcó un hito importante en su carrera. Primero vivió en la Pampa y luego en Buenos Aires. Fue aquí donde editó un disco con temas inéditos que luego se perdió. Lo que me sorprende de ella es que siempre tiene canciones nuevas. Hace un tiempo escuché aquí a una cantante muy popular interpretar las coplas de Violeta que era algo que nunca había escuchado antes”, relata. “Este mismo espectáculo se va a repetir en el teatro, recién inaugurado de San Juan. Además en forma paralela haremos actividades en los trece consulados que tenemos en el país”, agrega, entusiasmado.

Aún recuerda cuando era un estudiante y junto a su actual esposa, María Teresa Chadwich, asistía a la carpa de la cantautora en los faldeos de la Reina. “Ella misma te recibía. Comíamos empanadas y vino navegado mientras ella cantaba. Tengo en la memoria esas tardes frías en que no había prácticamente a mucho público”, dice al tiempo que recuerda sus tiempos de parlamentario en la zona de Ñuble donde se disputaban el natalicio de la artista. “Ahí conocí a Nicanor cuando lo postulamos al Premio Nobel de Literatura, a quien por cierto creo que hay repostular siempre. Su poesía de Violeta es fabulosa”.

En el ámbito estrictamente político, el embajador chileno cuestionó el clima pre eleccionario. “Me gustaría más que en la campaña se discutieran los temas que le preocupan a la gente, pero parece que ahora no hay espacio para determinar posiciones de fondo con respecto al trabajo, la salud, la delincuencia, pero bueno es un mal de la política casi a nivel universal no sólo en Chile”.

- ¿Usted tiene su candidato para las presidenciales?

(Risas) Estoy en proceso de que me convenzan los candidatos. Honestamente no me preocupa que hayan muchos candidatos lo que sí es preocupante es el tono de la campaña. Está muy enfocada a cosas subalternas menores, críticas más bien personales o circunstanciales, pero no propuestas de fondo. Tal vez es un tema de los medios y no de los candidatos.

- ¿Es partidario de darle continuidad a las reformas impulsadas por el gobierno de la Presidenta Bachelet?

- Yo no puedo opinar de la política interna chilena ni de la argentina. Ojalá sea lo mejor para el país. Chile ha vivido desde el regreso a la democracia un proceso constante de progreso que es muy bien valorado en el exterior más allá de vaivenes particulares y es muy importante que el país persevere en ese camino.