Al igual que Paris y Nicky Hilton, una es la reina de la noche y la otra tiene una imagen más convencional. Como las norteamericanas son rubias y atractivas. Pero no sólo un continente separa a las inglesas India Rose (23) y Fawn James (28) de la famosa dupla platinada estadounidense. Mientras estas últimas son consideradas parte de una glamorosa dinastía hotelera, las europeas se toman la sociedad londinense por ser las nietas y herederas del ‘rey del porno’ Paul Raymond, quien construyó un imperio erótico, que lo catapultó al estatus del ‘Hugh Hefner del Támesis’.

El empresario murió en  2008, a los 82 años. Y su testamento fue claro: ignoró a su hijo —y lógico sucesor— Howard, para dejar el 80 por ciento de su fortuna a este par de chicas. Las jóvenes son las únicas descendientes de Debbie, su hija preferida, quien murió en 1992 de una sobredosis de heroína y alcohol.

Con una familia de notoriedad en la noche y negocios de Londres, los medios pusieron sus ojos en las jovencitas, especialmente si hoy son dueñas de más de 500 millones de dólares.

La mayor es hija de Duncan Mackay, tecladista de una banda rockera de los ’70. Pero la muchacha lleva el apellido y considera como modelo —además de asesor financiero— al papá de su media hermana, John James, segundo marido de su madre.

La primera en poner su nombre en los titulares fue Fawn. Con los bolsillos ‘más llenos’ aparecía en las fiestas más taquilleras y saliendo casi a diario de los clubes de moda. Llegó hasta la portada de la revista social Tatler. Y si la heredera de uno de los legendarios monarcas de la noche —y dueño de casi todo Soho— elegía un lugar, por sangre ella indicaba que el sitio era el correcto.  

En las últimas temporadas su hermana menor es la que sigue sus pasos en la rutina bohemia. Incluso, aparece más atractiva para los medios porque tiene un look más audaz. Mechones de colores, ropa rockera y una vida sin objetivo concreto, pese a asistir a algunos cursos universitarios. Como registra el siempre informado The New York Post, India Rose salta de jet en jet para buscar la mejor fiesta en Dubai, Ibiza y Roma, entre otros centros de diversión. Nada de reservada, va comentando su lujoso itinerario por las redes sociales. Ama ser una celebridad. Trató de sumarse al mundo de la moda y la actuación, sin suerte.

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Su tío Howard —que tiene dos hijos (también nietos de Paul Raymond) que no tocaron ni una libra del testamento— tampoco ha tenido reservas en comentar el estilo de vida de sus sobrinas. 

Aunque están en buenos términos financieros (él se quedó, por adquisiciones en vida, con el 20 por ciento de su padre) y sociales, el tío le dijo al diario inglés The Standard:  “Si las James quieren aparecer en las aperturas de cada maldito club nocturno, es tema de ellas. No me compete. Ellas son felices de contarle a todo el mundo lo millonarias que son. Yo, por mi parte, pienso que son bastante tontas”.

Fawn, quien no renuncia a los eventos sociales, comenzó a cambiar su perfil público. Graduada de antropología, y con novio estable hace bastantes años, es dueña y supervisa comercialmente The Box, el club más taquillero de la capital inglesa y uno de los favoritos del príncipe Harry. Este ocupa el mismo edificio del primer cabaret de su abuelo The Revuebar.

Pero su protagonismo en la empresa familiar Soho Estates va de la mano de la creación de un departamento de responsabilidad social.  “Nunca había hecho nada en la industria de las propiedades. Empecé a aprender, pero quería mi propio proyecto en la compañía y que estuviera relacionado con la caridad”, dijo en una entrevista.

La leyenda sobre sus hombros es gigante para estas hermanas. El cine ya abordó el origen del imperio. El año pasado se estrenó The Look of Love, una película sobre su abuelo bajo la dirección del elogiado Michael Winterbottom (Welcome to Sarajevo, 24 Hour Party People).

El actor Steve Coogan (Filomena) recrea el ascenso de Paul Raymond —quien nació bajo el nombre de Geoffrey Anthony Quinn— de emprendedor erótico a magnate inmobiliario del Soho.

La cinta revive la apertura del strip club The Raymond Revuebar en 1958, donde los integrantes de The Beatles también fueron clientes privilegiados (Raymond era originario de Liverpool). La historia sigue con su ascenso y la creación de las publicaciones masculinas (Razzle, Escort, Men Only y Mayfair). Muestra su estilo exagerado, de pieles y joyas en los ’70 y ’80. La trama cierra con la muerte de su hija Debbie, tragedia que lo devastó. Se refugió bajo el techo de su penthouse junto al Ritz. Siempre en pijama.

Ese mismo penthouse todavía está en la familia. La dueña de casa ahora es Fawn, quien ya lleva la etiqueta de la ‘reina de Soho’.