Nuestra humanidad está definida por la evolución tecnológica. La tecnología es una manera de explorar posibilidades y oportunidades y de crear más”. Esta afirmación, hecha hace más de 10 años por el gurú de las nuevas tecnologías y fundador de la revista Wired, Kevin Kelly, se hace hoy más cierta que nunca.

Los últimos avances en electrónica, conectividad e inteligencia artificial están redefiniendo nuestra vida cotidiana y la manera en que nuestro género se vincula a diario con el entorno. Tan sencillo como pensar que un reloj ya no solo da la hora, sino que mide la distancia, las calorías y el ritmo cardíaco mientras caminamos, corremos o simplemente trabajamos y, adicionalmente, nos permite contestar llamadas telefónicas, guardar y escuchar música y hasta llevar el registro de las horas que dormimos.

En esa ruta, la evolución de la tecnología también nos permite buscar nuevas alternativas para mejorar la calidad de vida y, por ende, la salud de las personas, incidiendo en aspectos tan amplios como el estado físico y mental, la alimentación, la higiene personal y el sueño.

Uno de los casos clave de innovación y avances tecnológicos se encuentra justamente en el mundo del tabaco. Durante la última década, se ha impulsado el desarrollo de productos sin humo, como alternativa al cigarrillo tradicional. No solo reducen entre un 90 y 95% la formación de componentes dañinos, también significa poner la tecnología al servicio de las personas y crear una interesante oportunidad para los fumadores adultos que, de otra manera, seguirían fumando. Solo en Chile, un 33% de la población se considera fumadora y el 29.1% de las mujeres fuma (fuente ENS 2017).

Está claro que la evolución de la tecnología continuará redefiniendo la humanidad. Y no me cabe duda de que sus múltiples avances seguirán permitiendo la exploración de nuevas posibilidades y oportunidades en distintos ámbitos de la vida.

* Gabriela Wurcel Vicepresident Corporate Affairs Latin America & Canada Philip Morris Internation.

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