Hace algunos años en Chile no existía el día del reciclaje y la cultura de la sustentabilidad era sólo un sueño. Mientras unos hacían caso omiso, el emprendedor social Fernando Nilo decidió dejar de ser un observador pasivo y tomó cartas en el asunto. Analizó la situación y presentó un proyecto al gobierno a modo de festejar una jornada que motivara el cuidado del medio ambiente. La iniciativa fue un éxito y desde allí ha implementado una serie de planes para promover el desarrollo de comunidades sustentables en el país.

“En un inicio, cuando yo tocaba puertas, pensaban que estaba loco pidiendo la instauración de un día del reciclaje. Todos los países lo tienen, así que llevé el plan al presidente Piñera y me encontró razón. Es algo que hasta hoy nos enorgullece”, explica quien hoy se alza como el fundador de la Fundación Recyclapolis, organización sin fines de lucro que nació el 2012 como respuesta a la creciente necesidad de educación ambiental en el país.

Hoy, elaboran charlas, invitan a líderes mundiales, motivan investigaciones e implementan proyectos, alzándose como pioneros en la materia.

—¿Cuáles fueron los inicios de Recyclapolis?

—Todo comenzó hace 15 años con la creación de un proyecto social llamado Recycla Chile. Después, con mi grupo de asesores decidimos dar otro paso y hace cuatro años creamos la Fundación Recyclapolis, con objetivos más diversos. Ahora llevamos tres años organizando el Premio Nacional de Medio Ambiente, junto a la Universidad Católica y El Mercurio, en donde buscamos reconocer, promocionar, promover iniciativas y proyectos que son beneficiosos para el país en torno a este ámbito.

—Desde sus inicios la fundación se ha centrado en el reciclaje electrónico. ¿En qué consiste esta práctica?

—El gran problema de esta temática es la falta de infraestructura. Si la gente quiere botar un celular o un equipo de música, ¿dónde lo puede tirar? Prácticamente no existe un lugar para ello. Entonces creamos un proyecto que se llama Contenedores para Chile en donde hemos instalado 100 depósitos de basura electrónica en lugares íconos de Santiago, Valparaíso y el Biobío. La gente puede dejar su teléfono ahí sin costo alguno y nosotros nos encargamos de retirarlo.
Hace poco, la organización firmó una alianza con Sailors for the sea, organización estadounidense liderada por David Rockefeller Jr. que se preocupa de generar campañas para proteger el mar. El grupo es líder en conservación y su objetivo es conseguir un océano limpio, abundante y fecundo.

—¿De qué se trata ese proyecto?

—El mar tiene tres grandes problemas: El calentamiento global, ya que el agua absorbe el C02 y cambia su PH extinguiendo especies como el coral, las almejas y los locos; la contaminación y la pesca ilegal. Por lo mismo nos unimos con Sailors for the sea y estamos organizando regatas limpias y talleres que inspiran a la comunidad en torno a la sanación del océano. Estamos muy motivados y esperamos que los navegantes de Chile decidan unirse a esta linda cruzada.