No es necesario. De verdad. Si no sucedió nada terrible en 2014, hay más canciones que sintonizar que All by Myself en una víspera de Año Nuevo que se pasa en solitario. En vez de saltar a los brazos del drama, hay que cruzar las puertas a una noche para recordar durante años por lo especial . Y no por seguir los consejos de la web y melosos artículos de autoayuda con ejercicios de autoconocimiento/evaluación destinados a los últimos minutos de la temporada. Eso es una verdadera lata.

Bien por la gente que detesta o le resulta indiferente ese conteo para la medianoche, que opta por sábanas limpias para dormir felices y temprano. Lo hace sin bulla.

La propia Kylie Minogue, con todas las galas posibles a las que llegar, contó que la celebración pasada estuvo sola y feliz. “Quería estar tranquila”, explicó sin tono lastimero.

En la otra vereda están los que el Año Nuevo les significa un ‘tema’ cuando lo enfrentan en soledad: les produce angustia, buscan compañía, desean una historia festiva —fotos en redes sociales incluidas— que compartir el 1 de enero.

Se puede pasar regio, evitar la victimización ¡y no clickear el desesperado Tinder! Lo último es posible sin caer en pánico o ansiedad. 

No hay que protagonizar una película de Hollywood para tomar el auto y esperar la medianoche en una carretera con la radio a todo volumen, parar en una bencinera y ver quiénes están en la misma. De Providencia al centro de Mendoza hay sólo cinco horas en una vía totalmente despejada (sacar antes el seguro). Se puede ir intencionalmente tarde con dirección a Viña para quedarse en el taco y bajarse a saludar a los frustrados viajeros. Cada año se arma una fiesta sobre ruedas.

En el mismo ánimo —sin gastar bencina ni peaje—, otra alternativa es convertirse en testigo de la cuenta regresiva en el aeropuerto. Esa noche habrá gente en fila para embarcarse a Panamá, Bogotá y Sao Paulo. Es fijo que muchos estarán ‘muy animados’ en la previa del avión (otros llegarán a tomar el desayuno con serpentinas en la cabeza). Incluso, con la app correcta, días antes se puede encontrar un boleto a un precio mínimo para pasar las 12 en el aire sin necesidad de tener visa.

Suma y sigue. Sólo hay que cruzar la puerta sin preocuparse por el destino ni medio de transporte. Confiar en las piernas sin GPS.