1) EDICIÓN DE LUJO DE PITUCA SIN LUCAS (498 DVDs): 2014 nos recordó que los ricos también lloran. Y que lo pueden hacer con mucho, mucho ruido. Por eso, la colección completa de 498 DVDs con las peripecias de la Tichi Achondo de Risopatrón es un regalo estupendo para empresarios, emprendedores y afines que se sienten inquietos o histéricos por el enfriamiento de la economía. Si es su caso, este simpático personaje de Mega le enseñará mañas y trucos para enfrentar dignamente la percepción de empobrecimiento que, como sabemos, se trata de algo siempre subjetivo. Deje de llorar ante el temor de irse a vivir a una casa pareada, mandar a sus hijos a una escuela como las que quiere el ministro Eyzaguirre o tener vecinos con nombres sospechosos del estilo de Fidel, Gladys o Salvador. Pare de sufrir con cada anuncio del gobierno y no se sienta tentado a practicar deportes de alto riesgo como paraPenta —perdón, parapente—, que puede salir trasquilado. Mejor haga como la Tichi: ponga una Pyme de cualquier cosa y diga que es un ‘negocio boutique’, sin perder nunca ese don de gente que es su principal capital y que ninguna reforma de pacotilla le puede expropiar.

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2) UN TATUAJE COMO EL DE PINILLA: todavía sigue soñando con el gol que no fue y que, como Pinigol, cree que nos dejó a “un centímetro de la gloria”. Sus padres siempre le dieron el gusto en todo y para la Pascua no faltaba la pelota de fútbol, el taca taca, la polera de su equipo y, más grande, entradas para una presentación internacional de La Roja. Pero siempre el destino le negó el regalo mayor: un triunfo de verdad, la sensación de cambiar la historia y por eso no puede creer que esa pelota no entró. Durante el resto del año, se concentró en seguir los triunfos en Europa de Alexis y Bravo con la esperanza de borrar de su mente —sin éxito, por lo demás— la imagen de ese disparo reventando en el travesaño de Julio César. ¡Supérelo! No le decimos que vaya al siquiatra porque le puede salir muy caro en un año de ajustes, pero hágase un tatuaje al más puro estilo de Pinigol a modo de terapia y asuma que todo fue una fantasía, una ficción y que no estuvimos ni cerca de ser campeones. Este es un tipo de regalo que puede personalizarse  y que encarna esa tradición tan chilena de celebrar las derrotas.

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3) CHOCOLATE TRENCITO: usted sólo soñaba con despertar y encontrar un trencito debajo del árbol de Pascua. Pero el juguete nunca llegó. No fue falta de cariño de sus padres ni tampoco de empatía. Simplemente, faltaron las lucas. Por eso esperó a crecer y algún día tomar aunque fuera un carro del Metro de Santiago. Sus deseos se cumplieron. Sin embargo, lejos de tratarse del chucu-chucu de sus sueños, hoy incluso tiene pesadillas que incluyen apretones, sofocos y hasta zombies de gobiernos pasados que habitan los subsuelos de Santiago. Por eso, una caja repleta de chocolates Trencito es el regalo perfecto para cualquier ciudadano de a pie: lleve siempre más de una barra en los bolsillos y cómase una en momentos de frustración que —le advertimos—  serán muchos porque independiente del gobierno de turno, nuestros ingenieros nunca han calculado muy bien los flujos de pasajeros ni para el transporte público, ni para el aeropuerto, ni para nada. Estos chocolates también le servirán como provisión en caso de que deba realizar largas caminatas para llegar a la pega, además de que la ciencia comprobó que el cacao combate la depre. Chucu-chucu, esta historia sí que es triste.

4) ENTRADAS PARA UN SHOW DE DANIEL VILCHES Y LA PATY COFRÉ: usted siempre fue un niño conflictivo. Desde pequeño tuvo demasiada conciencia y nunca se tragó el cuento de la Navidad, evento que consideraba el opio de la infancia. Aguafiestas, le encantaba desenmascarar a su papá cuando aparecía disfrazado de Viejito Pascuero. ¡Viejo de m…!, le gritaba. Con el tiempo se dio cuenta de que era necesario transar si quería lograr sus objetivos y hasta empezaron a gustarle las fiestas de fin de año aunque  lo que le hacía ilusión eran los petardos de Año Nuevo que comenzó a juntar para hacer bombitas de ruido. Ya adulto, llegó a incorporarse a las grandes mayorías con cargos diplomáticos y asesorías ministeriales, pero nunca lo abandonó del todo el niño rebelde y por eso de vez en cuando se le escapa un CTM al más puro estilo de Juan Andrés Lagos sacándole la madre a un diputado UDI. Por eso, para aliviar tensiones y soltar al inconformista que lleva dentro, le recomendamos que pida como regalo entradas para un show de los Académicos de la Lengua o del italiano Benni. En una de esas, capaz que hasta se encuentre entre el público con gente del bando contrario, como la tía Evelyn que, dicen, tiene como asesora a la Paty Cofré ¡CTM!

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5) SET DE VEHÍCULOS DE CONSTRUCCIÓN PARA NIÑOS MARCA CAT: siempre le pidió al Viejito Pascuero que le trajera un camión de juguete, aunque su debilidad era la maquinaria pesada: pequeñas grúas o aplanadoras. Por desgracia, sus padres no supieron sintonizar con sus necesidades infantiles y lo traumaron regalándole cualquier cosa menos lo que quería. Con los años, su obsesión fue creciendo al punto que se prometió que el día en que tuviera algo de poder, lo primero que sacaría a la calle sería una retroexcavadora para armar todo de nuevo, a su pinta. Cuando llegó el día de la revancha, proclamó sus intenciones a viva voz y esta vez fue su nueva mami quien le puso freno a sus sueños motorizados. Por eso, en esta Navidad auto-regálese un set de camioncitos de construcción de juguete, partiendo por uno mezclador de cemento (o camión hormigonero) en caso de que necesite taparse la boca.

6) PASAJES A TURQUÍA Y UNA COMIDA CON ONUR: este es el regalo ideal para quienes no soportan la tensión de una sociedad que se transforma y optan derechamente por la evasión. Agotado de los noticiarios que sólo muestran asaltos y protestas, y de las teleseries nacionales que replican esta violenta realidad, usted eligió primero cambiarse de canal para quedar enganchado con el exotismo de Las mil y una noches. Pero fue más allá y luego decidió mandarse a cambiar del país, mentalmente claro. Para este tipo de personalidades que como Pablo Longueira valientemente reconocen que no tienen la fuerza necesaria para enfrentar la contingencia, un par de pasajes a tierras lejanas resulta la mejor sorpresa que le puede traer el Viejito Pascuero. Complemente este panorama con una comida con Onur en la que pueda sumergirse en su mirada soñadora, aunque le advertimos que la mente es traicionera y capaz que se le aparezcan los ojos del ministro Álvaro Elizalde, que también son lindos y hechiceros. A propósito, trascendió que Longueira ya tiene listas sus maletas para cruzar el Atlántico en velero. ¿Llegará a las tierras de Sherezade?

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7) UNA FIGURA DE PINOCHET EN MINIATURA: se trata de un regalo del tipo inspirativo para quienes, en lugar de evadirse, luchan por traer de regreso la disciplina, el orden y las certezas de los mejores años de la dictadura. Gallardo, siempre está en la primera línea de las batallas que se libran en los foros de internet y en las redes sociales, pero como sabe que es un incomprendido, se parapeta bajo alias del tipo “Viva el Tata” para advertir sobre la inminente invasión del marxismo-leninismo, del Ejército Rojo o de los marcianos mal agradecidos. Como usted pelea mucho, necesita de una imagen chamánica que le devuelva las energías. ¿Qué mejor entonces que una de esas figuritas tan monas del general para poner en su escritorio? Pídale una a Santa que, aunque viste de rojo, igual se acordará de usted.