Tras la congoja que le provocó la reciente muerte de su padre, la princesa se ha lanzado de nuevo a la vida. Para ella, las cosas han recuperado su ritmo ¡Adiós, protocolo!, dijo en el centro de diversiones Thorpe Park, y no paró de reírse junto a sus hijos en una canoa loca. También estuvo elegante y sonriente para las fiestas de pascua, a las que nadie puede faltar. En Belper cumplió de maravillas con instituciones de beneficencia. Y, como siempre, acompañó a su hijo Harry al colegio, después de las vacaciones de semana santa. Impecable ella.

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