El ‘Ombligo del Mundo’ es uno de los asentamientos humanos menos contaminantes del planeta y, paradójicamente, uno de los más afectados por el impacto del hombre. Las señales inquietan. Dos tercios de la isla presentan algún grado de erosión, el año pasado fue el segundo más seco desde que comenzaron los registros pluviométricos en 1961 y de las tres playas existentes —Anakena, Hanga o Honu y Ovahe— solo la primera está en relativo buen estado de conservación.

A ello se suman problemas serios de contaminación, porque tres cuartos de las diez toneladas de basura que se retiran a diario desde la línea costera corresponden a desechos que viajan por el Océano Pacífico. Hace tiempo que los isleños reciclan la basura, educan a sus hijos sobre el tema y fomentan una cultura de cuidado del entorno. Pero a las costas de Rapa Nui siguen llegando residuos, microplásticos y basura flotante de todo tipo desde distintas partes del mundo. Ni su reciente declaración como Zona Marina Protegida la blinda contra los efectos devastadores del Antropoceno.

El gobierno local licitó el diseño de un Ecoparque —Vai a Ori— que permitirá cerrar el actual vertedero de Orito y, en el mismo espacio, construir un centro de gestión integral de residuos sólidos, con compostaje con tecnología de túneles, reducción de residuos plásticos con enfardado y tratamiento térmico de aceites quemados, plásticos de rechazo e incluso residuos hospitalarios, que permitirán abastecer de energía a la misma planta.

Rapa Nui acogió la Primera Cumbre de Gobiernos Locales por el Cambio Climático, organizada por el municipio local y ADAPT Chile en colaboración con los ministerios de Medio Ambiente y Desarrollo Social, entre organismos públicos y no gubernamentales presentes. El objetivo era visibilizar la isla como ejemplo de estrategia local de mitigación de los efectos del cambio climático y la contaminación de los océanos. También se firmaron acuerdos de apoyo a iniciativas locales de sustentabilidad como la instalación de luminarias led, manejo de residuos y compostaje.
Participaron concejales y alcaldes de más de 50 municipios del país agrupados en la Red Municipal por el Cambio Climático, quienes dialogaron con la comunidad local, organizaciones ambientalistas y expositores como Gunter Pauli, el emprendedor belga promotor de la llamada “economía azul”, que afirma el potencial innovador de los océanos como motor de la economía del futuro.

Otros expositores destacados fueron Pierre-Yves Cousteau (hijo del recordado explorador submarino Jacques Cousteau) y el Premio Nacional de Ciencias Naturales 2018, Fabián Yaksic. Las conclusiones y propuestas serán presentadas en la Cumbre Climática de la ONU (COP24) que se desarrollará en diciembre de este año en Katowice, Polonia.