Desayunar en París, ir de compras a Milán, terminar el día comiendo en alguno de los exclusivos restoranes de la Gran Manzana y beber sólo en copa de oro con incrustaciones de diamantes puede parecer parte del guión de una película, pero no lo es. Al contrario, perfectamente puede ser la rutina de un día cualquiera en la vida de los 2.325 megamillonarios que hoy existen en el mundo. Una cifra récord que marca un crecimiento del 7 por ciento con respecto a 2013 y un alza del 12 por ciento en relación al dinero, según el estudio de la consultora Wealth-X que analiza los números que hay detrás de las grandes fortunas.

Y pese a que la economía internacional vive un tiempo nublado desde hace varios años, la riqueza mundial sigue creciendo y este 2014 alcanzó un máximo histórico de $ 231.000.000.000.000 de acuerdo al último informe de la nueva riqueza global emitido por el Credit Suisse.

De los nuevos megamillonarios, 57 están en Estados Unidos. Aquí, dice David Friedman, cofundador y presidente de Wealth-X; “la mayoría de la riqueza está concentrada en la primera generación y es controlada por la familia”. Esto incluye a emprendedores como Bill Gates y Warren Buffett, que han levantado compañías desde cero y están cosechando las mayores recompensas. En general, tanto la tecnología como los servicios financieros, y en particular los fondos de inversión, han impulsado gran parte de las riquezas en EE.UU., pero los motores varían según la ubicación. “Por ejemplo, los tejanos adinerados se hicieron ricos con el petróleo y el gas, mientras que los californianos más acaudalados amasaron sus fortunas con los medios de comunicación y entretenimiento”, explica.

Wp--blond-super-ricos-450

Algo que no sorprende a David Wilson, experto en gestión de riqueza de la consultora Capgemini: “Es indudable que este fenómeno continuará creciendo, en parte debido a su economía diversificada y a su capacidad de atraer a las mentes más brillantes y ambiciosas del mundo. La capacidad de Estados Unidos de sumar capital intelectual sólido de todas partes del planeta es un factor clave en el éxito continuo del país”.

El resto de los nuevos integrantes de este club provienen de Asia (52) y de América Latina (42). Esto, a pesar de que su patrimonio en la región cayó en un 25%, en gran parte porque el promedio de edad de los megamillonarios es más alto y se ejecutaron varias herencias, lo que hizo crecer el número de megarricos, pero disminuyó sus fortunas.

Uno de los aspectos más comentados del informe de Wealth-X es el referido a que el 81 por ciento de los megamillonarios hicieron sus fortunas al más puro estilo self made. Con lo que se presume que la iniciativa privada a la hora de hacer mucho dinero, es más importante que las herencias. Otro punto se refiere al sexo: dentro de los 2.325 poseedores de las mayores cuentas del orbe apenas 386 son mujeres. Y si es casado o soltero, al parecer también es factor a considerar: el 90% de los megarricos hombres están casados y de las mujeres sólo el 65%. 

La edad también es un factor gravitante. Sólo el uno por ciento de los integrantes de esta elite tiene menos de 35 años. Con el cruce de datos, se determinó que lleva por lo menos 45 años superar la barrera de los mil millones de dólares. El 93% de los que entraron en la lista en 2014 son mayores de esa edad, mientras que el 26,8% tienen entre 55 y 64 años. 

Wp-sri-group-450

El cofundador de Facebook Dustin Moskovitz es el millonario más joven del mundo, con 26 años y una fortuna personal de 2.700 millones de dólares.

Pero, ¿en qué invierten los que ya no saben qué hacer con tanto dinero? El estudio concluyó que el 19 por ciento basa sus activos en finanzas y que sólo el 3% de la riqueza de los multimillonarios está vinculada al sector inmobiliario. “El 95% tiene entre mil y diez mil millones de dólares, y en promedio, cargan con 600 millones de dólares en efectivo. El típico rico posee cuatro millonarias propiedades, mientras que el otro 2% de la riqueza está atada a los llamados bienes de lujo, como yates, aviones o piezas de arte”, puntualiza Friedman, fundador de Wealth-X, desde Nueva York.

Dentro del segmento de mayor riqueza, los denominados Ultra High Net Worth Individuals, es decir aquellos que tienen más de 50 millones de dólares, o unos 39 millones de euros, hay contabilizadas un total de 1.766 personas. En la región, Brasil es el país que lidera la lista, seguido por México y Argentina, donde la fallida administración de la señora K no logró evitar que los súper ricos crecieran en un 6.7 por ciento. 

En Chile el número de ultrarricos tuvo una caída del 6.4 por ciento y el monto del patrimonio bordea los 515 millones de dólares. Según la revista Forbes la lista de los locales más ricos la lideran la viuda del empresario Andrónico Luksic Abaroa, Iris Fontbona junto al empresario alemán, de nacionalidad chilena, Horst Paulmann. Le siguen los hermanos Patricia, Bernardo y Eliodoro Matte, junto a María Luisa Solari Falabella y familia, quien entró a la lista recién en 2013.

Si Estados Unidos es el país con más multimillonarios del planeta, es Londres la ciudad que los aglomera. Ahí viven 72 millonarios seguido por Moscú y Nueva York.

Algunos de los que encabezan la nueva lista son los hermanos Sri y Gopi Hinduja —nacidos en India—, del conglomerado Hinduja Group, cuya fortuna está avaluada en más de US$ 20.000 millones. Pero el más mediático es el magnate ruso Alisher Usmanov, propietario de parte del equipo de fútbol Arsenal de Londres que posee un patrimonio de más de US$ 18.000 millones. Mucho más abajo está el fundador de Grupo Virgin, Richard Branson, cuya fortuna está estimada en US$ 6.000 millones. Aunque ocupa el puesto 24 en la lista, su acercamiento a la filantropía y a las causas ecológicas lo han hecho merecedor del título “millonario con consciencia”. 

De los que llegan a amasar grandes cuentas, bienes y bonos sólo el 65% tiene un título universitario. Claro que no de cualquier plantel: Oxford, Cambrigde, Harvard y Yale son las más apetecidas. Ahí, el nivel de contactos más que cualquier malla curricular sobresaliente, es el pitazo de partida en la larga maratón de convertirse en millonario.