Algunas de forma premeditada, otras porque lo soñaron, o simplemente así se dio, decidieron ir más allá, transformándose en un factor de cambio potente para su vida y entorno. Camila Vallejo y su lucha por la igualdad.  Cecilia Pérez, la tercera intendenta de Santiago. Bárbara Figueroa, electa en un mundo de machos para comandar la CUT. Francisca Valenzuela, la voz de una nueva generación. Fanny García, la mujer que cambió escombros por árboles; y Carolina Echenique, la ingeniera que hizo de la pena la energía para emprender… Pura fuerza de chilena.

Cecilia Pérez, La intendenta implacable:

En su niñez tuvo que pelearle a una pielofrenitis que la dejó con menos de la mitad del riñón izquierdo. Vivía hospitalizada, limitada en muchas cosas, pero eso le generó un carácter aguerrido en su manera de pararse ante la vida. No por nada Cecilia Pérez (37) ha tenido una carrera política meteórica, que ella atribuye a su perseverancia, y que ha construido paso a paso. A los 20, como estudiante de tercer año de Derecho figuraba como jefa de gabinete de Lily Pérez, fue concejala por La Florida once años y subsecretaria del Sernam, hasta que el 2011 el Presidente la nombró intendenta de Santiago.
Desde allí ha batallado por mantener el orden público en medio de marchas estudiantiles, y hoy su cruzada es que se legisle en contra de la fabricación, venta y uso del hilo curado. Ya se habla de que será una de las cartas fuertes de RN para las próximas parlamentarias.
Su abuela la marcó a fuego. “Me formó emocional e intelectualmente. Mis padres trabajaban, fui súper enfermiza, y ella me cuidaba. Era su chochera, y mis primos lo saben, ¡y lo asumen! Me acompañaba a ballet, al doctor, éramos de mucha conversa. Me decían la ‘chica vieja’, porque leía el diario, tenía tema con los adultos. Ella me sembró el germen por el servicio público”. En política a Lily Pérez la considera su ‘hermana’ mayor. “Mientras todos tenían como jefe de gabinete a intelectualoides, con títulos en Harvard, ella confió en una joven estudiante… Fue una base importante en un mundo donde si las mujeres no nos apoyamos o no formamos redes, es súper difícil surgir. En las cúpulas hay sólo hombres”.

Francisca Valenzuela, La nueva voz del pop:

mujeres-power01En su página web sale claro: Francisca Valenzuela (25) no es chilena sino que norteamericana. Y antes de ser una cantante partió como escritora. De hecho se crió en San Francisco, donde antes de los 12 años redactaba poemas y participaba en talleres. Una poesía suya, publicada en una revista especializada, llamó la atención nada menos que de Isabel Allende, quien la llamó. “Ella me puso en contacto con Carmen Balcells (famosa editora y representante de Gabriel García Márquez). Así fue que siendo muy chica publiqué un libro que fue prologado por Isabel Allende. A través de ese circuito llegué a mucha gente como de la comunidad latina y chilena”, cuenta.
Hoy, dedicada a la música y con dos discos, Francisca ya no es escritora sino cantante, aunque tanto las letras como la composición son de su autoría. Sus temas hablan de celos, pasión, desamor. “Tanto en mis poesías como en las canciones, está esa cosa como intuitiva, espontánea, visceral; cosas que me inquietan, historias que tienen que ver con injusticia, con la desigualdad, el doble estándar. También habla de mujeres: “En los segmentos populares ellas están a cargo de todo, de la familia, de cuidar los hijos porque el hombre no existe o es medio borracho. Se hacen cargo”, dice esta admiradora de la cantante norteamericana Patti Smith. Hoy, Francisca aboga por mayor participación femenina a nivel político y laboral, y que ambos géneros sean por igual responsables de la familia, “ya está bueno que toda la carga caiga sobre nosotras, afecta directamente la participación en todos los ámbitos”.

Carolina Echenique, La inventora de las papas Tika:

mujeres-power02Una pérdida familiar en 2008 le abrió una puerta inesperada a Carolina Echenique (37) que la hizo reencantarse con la vida. En medio de la pena recordó una frase que había leído y que decía que cuando alguien se desconectaba de la fuente de alegría, la única manera de conectarse era crear algo. “En esos días soñé con una lluvia de papas de colores, agarré una, ¡y eran fritas!”. Eso le bastó para dejar de lado sus planes como ingeniera agrónomo, las clases de Economía que daba en la Universidad del Desarrollo, y se embarcó en su proyecto de snacks saludables con tubérculos chilenos (bajo en sodio y calorías) Tika Natural Chips. Convencida de que su idea funcionaría —a pesar del pesimismo de sus más cercanos—, hizo estudios de mercado, buscó proveedores de papas, betarragas y camotes —la base de sus productos, y con los colores que había soñado— y se asoció con pequeños agricultores. Partió sola en el garaje de su casa, en tres años su éxito ha sido explosivo: con nuevo socio, está en su tercera fábrica de mil 500 metros cuadrados, presente en más de 150 puntos de venta, exportando a Uruguay, Brasil, España y Francia, y obtuvo el premio Joven Emprendedora de Mujeres Empresarias 2010.

Fanny García, La pobladora que le puso color a Mejillones:

mujeres-power03Un día decidió que no quería vivir más en medio de un basural. A cargo de la junta de vecinos Nº 15 de la población Salvador Allende, Fanny García (38) se propuso terminar con las toneladas de mugre que colmaban la línea férrea, a pasos de las casas. Se le ocurrió cambiar esos escombros por árboles. Y emprendió su cruzada: habló con empresarios, recibió donaciones y el 2010 postuló al Fondo de Protección Ambiental (de Conaf). Se adjudicaron 10 millones que invirtieron para hermosear el barrio. “Partimos por sacar la basura, luego reforestamos y lanzamos campañas para mejorar y cuidar el entorno”. Ya son más de 150 árboles plantados entre acacias azul, miosporos, jacarandá y algarrobos.
Pero esta mujer de pelo crespo, anteojos a media nariz y con un aire medio hippie, quiere más. En conjunto con los niños de la población hicieron más bancas para la plaza con ecoladrillos (mezcla de botellas plásticas con cemento), pintaron la multicancha, y están en la elaboración de sombreaderos armados con más de 3 mil botellas pintadas.
Su labor —que le cambió la vida y cara al ‘ecobarrio’— significó que la junta de vecinos recibiera el premio Comunidad Mujer 2012, que muchas empresas quieran participar del proyecto y que el PPD la lleve como candidata a concejala.
Su empuje —aclara— no se lo debe a nadie. “Me he hecho sola”. Y llama a las mujeres a ser más proactivas y a no esperar que les regalen las cosas. “Es malo, se acostumbran”. Su principal estímulo es incorporar a los niños en las actividades, una especie de intervención social. “Están muy solos… Me veo reflejada en ellos”, dice emocionada, y recuerda su historia. “Mi papá nos abandonó cuando yo y mi hermana éramos chicas. Nos fuimos a vivir a Antofagasta, y mi mamá nos dejó a cargo de distintas familias para que nos cuidaran… Me sentía muy sola, fue muy triste”. A los 19 se independizó, trabajó como cobradora externa de empresas (labor que hace hasta hoy), y salió adelante. A los 27 se casó y tiene dos hijos Fernando (11) y Xavier (8), con quienes trabaja codo a codo para cambiarle la cara a Mejillones.

Camila Vallejo, La cara de la movilización estudiantil:

mujeres-power04Observa de lejos con sus ojos claros. Seria. Lleva una camiseta roja, jeans pitillos y bototos café que ya han recorrido innumerables marchas.
Son dos años convertida en la encarnación del movimiento estudiantil y la batalla por una educación de calidad y gratuita. Camila Vallejo (24) saltó a la primera plana como la combativa presidenta de la Federación de Estudiantes de Chile (FECH) y hoy, desde la vicepresidencia, continúa en la palestra, para bien y para mal, con posiciones a favor y también críticas. En la última CEP bajó cinco puntos y su rechazo se mantuvo en torno al 37 por ciento, mientras que a nivel internacional su nombre suena fuerte: personaje destacado en revista Time, portada del diario alemán Die Zeit y personaje del año en The Guardian. Ella no se inmuta, decidida a integrar la lista parlamentaria del PC para las elecciones de diciembre de 2013.
Admiradora de Gladys Marín y Mireya Baltra, responde a los que justifican su fama simplemente como una ‘cara bonita’: “No me pregunten por mi apariencia, que es algo que no escogí, sino por lo que pienso, sobre las decisiones que hemos tomado”, dice a CARAS. Reconoce que ha tenido que combatir el machismo aun entre los propios dirigentes y también en el PC, “es parte de la sociedad, aunque cada vez hay más mujeres en el movimiento; las dirigentes secundarias son casi todas niñas. La mujer está demostrando sus capacidades y ya no tiene que pedir favores de nadie para ser reconocida. Eso sí, falta que en política se les tome en cuenta; no han podido entrar de forma homogénea; a las de estratos bajos les resulta dificil porque deben trabajar, cuidar a los hijos, educarlos, en cambio las del sector alto pueden contar con una niñera. Hay una diferencia de clase. Y una ley de cuotas sólo seguirá reproduciendo la desigualdad, con senadoras que digan que la mujer sólo “presta el cuerpo” (en referencia a Ena von Baer). No me sirve”.
Se reconoce defensora del aborto, aunque apunta: “Eso sí deben hacerse con un seguimiento, un control. ¿Por qué las mujeres tienen que esperar cinco o seis meses para intervenir una vida? Hay que abordarlo como política pública, lo mismo la educación sexual”. Y frente a las noticias de abusos infantiles que abundan en la prensa, observa: “Nuestra sociedad está enferma por culpa del conservadurismo; la Iglesia Católica no permite un desarrollo de la vida sexual de manera plena, lo que genera conductas antinaturales y prácticas abusivas. Es sólo una expresión más del abuso de poder que hoy existe en Chile: en lo económico, político y también en términos sexuales. Eso es lo que hay que combatir”.
Camila se refiere por primera vez a su criticado viaje a Cuba en abril, cuando calificó a Fidel Castro “como una carta de ruta, una luz de esperanza para Chile”. “Sentí que la derecha puso el grito en el cielo. Me da risa. Se ha hecho una construcción mediática y cultural respecto de países que se han opuesto a la visión capitalista neoliberal, atacándolos en temas como la libertad de expresión y Derechos Humanos. Los periodistas van y pasan meses investigando sobre estas violaciones pero son incapaces de ir al sur para escribir sobre los atropellos al pueblo mapuche”, afirma convencida.
Y ante las acusaciones de la disidente cubana Yoani Sánchez, responde: “Nunca la vi, me enteré casi recién en el último día de que trató de contactame, aunque no sé por qué… Ejerció más una presión mediática que una voluntad real de transmitir su visión. Además, hay cuestionamientos sobre su financiamiento, para quién trabaja… Es una defensora del modelo neoliberal y no lo comparto (…). En Cuba se han cometido errores pero nadie ha podido comprobar que aquí hay una práctica sistemática de violación a los DD.HH.”.

Bárbara Figueroa, La dirigenta de los trabajadores:

mujeres-power05Desde niña Bárbara Figueroa (33) fue intensa, y llevaba la batuta entre sus dos hermanos hombres. También era opinante, política y no era indiferente a lo que sucedía en el país. Una influencia de su padre, el ex alcalde de San Fernando y militante PC José Figueroa “que me enseñó a debatir sin ofender. Esa limpieza la asocié al Partido Comunista”.
Creció en Quinta Normal. A los catorce se trasladó con su familia a San Fernando, y a los 15 integró las JJ.CC. Quería ser profesora de castellano, pero en cuarto medio descubrió la filosofía. “Mi profe —Sandra— era desafiante, te hacía pensar. Esa cosa analítica, de construir pensamiento, ¡me maravilló!”.
En el ’97 entró a pedagodía en filosofía en el ex Pedagógico. En tercer año combinaba sus labores de dirigente estudiantil con clases en liceos de Macul, La Pintana y Puente Alto. Asesoró en temas técnicos al Colegio de Profesores, y bajo la presidencia de Jorge Gajardo asumió el departamento de Educación y Perfeccionamiento. Cree que es el minuto de las mujeres en política, y también del PC que —a su juicio— ha sido visionario, y ahora audaz al mezclar propuestas claras con una cara nueva en la conquista del cetro de la CUT. Sabe que las expectativas son altas, y siente el peso de ser la primera mujer a cargo. Aun así, parece que nada la perturba. Una condición y carácter que heredó de su madre también militante PC. “Es una mujer de mucha fuerza y empuje, por eso hoy se me ha hecho todo natural. Ella empezó a trabajar cuando éramos chicos, en plena dictadura, y mi papá como dirigente PC. Era todo muy complejo, pero tuvo las agallas para sacarnos adelante. Una fuerza e ímpetu, pero que no opaca su femenidad… Lo mismo le destaco a Gladys (Marín). Era potente, pero a la vez muy coqueta, femenina, ¡muy mujer!”.
Su objetivo: instaurar la agenda laboral como tema central; con un nuevo Código del Trabajo, sindicalización automática y negociación colectiva real. Pero anticipa que no se le irá la vida en el cargo. “No pretendo estar doce años en la CUT. Sería injusto por el desgaste y horarios poco tradicionales. Y con un hijo chico Joaquín (5, nacido de su matrimonio con el profesor Hernán González)”.