“¿Creerás que nunca había venido a este lugar?”, comenta sorprendida Cecilia Bolocco mientras observa el paradisíaco paisaje de palmeras, flores exóticas y el mar azul intenso que rodea esta isla en pleno ombligo del mundo. La misma que su abuelo materno, Oscar Fonck, añoraba conocer y que murió sin poder visitarla. Curiosamente Cecilia —viajera empedernida— también tenía a Rapa Nui entre su lista de pendientes.

“No te imaginas la emoción que sentí cuando sobrevolábamos el lugar, decía “no puedo creer lo que estoy viendo”. Ya había pasado por aquí cuando fuimos a hacer el reportaje para la revista en Tahiti, ¿te acuerdas?, pero sólo fue una escala y debo haber venido durmiendo. Ahora, en cambio, venía pegada a la ventana y hasta tomé fotos cuando nos estábamos acercando a tierra”.

Ya en el aeropuerto, un grupo folclórico pascuense la recibió con cantos locales y el tradicional collar de flores como bienvenida. Cecilia bailó sau sau, feliz con la recepción. “Iorana en nombre de mi abuelo, no sabe la emoción que siento”, dijo al alcalde, Petero Edmunds.

bolocoynoviointerior1

La ex Miss Universo llegó a Rapa Nui de la mano de su “amor” —como suele llamarlo—, el empresario José Patricio Daire. Aunque no estaban solos; iban junto a una “comitiva” de seis personas: Cecilia y José Tomás Daire —la hija mayor y el penúltimo de los cinco hijos del empresario—, ella con Alfredo Vicuña, su marido; y él con Amalia Cubillos, su polola. Acompañaban a Cecilia el actor Felipe Izquierdo, gran amigo de la diseñadora, y Máximo Menem Bolocco, su único hijo y quien en este viaje obtuvo la atención y cariño de todo el grupo, así como el de muchos de quienes se hospedaban en el Hanga Roa, el hotel más exclusivo de la isla.

Siempre con una sonrisa, Máximo salía constantemente de excursión con José Patricio —Pepo, como le dicen en su círculo de amigos— a los principales destinos de la isla, como la playa de Anakena, el volcán Rano Kau, la aldea de Orongo y las canteras donde hace miles de años se tallaban los enigmáticos moais. Pero fue lejos el buceo su mejor panorama. José Patricio, fanático del deporte al igual que Máximo, le enseñó por primera vez a nadar en profundidad y aquí encontraron la oportunidad para practicar entre las aguas más cristalinas del planeta; cada mañana, mientras Cecilia dormía, tomaban desayuno en el restorán del hotel y partían en bicicleta hasta el famoso local de Mike Rapu en la caleta de Hanga Roa donde un grupo de expertos buzos los llevaba mar adentro. Entre corales y peces tropicales, Máximo pudo ver al famoso moai sumergido: “¡Lo vi, lo vi! Es bacán”, comentó entusiasmado sobre la figura de piedra que yace en el fondo del mar.

bolocoynoviointerior3

“Yo también fui hijo único, por eso lo entiendo tanto, además que es un niño adorable”, comenta Pepo sobre su afectuosa relación con Máximo, a quien suele considerar como su ‘sexto hijo’.

A sus 61 años, el presidente del holding CF Inversiones es el único heredero del imperio audiovisual que creó su padre, José Daire, entonces dueño de las tradicionales salas de cine en el centro de Santiago, así como Chile Films, la empresa de producción audiovisual ubicada en Avenida Manquehue Sur, donde por décadas se han realizado los comerciales, teleseries y programas de televisión que han marcado historia en el país.

Por eso, no le complica el acoso fotográfico, acompaña a Cecilia a cada evento y carga sin complejos su bolso cuando ella debe tomarse selfies con alguna admiradora. “Llevo tanto tiempo ligado indirectamente a este negocio que no tengo ningún conflicto. Además, ¡no hay que perder el sentido del humor!”, comenta riendo a CARAS, feliz de acompañar a su mujer a todas las actividades que tuvo en la isla y donde también se sumaban sus hijos con sus respectivas parejas.

En Rapa Nui Cecilia y José Patricio se veían felices y cómplices. “Llevamos juntos siete meses y parece que fuera más tiempo, ¿no es cierto?”, comenta la animadora. Emocionada, agrega: “Ver a Máximo que sale disparado en la bicicleta, Pepo que se va a bucear con él mientras yo me quedo con la negrita, mi ‘hija mayor’, que se llama igual que yo. Es como si hubiésemos pertenecido siempre, como si fuésemos parte de un todo que se unió”.

bolocoynoviointerior4

Y con los ojos brillantes, agrega: “Es una bendición, estoy tan feliz, porque veo a mi hijo, a los hijos de Pepo, tan contentos. Es pura felicidad. El es un compañero, el hombre para mí. Estaba muy contenta sola pero la vida es mágica y no me deja de sorprender; me siento muy bendita”.

Claramente, Cecilia pasa por uno de sus mejores momentos. En julio fue de vacaciones con su pareja y Máximo a Italia, donde tomaron un yate desde Portofino. Y tras estos días de descanso y compromiso social en Rapa Nui, la animadora mostrará en octubre sus diseños primavera-verano elaborados para Falabella.Luego partirá a España a ver el lanzamiento de la colección de su amiga, la diseñadora colombiana Silvia Tcherassi. Eso sí, siempre acompañada de Pepo.

En Rapa Nui cada uno tenía su ritmo. Cero posesión ni andar pegados para todos lados; el sello de esta pareja claramente es la independencia: cuando él partía a bucear o a las excursiones por la isla, ella se quedaba en el hotel durmiendo, conversando con su amigo Felipe Izquierdo o tomando sol en la terraza.

bolocoynoviointerior2

Cuando Pepo volvía al hotel con Máximo, ella partía a recibirlos contenta, alzando los brazos para abrazarlos. Ya después del mediodía, la pareja se reunía para un aperitivo en familia, a veces para comer las langostas que ellos habían capturado durante el buceo.

—He observado la independencia con que se mueve, no ha perdido su identidad, su libertad ni mucho menos su autonomía.

—Porque estoy muy a gusto sola y ese clavo no lo desclava nadie. Sé quién soy, lo que me hace bien, lo que quiero, entonces no hay mucho margen de cambio; o empalmábamos o no, y con mi “amor” todo funcionó así (y junta suavemente las palmas de las manos). Sin forzar nada.

En el hotel, muchas veces se la vio concentrada en la lectura de Rapa Nui, el último refugio, de su abuelo Oscar Fonck Sievecking. Se lo regaló Pepo meses antes del viaje, sin sospechar que pronto serían invitados a la isla. “Lo compré por internet; lo tenía una señora que vive en Melipilla”, dijo el empresario a CARAS sobre este trabajo editado por primera vez en 1973 por este amante de la antropología y autodidacta, fundador de la primera agencia de publicidad en Chile Propaganda Fonck y autor de siete libros.

bolocoynoviointerior7

“El tenía una obsesión con esta tierra y su pueblo, al que estudió por años. Escribió de Rapa Nui sin haber pisado nunca la isla”, cuenta ahora Cecilia. Y sobre el libro que le regaló Pepo, el único de los siete que no tenía, recuerda: “Imagínate que me lo entregó antes de que surgiera este viaje. Las cosas se empiezan a manifestar así y si uno está atento a las señales se da cuenta de que nada sucede porque sí”.

La visita a la isla tuvo también otro propósito o “misión”, como Cecilia prefiere llamarlo: el inicio mundial de la campaña de prevención del cáncer de mama, organizada por Estée Lauder Company, y donde convocaron a diversas figuras y autoridades, desde la propia Cecilia, la ministra de Salud, Carmen Castillo; el alcalde de Rapa Nui, Petero Edmunds; y el director de la firma francesa para América Latina, Philippe Tellier, entre otros.

Mientras en Francia la cruzada se inició con la iluminación —en el tono rosa característico— de la Torre Eiffel, en Chile fue el turno del moai de Hanga Pico que lucía impactante bajo los reflectores, testigo de una noche en que las autoridades de la isla, ejecutivos de la firma francesa y la animadora se comprometieron a prevenir sobre esta enfermedad que más mujeres mata en el mundo.

La situación en la isla es dramática: el hospital de Hanga Roa, que atiende a una población de siete mil personas, no cuenta con mamógrafo ni con ecógrafo mamario. Por eso, cada año —a fines de agosto— un contingente de especialistas de la FACH viaja con los equipos en un avión de la institución. El operativo dura una semana, en el que cada día una treintena de mujeres rapa hacen fila para el examen.

bolocoynoviointerior5

“Un equipo de mamografía para nosotros es tremendamente costoso y claramente tenemos otras prioridades en las que invertir los recursos en salud”, dice el alcalde Petero Edmunds, quien cuenta que en este último operativo médico ya hay una veintena de casos en estudio más otros cuatro detectados con la enfermedad.

Hoy, a través de la Campaña de Concientización del Cáncer de Mama liderado por The Estée Lauder Company, mediante la firma de un convenio entre la Isla de Pascua y el Instituto Nacional del Cáncer, se otorgará apoyo trimestral a la población con talleres y consultas médicas para que tanto hombres como mujeres puedan ser atendidos y cuenten con un seguimiento en caso de requerirlo.

A Cecilia Bolocco el tema le toca de cerca. “Ha sido sumamente emotivo participar junto a las autoridades en Santiago, con tanto entusiasmo y cariño en esta cruzada y ser recibida con estos ritos que tienen tanta tradición, energía, maná, como le dicen ustedes a esta fuerza espiritual que habita en esta tierra —dijo Cecilia tras la ceremonia de iluminación del moai de Hanga Pico—. Poder estar en este símbolo magnífico que representa la campaña contra el cáncer de mama, de concientización, porque de lo que se trata es que, más que luchar contra la enfermedad, es crear conciencia y prevenir”.

Cecilia tiene al estigma de este cáncer en su historia familiar: en 2007 su madre, Rose Marie Fonck, fue diagnosticada y debió enfrentar una quimioterapia.

“Hemos tenido que aprender a vivir con esta espada de Damocles”, dice a CARAS. Su abuela y su bisabuela murieron por este mal, el que también ha afectado a varias de sus tías. Sólo se salvan Cecilia y sus hermanas, quienes se realizan constantes controles de prevención, de ahí que exhorta a otras mujeres a chequearse anualmente. “Hay que hacerse el examen, protegerse, cuidarse. Y lo que hace Estée Lauder contribuye a crear conciencia de que es posible prevenir y encontrar una salida, que el cáncer no tiene por qué ser un castigo o una sentencia a muerte para ninguna mujer”.

bolocoynoviointerior6

Un mensaje que ella se encargó de repetir en cada lugar de la isla, y también lo hizo durante la charla con la que cerró su participación en la campaña y que llamó Artífices de nuestro destino. Ahí habló de las razones de su éxito, en el que la fuerza mental, la autoconfianza, la fe en sí misma, el agradecer por lo que se ha logrado, así como la conciencia de que somos parte de un todo, de una fuerza superior que genera los cambios e incluso “milagros”.

“Les tengo un regalo”, dijo a los presentes antes de comenzar su charla mientras Máximo repartía fotocopias con la letra de una canción, en tanto que los hijos de Daire y su yerno, Alfredo Vicuña (con su guitarra), y el propio empresario, entonaban Nada particular de Miguel Bosé y que escogieron en un festivo guitarreo la noche anterior, impresionados por su semejanza con la historia de esta tierra ancestral: ‘Dame una isla en el medio del mar, llámala libertad, dime que el viento no la hundirá. Dame una historia sin dolor, ¡cuando esta isla ha estado marcada por el dolor’—exclama Cecilia—. “Así que en cuanto la escuché, dije que lo sentía mucho pero que antes de la charla todos íbamos a cantarla. Fue nuestro regalo para Rapa Nui”.

Y tras un silencio, agrega: “Qué cosa más linda es compartir, entregar y vivir agradecidos. Mi vida es un milagro, la mía y la de todos, lo que pasa es que se nos olvida. Si uno enfrenta a la vida con gratitud, entonces ocurre lo inesperado”.