Es, sin duda, una de las chilenas más internacionales. A ratos llama la atención que Carolina Parsons siga regresando cada año a Chile —a su casa de El Arrayán— cuando prácticamente toda su vida transcurre entre Nueva York, donde tiene su departamento de soltera— y París, donde junto a su actual novio, el serbio Milutin Gatsby, acaban de remodelar lo que ella llama su pied à terre. En el verano pasado ambos anunciaron en CARAS su matrimonio, el que se realizaría en abril de 2014. “Pero nos tocó un año súper ajetreado. Además, vengo saliendo del matrimonio de mi sobrina Lorenza (Izzo), que fue toda una conmoción dentro de la familia”, afirma sin querer dar una nueva fecha. “No hay nada claro”, dice con muy pocas ganas de profundizar en el tema. 

Con todo, una de las modelos chilenas más exitosas en la industria internacional, sigue capitalizando la imagen y los contactos construidos a lo largo de su carrera. Este año se concentró en la realización de eventos (institucionales y benéficos) en Nueva York, Cannes y Saint Tropez. Y hace unos meses los focos se dirigieron a ella, ahora como la protagonista del filme Blood Sugar Baby, del cineasta chileno radicado en EE.UU., Igal Weitzman, y coprotagonizado por Ariel Levy. El trailer, presentado hace unos meses para el Festival de Cannes, captó el interés de las distribuidoras y consiguió entusiastas comentarios que incluso la catalogaron a la realización de “única” y “vanguardista”. En el estreno de la película —para la pasada versión de Sanfic en Chile—, se vio a Carolina como una mujer de armas tomar, dispuesta a todo para defender su libertad.

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Un filme al estilo de El Mariachi, del director Robert Rodríguez, donde Laura —su personaje— debe huir de una banda de gangsters  comandados por Don Fabiano (Peter Rock), quien la tenía cautiva. En motocicleta y con un bolso repleto de dinero, ella intenta dejar atrás su pasado. En suma, una cinta de corte machista pero con toques de humor donde la Parsons muestra su lado más rudo. 

Algunos críticos afirmaron que Carolina es de esas figuras que “llenan la pantalla”, algo que sus profesores de la Lee Strasberg Institute, la escuela de teatro más prestigiosa de Nueva York, también mencionaban cuando ella era una de sus estudiantes. “Pero aunque haya estudiado actuación, no me considero una actriz”, aclara con mucha mesura.

—Sin embargo, Weitzman ha contado que escribió el guión pensando en usted.

—Sí, hicimos un pequeño trailer hace muchos años en NY y él quedó fascinado. En la escuela, los profesores me alababan y tengo buenas recomendaciones, pero me daba susto hacer una película. Antes sólo había tenido una pequeña participación en Get Well Soon, con Courtney Cox y Vicent Gallo; y en Mi odio y amor por ti es infinito (2012), del chileno Andrés Cabrera. En esta oportunidad he contado con unos compañeros super apoyadores: el francés Aurelien Wiiky, Ariel Levy y Jaime Omeñaca. Aunque me daba susto porque se trataba de un protagónico y grabábamos todos los días. Tampoco había mucho presupuesto; hacíamos dos o tres tomas y listo. Es decir, todos los ingredientes para que fuera más difícil….

—Sin embargo, fue muy bien evaluada.

—Sí, me han dicho que me dedique a esto…

—¿Le interesa?

—No me proyecto. Estoy preparada y feliz aceptaría otro rol, pero de ahí a proyectarme, e irme a vivir a Los Angeles, no.

—Su sobrina, Lorenza Izzo, sí se atrevió.

—Ella decidió que quería ser actriz cuando tenía 16 años; desde que era niña le gustaba el baile, el teatro. La vocación se nota desde el principio. No es que un día te levantes en la mañana y digas que vas a ser actriz.

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—En este filme usted representa a una mujer ruda, que se enfrenta a un grupo de mafiosos.

—Es una película de acción, donde represento a una mujer fuerte, dentro de una humorada, por cierto. Me siento relacionada con la fuerza que puede sacar una mujer en momentos difíciles, con poder pelearse con matones y salir ganadora. Fue liberador, de una tremenda adrenalina, una sensación de triunfo, de que se puede. Representé a muchas mujeres sufridas que deciden vengarse. 

—¿Se siente una mujer ruda, de armas tomar?

—No sé si ruda, pero tengo la fuerza de la mujer chilena, que trabaja, que se hace cargo de su casa, que sale adelante. Nos cuesta mucho luchar contra el machismo, pero nos levantamos y sacamos nuestros hogares adelante.

—Hace poco una niña de 13 años fue violada y, aunque el feto era inviable, fue obligada a llevar su embarazo a término. ¿A propósito de este caso extremo, es partidaria de despenalizar el aborto? 

—Es un tema super delicado. Personalmente estoy en contra del aborto, pero penalizar a alguien porque interrumpió su embarazo…  Hay que estar en los zapatos de esta persona. Y el hecho de que no exista aborto terapéutico es una aberración, habla de un país inculto, insensible, ¿cómo puedes obligar a alguien a tener en su vientre por nueve meses a un niño sabiendo que va a morir? Eso ni siquiera debe discutirse. No es aceptable decir que se debe continuar simplemente porque Dios te lo mandó. Es necesario analizarlo dejando la religión de lado. Así es que no estoy por el aborto como libre elección pero sí por el aborto terapéutico.

Las causas sociales han sido parte importante de su agenda. Este año trabajó para el tradicional evento de beneficencia organizado por Amfar, donde su novio es uno de los principales colaboradores. “Pasamos de recaudar 9 millones de euros en 2013 a 38 millones de euros este año. Me entusiasma poder organizar y utilizar mis contactos para ayudar en este tipo de causas. Amfar es responsable del 90 por ciento de todos los remedios y avances en la cura del Sida. Dentro de seis años los científicos podrán encontrar una cura para esta enfermedad gracias a los recursos que provee esta organización. Me produce una satisfacción muy grande”.

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También le preocupa el tema medioambiental. Por eso, junto a su novio organizó en Saint Tropez la primera gala de la Fundación Leonardo DiCaprio, dedicada a la protección de especies en peligro de extinción. “Contratamos a una productora y recaudamos 26 millones de dólares. Fue el debut de DiCaprio en cuanto a galas de caridad”, dice. 

Carolina cuenta que el actor vendrá a Chile en verano y que probablemente adquirirá algunas hectáreas en el sur: “Le he mostrado muchos lugares y quiero que me ayude a proteger la zona del río Puelo, cerca de Puerto Montt, donde fue aprobada la construcción de una central hidroeléctrica. Es uno de los lugares más paradisiacos que he conocido y que quieran destruirlo, es absurdo”.

Carolina también se ha juntado con figuras como Sharon Stone, a quien visitó para la última versión de Cannes, contratada por la famosa agencia de relaciones públicas Carla Otto. “Me encargaron este proyecto porque conozco a mucha gente, y me relaciono con marcas. A Sharon Stone le encantó mi trabajo y resultó muy alabada, como una de las mujeres más elegantes de la alfombra roja por su vestido de Pucci”.