Dos son las frases que más se han repetido  en la prensa en las últimas semanas: “George Clooney, comprometido (¡va en serio!)” y  “Cinco cosas que deberías saber de Amal Alamuddin”. Al final todo se resume en una pregunta: ¿qué tiene la atractiva abogada para que el soltero más famoso de Hollywood haya cambiado de opinión? ¿Qué la diferencia de las otras? La respuesta ya la sabemos: una licenciatura en derecho, unos rasgos exóticos de raíces orientales, una fascinante cartera de clientes entre los que destaca Julian Assange y… sobrepasar los 35 años.

De acuerdo, Amal no ha sido camarera, ni luchadora profesional, supuesta modelo o aspirante a actriz, pero tampoco nos engañemos; por mucho que el actor trate de convencernos de que lo que más le gusta de una mujer es “su sentido del humor”, Alamuddin comparte con Stacy Keibler, Elisabetta Canalis, Sarah Larson o Lisa Snowdon (por citar algunas de sus ex más relevantes en la última década) un hecho obvio: su impactante belleza. 

De hecho antes de que Clooney reparase en ella, ya se hablaba de su físico. El blog inglés Your Barrister Boyfriend (algo así como ‘Tu novio abogado’) la colocó en el top de su lista de las letradas más sexys de Londres gracias a “sus enormes y cálidos ojos, y su sedoso pelo azabache”. La belleza le viene, incluso, de casta porque su madre, Baria Alamuddin, está considerada en los círculos de la alta sociedad de su país como la ‘Elizabeth Taylor libanesa’.

Así que, al final, el dos veces hombre vivo más sexy del mundo según la revista People continúa fiel a sus gustos. Pero si uno analiza la historia de Amal se da cuenta de que tiene varios puntos en común con la del protagonista de Gravity. Y quizás ése sea el quid de la cuestión: por primera vez George Clooney ha elegido a alguien parecido a él. Lo que se dice un alma gemela…  

Por ejemplo, antes de que interpretase al archifamoso pediatra de Urgencias, su familia ya era ‘alguien’. Recordemos que es sobrino de la reconocida cantante y actriz de los años cincuenta Rosemary Clooney, quien estuvo casada con el entonces popular actor puertorriqueño José Ferrer y dos de sus hijos, Miguel y Rafael, también han continuado en el show business.

En el caso de la abogada, su abuelo materno fue ministro del gobierno libanés y el paterno, Khalil Alamuddin, fue director del Hospital Universitario Americano de Beirut. Una de sus abuelas fue la primera mujer en graduarse en la Universidad Americana de la capital del Líbano (AUB) y su prima Rima Alamuddin ya era una poeta conocida cuando fue asesinada a los 22 años en un crimen pasional. Estamos, por lo tanto, ante una familia prominente en su país, y también adinerada: según han publicado algunos medios ingleses, participaron en la creación de la hoy Middle East Airlines, la aerolínea pública libanesa.

Pero la mayor coincidencia entre George y Amal es la profesión de sus padres. El progenitor del novio fue un conocido presentador de noticias y concursos en la Kentucky y Ohio de los años sesenta y setenta, llegando a contar con un espacio televisivo propio: el Nick Clooney Show. La madre del actor, Nina, fue en su día miembro de un gobierno local. En el caso de la flamante prometida es al revés. Su padre, Ramzi Alamuddin, fue profesor de negocios y vicepresidente de la Universidad Americana de Beirut, mientras que Baria es una reconocida periodista y analista. 

A sus 66 años ha hecho gran parte de su carrera en el diario libanés Al Hayat, primero como reportera y luego como su editora internacional. Ha entrevistado, entre otros, a Bill Clinton, Fidel Castro, Margaret Thatcher y al rey Hussein de Jordania, siendo además la última periodista que habló con Indira Gandhi antes de ser asesinada. 

Baria, que cuenta con web propia (www.bariaalamuddin.com), es analista de Oriente Medio para canales occidentales como CNN y Sky News, y en árabes como Al-Jazeera. Modera y participa habitualmente en conferencias internacionales y es amiga de la familia del difunto líder palestino Yasser Arafat, según ha publicado el Daily News

Profesionalidad aparte, también destaca por sus cardados y collares, y ha sido calificada de “diosa griega” por un antiguo director de su periódico, llegando incluso a ser musa del poeta Said Akl, según ha contado este editor. 

Amal es la mayor de cuatro hermanos (otra mujer y dos hombres). Nació en Beirut en 1978 pero pronto emigró al Reino Unido como consecuencia de la Guerra del Líbano. Su familia es drusa, una minoría religiosa islámica de Oriente Medio. Clooney, por cierto, es católico. 

Los Alamuddin se instalaron en el condado de Buckinghamshire y son ciudadanos nacionalizados ingleses. Según la prensa británica todo indica que sus padres están separados. Al contrario que los del actor de Ocean’s Eleven, que llevan más de medio siglo casados.

Otro punto importante que comparten es su pasión por los derechos humanos. El, en el campo filantrópico —destaca por su implicación en el Conflicto de Darfur— y ella en el de las leyes.

Amal, que habla árabe, francés e inglés, se graduó en Derecho en la Universidad de Oxford en el año 2000 y continuó formándose en la misma rama en la New York University. Allí trabajó como becaria para la jueza de la Corte Suprema de EE.UU., Sonia Sotomayor, y ya como abogada en un bufete donde empezó a foguearse en el derecho internacional, su auténtica vocación. 

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A su vuelta a Londres consiguió una plaza en el despacho de Doughty Street Chambers, uno de los más reconocidos en su campo a nivel internacional. Con ellos ha representado al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, durante su proceso de extradición a Suecia y a la ex primera ministra ucraniana Yulia Tymoshenko. Por cuenta propia asesora al antiguo secretario general de las Naciones Unidas (UN) Kofi Anan en su papel de  enviado especial en Siria y en comisiones de la ONU dedicadas a investigar crímenes cometidos en su país de nacimiento.

De ella se ha dicho que es divertida (algo primordial para Clooney, recordemos), discreta y experta en networking, es decir, en acudir a las fiestas correctas y hacer los contactos adecuados. 

O quizá no es tan discreta. Pese a que ha eliminado su cuenta de Twitter, algunos periodistas que la vieron en directo durante el caso WikiLeaks destacan su apego hacia las cámaras de televisión. “Las miraba con seducción”, observó Conxa Rodríguez, del periódico El Mundo

Su currículum también tiene alguna sombra: formó parte del equipo de asesores legales del rey de Bahrain, acusado de tortura por grupos pro derechos humanos, y estos días defiende a un ex asistente de Gadaffi, considerado criminal de guerra. “El sistema sólo funciona si hay abogados fuertes en ambas partes”, ha justificado el jefe de Amal.

De su vida amorosa hay menos detalles. Dicen sus compañeros que nunca fue una party animal pero tampoco una nerd que se quedaba los fines de semana empollando. Se rumorea que fue una de las amantes de Eric Schmidt, director de Google hasta 2011, quien el año pasado destapó su matrimonio abierto.

Aquello habría ocurrido antes de que unos amigos comunes en el campo humanitario le presentaran a Clooney, 17 años mayor que ella. Y aquí viene el tercer motivo por el que quizá se ha ganado al oscarizado actor: dicen que lo rechazó hasta dos veces argumentando que su trabajo la tenía muy ocupada. ¿La clásica estrategia para resultar más deseable? No lo sabemos, pero parece ser que funcionó con la estrella, acostumbrado quizás a que ninguna mujer se le resista. 

 Eso fue en octubre de 2013. Ya entonces algunos medios repararon en ella pero no fue hasta febrero de este año cuando hicieron su primera aparición pública como pareja durante la proyección de la última película del actor, The Monuments Men. Luego vino el safari por Tanzania en marzo y la petición de mano a finales de abril, con cena casera y arrodillamiento incluido, según los medios estadounidenses. Toda una novedad viniendo del actor, pues él mismo ha fomentado su fama de alérgico al matrimonio, estuvo casado con Talia Balsam entre 1989 y 1993.

Pero esta vez es diferente. “Está loco por ella”, han dicho algunos supuestos amigos. “Es tan lista como él”, explican otros. “Le gustan las mujeres con cerebro y clase”, ha declarado uno al Us Weekly. “Así que ella es el paquete completo”. Lo dicho, su alma gemela (parece).