El 5 de febrero, Alexandra Arce von Herold, fue la primera en sacar la voz. Nerviosa, aún con la experiencia a flor de piel, confesó al The New York Times haber sido víctima de abuso sexual y apuntó directo al dos veces presidente de Costa Rica  (1986-1990/2006-2010) y premio Nobel de la Paz (1987), Oscar Arias. Sin embargo, pese a que la denuncia fue relatada en el prestigioso diario The New York Times, muy pocos le creyeron. ¿Cómo un hombre, el mismo que participó en los procesos de paz en los conflictos armados de Centroamérica, a fines de los ’80, podía ser también un monstruo? Sin embargo, al correr de los días, otras tres mujeres aseguraron al mismo medio haber sufrido —en distintos momentos— episodios similares. Todas apuntaron al mismo autor. Días después, se sumaban una Miss Costa Rica y una politóloga, quien trabajó en la primera campaña de Arias a la presidencia de la república. No se descarta que aparezcan nuevos testimonios, en lo que sería el mayor escándalo latinoamericano en tiempos del #MeToo.  Estos son sus testimonios.

Alexandra Arce von Herold, médico siquiatra

Para la primera mujer en atreverse a denunciar al Premio Nobel, todo partió en diciembre de 2014 cuando la psiquiatra —de entonces 35 años— se reunió con el ex presidente costarricense para tratar un importante tema: la problemática sobre armas nucleares en ese país del centro caribeño. Nunca se imaginó el infierno que viviría después. Al finalizar la reunión —concretada en el mismo domicilio del ex gobernante— Arias se abalanzó sobre ella. “Él me agarró por detrás y me tocó los senos. Yo le dije que no, que estaba casado y conocía su esposa. Fue lo único que se me ocurrió porque soy una idiota, pero no sabía qué hacer y pensé que esta era la única línea de defensa que podía tener”. Agregó: “Me siguió tocando, me metió los dedos en la vagina y me tocó toda y me besó. Y después dijo que me esperara un toque y se salió de la oficina. Yo estaba como que no sabía qué hacer, me sentía atrapada”,  dijo al The New York Times.

Eleonora Antillón, periodista 

A partir de ese testimonio, las reacciones vinieron en cadena. Esta vez fue la periodista, Eleonora Antillón, quien en 1986 trabajó como asesora de la primera campaña presidencial de Arias, la segunda mujer en relatar públicamente un episodio similar. “Por experiencia propia, le creo a la doctora Arce von Herlod”, dijo en sus redes sociales.

“Estaba sentada frente a su escritorio, se me acercó, me tomó la mano y me la puso en su pene que estaba erecto. Yo lo empujé, me puse de pie y él se me lanzó. Me cogió por los hombros, me tiró contra un ropero y me empezó a toquetear. Con el ruido, comenzaron a tocar la puerta. De ahí en adelante no volví a aceptar estar a sola con él. La comunicadora, quien tuvo un programa de entrevistas, agregó: “Soy, o casi fui la Oprah Winfrey de Costa Rica. Ahora estoy totalmente aislada, prácticamente escondida por miedo”. 

Emma Daly, periodista

La directora de comunicaciones de la ONG Human Rights Watch, era reportera en Reuters y The Tico Times cuando se reunió por primera vez con Arias en un evento, en 1991. Emma Daly tenía por entonces 25 años. “Le hice una pregunta, y en vez de responder literalmente puso sus manos sobre mi pecho y dijo: ‘¡No llevas sujetador!’”, contó la periodista a The New York Times. “Estaba tan aturdida que todo lo que pude pensar era en decir: “¡Sí, lo tengo!’”. Sin embargo, reonoció en la entrevista que jamás se atrevió a denunciar a quien cuatro años antes obtuvo el premio o Nobel de la Paz y quien acababa de terminar su primer mandato como gobernante.

Yazmín Morales, Miss Costa Rica

Lo que parecía una simple solicitud de amistad en Facebook en 2015 se transformó en una de las peores experiencias de su vida para Yazmín Morales Camach, ex Miss Costa Rica en 1994 y quien se declaraba admiradora del ex gobernante y activista por la paz.

“Empezó a darles like a mis fotos. ‘Óscar Arias sigue mis publicaciones y le agradan’”, aseguró la modelo al diario La Nación de Costa Rica. Cuando Arias la invitó a su casa para regalarle un libro (Con velas, timón y brújula), no lo pensó dos veces.

Ya en su casa, después de conversar un par de horas y cuando se dirigía hacia la puerta con intención de despedirse, Arias la interceptó y con fuerza la acercó a su cuerpo. “Tocó mis senos por encima de la ropa y luego me dio un beso contra mi voluntad”. “Don Oscar, yo tengo que irme”, atinó a decir. La modelo, por miedo a las represalias, guardó silencio por cuatro años. “Sabemos el temor que este personaje puede infundir. Me motivé mucho por el movimiento #MeToo”, aseguró en la entrevista.

Marta Araya Marroni, editora literaria

La licenciada en letras trabajaba con Arias en su colección de ensayos y discursos del 2012, cuando en una de sus reuniones el abogado le puso su mano en su pierna. Si bien la mujer lo rechazó, Arias comenzó a llamarla insistentemente , invitándola a su casa para darle un masaje. “Nunca lo mantuve en secreto. Le conté a todo mundo”, confesó Araya a The New York Times. “Quero que la gente crea en las mujeres que denuncian. Me disgusta que piensen que son mentiras”.

Carina A. Black, politóloga

Arias aún era presidente cuando Carina Black lo acompañó a a una conferencia en la Universidad de Reno. Cuando ambos se encontraron solos en un ascensor de la facultad, el exmandatario la empujó contra la pared, le puso la mano sobre su pecho y trató de besarla a la fuerza. Lo empujé, y lo golpeé en la cara”, relató Black. Y afirmó que “Arias es tan poderoso y venerado. En América Latina, el poder está tan inclinado hacia los hombres. Con este comportamiento han crecido la mayoría de las mujeres”. 

Oscar Arias ha negado tajantemente todas las acusaciones. Sin embargo, ante los señalamientos, el jueves pasado decidió separarse temporalmente del Partido Liberación Nacional (PLN), con el que llegó a la presidencia de Costa Rica en dos ocasiones.