“¿Qué crema nos recomendó la Pili? Mínimo, se quitó 10 años de encima”.
Entonces la Carola me miró con cara de ¿erís mononeuronal? y respondió muerta de la risa: “El famoso suero efecto lifting de la Pili probado en la estación espacial por la NASA se llama Gaspar Urquieta. Ahí tenís tu crema antiaging”.
Duro, pero cierto.
La suelta de la Pilar tiene un amante y eso explica su rejuvenecimiento. Su piel iluminada y cuerpo tonificado es fruto del pecado porque mi amiga está casada. Según la evidencia dermatológica, al cornudo de esta historia le faltan los concentrados adecuados de colágeno y bótox para mantener contenta a su mujer.

En fin, sin querer ser superficial, vamos a lo que realmente importa en esta historia. O sea, a lo linda, regia, estupenda que se ve la Pili. ¿Tiene esto una explicación científica? ¿O es sólo que los pecadores de la carne hacen un pacto con el coludo?
De pura envidia me puse a investigar los beneficios que trae el sexo a la belleza, y aquí los enumero para su mejor comprensión.

1) Mejora la apariencia y la calidad de la piel. Un par de relaciones contundentes a la semana libera una sustancia conocida como DHEA de igual modo que lo hace el deporte. Esto se traduciría en un mejor tono y complexión (densidad) de la epidermis y dermis.

2) Facilita el sueño. Todas sabemos que no hay mejor mascarilla facial que dormir lo suficiente. La relajación que sigue al orgasmo puede funcionar mejor que un somnífero. La opción más triste es que su pareja sea tan aburrida que le provoque un ataque de sueño, lo que de todas formas es bueno para la salud.

3) El buen sexo produce una hormona llamada oxitocina responsable de un estado de bienestar general. La neurosiquiatría demostró que este neuromodulador fortalece la autoestima y ya sabemos que el atractivo depende en un altísimo porcentaje de cómo nos paramos frente al mundo.

4) Ayuda a mantener un peso saludable. Una vida sexual decente mantiene el cortisol a raya. Esta hormona del estrés, aunque indispensable, en exceso puede regenerar el tejido adiposo subcutáneo y este, a su vez, el cortisol. Resultado: aumento de rollitos indeseados.

5) Incrementa la irrigación sanguínea. A veces, una se pone colorada y no precisamente de vergüenza. Es la sangre que transporta oxígeno y nutrientes a los músculos y a la piel logrando un efecto de luminosidad casi instantáneo.

Bueno, después de la revelación de la Pili esperé esa noche a mi marido vestida como una princesa graduada en la academia de Cathy Barriga.
“¿Sexo o bótox?”, le pregunté.
Entonces José Ignacio me miró con cara de bajos instintos y respondió: “Sexo, gordita. Es más barato”.
…Y después se quejan de que una busque la fuente de la juventud en la leña de otro hogar.