Es una suerte de histórico ménage à trois. El triángulo amoroso entre la moda, el arte y la provocación es tan antiguo como inquebrantable. Primero fue el largo de las polleras, después las mujeres en pantalones, la anorexia en la pasarela, las desafiantes campañas publicitarias que inmortalizó la lente de Mario Testino, los modelos con estilo andrógino… y la lista podría seguir eternamente. Hoy, la prensa mundial habla de un nuevo capítulo: las ‘lesbian chic’, el último grito de la moda.
Se trata de una tribu urbana que rompe con los estereotipos de la ‘mujer gay masculina’, con poleras anchas, zapatillas sin gracia y el pelo tipo militar. Son chicas bonitas y femeninas, que caminan sobre stilettos, gastan fortunas en ropa y van por la vida besando a otras, que también usan tacos y minifaldas, sin ánimo (explícito) de provocar.
Más allá del deseo genuino de vivir sin intención de llamar la atención, ellas se han convertido en las favoritas de los diseñadores, organizadores de fiestas top y, también, del público. En las últimas semanas de la moda se las vio por todas partes. Arriba de la pasarela, abajo y acaparando el street style. Modelos y artistas se ungen como embajadoras perfectas de esta tendencia que partió en Europa, estalló en Estados Unidos y seguramente pronto rebotará en Latinoamérica.
Atrás quedó la época del pudor y el secreto. En los últimos años varias famosas se han sumado al llamado comming out (o salir del clóset) y, paradójicamente, eso ha repercutido de manera positiva en sus carreras. Desde la ‘confesión’ de la conductora y actriz americana Ellen Degeneres —una de las más recordadas— han pasado ya 25 años, y las nuevas lesbianas ni siquiera habían nacido cuando ella perdió su oportunidad de trabajo con Disney por su orientación sexual.

VESTIDAS DE NEGRO, AMBAS CON POLLERA, uñas pintadas, cejas perfiladas, tacos altos, la modelo Harmony Boucher y su novia Nicole se casaron y las fotos del matrimonio dieron la vuelta al mundo gracias a la difusión del evento en los medios de comunicación más trendys de la actualidad. Style.com, dedicado a difundir (y crear) tendencias de moda, publicó un artículo sobre la creciente influencia de las gays en los circuitos fashionistas y usó las imágenes de las flamantes esposas para ilustrar el reportaje. Algo similar hicieron la revista New York Magazine y SModa (que pertenece al diario El País de España). Pero la mayor cobertura estuvo sin dudas en la revista Tatler, especializada en la clase alta británica, que llevó en la tapa un reportaje titulado Dónde se han metido las lesbianas y hasta eligió a las homosexuales más inteligentes de Londres. Una de ellas fue la modelo Eden Clark, conocida internacionalmente por sus apariciones en los desfiles de Prada, Vivienne Westwood y Burberry, y por sus fotos editoriales para Vogue, donde también ha sido portada.

La cantante Alison Goldfrapp fue otra de las protagonistas de aquella edición. Aunque no se define a sí misma como lesbiana sino como “oscilante”, está con la editora cinematográfica Lisa Gunning y conforman una de las parejas gays más chic de la actualidad. Es común verlas en eventos, inauguraciones y alfombras rojas.
Tamsin Omond, periodista y activista medioambiental también formó parte de la lista de Tatler. Para ella, efectivamente algo está pasando con las lesbianas. “Un fenómeno social”, según sus propias palabras. Tamsin es conocida en los medios de su país como ‘la nueva cara lesbiana de Londres’ y en varias oportunidades ha confesado que entre sus experiencias se cuentan varios encuentros ocasionales con mujeres casadas, dispuestas a vivir una experiencia diferente sin que eso implique cuestionar su sexualidad.

DISTINTO ES EL CASO DE BETH DITTO. Adicta a las tendencias, irreverente, sexy y obesa, la cantante de The Gosspip es un auténtico ícono fashion. Además, gay y feminista. Tanta influencia tiene en el mundo de la moda que a principios de este año M.A.C. Cosmetics creó una línea de maquillaje inspirada en ella, y Beth fue la imagen de la campaña. Hace unos meses anunció su casamiento con Kristen y, según el diario The Sun, la fiesta será en Hawai el próximo mes de mayo.

Gordas, flacas, jóvenes y maduras. Ellas ya no se esconden, quieren ser vistas. Como las dos adolescentes anónimas que se fundieron en un beso apasionado ante los miles de manifestantes contra el matrimonio igualitario en las calles de Marsella. Las protagonistas del episodio confesaron a la prensa no ser homosexuales, sino simplemente estar a favor de la inclusión. Es que, así como hoy a nadie le llama la atención ver a una mujer con jeans, hay una nueva generación que no se altera frente a dos chicas enamoradas. Tal vez sea una moda pasajera, como el animal print o los estampados sobre estampados. O, tal vez, sea algo más trascendente. Como los pantalones.

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