Es una morena de cuerpo delgado, curvilíneo y que no deja indiferente a nadie cuando se la ve pasar. Yaisy Picrin, es la doctora cubana que lleva más de 19 años en Chile y que por su especialidad —medicina estética y nutrición clínica— ha atendido a miles de hombres y mujeres, quienes llegan a su centro en busca de ayuda, principalmente reducir talla y mejorar el estado de salud, ya sea porque padecen de alguna patología crónica, autoinmune o no logran sentirse al ciento por ciento bien. “Cada vez que acude una persona a la clínica la idea es que se sienta de inmediato acogida, por eso es recibida con una sonrisa y un ambiente cálido, para que sepa que puede confiar, ya que todos los que trabajamos acá ocuparemos nuestros conocimientos y herramientas para revertir o aminorar la situación que lo aflige”, señala la cirujana formada en La Habana, que, sin lugar a dudas, es reflejo de lo que predica, porque además de su figura de “impacto”, se la ve con energía, más joven de los años que tiene y con una actitud que denota el bienestar que ha logrado con un estilo de vida que bautizó como “Método Picrin”.

Esta fórmula, que la especialista define como una especie de “autoconocimiento del propio organismo”, consta de cuatro etapas y tiene como meta que los pacientes alcancen su objetivo y que este perdure en el tiempo.

DIAGNÓSTICO

Esta es la fase de inicio. “Nuestra política es individualizar a cada ser, para eso le realizamos una evaluación nutricional y corporal a través de una serie de exámenes que indican sus diferentes parámetros de salud. Uno de los más importantes es un análisis de mineralogía que da a conocer qué tipo de metales pesados existen en su cuerpo. Es vital saber este dato, pues se ha comprobado que su presencia compite con la baja de peso y males metabólicos”, dice la profesional que en 2014 lanzó un libro que explica con detalles este método para “comer y vivir mejor”.

DESINTOXICACIÓN

El segundo ciclo se denomina DESINTOXICACIÓN porque comienza activando las áreas del cuerpo encargadas de eliminar toxinas; es decir, riñón, hígado e intestinos. La intención es que a través de diferentes limpiezas lleguen a foja cero y desarrollen su función correctamente, pues lo más probable es que haya estado bloqueada.

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REGULACIÓN METABÓLICA

El tercer tramo es el de REGULACIÓN METABÓLICA, donde se incorporan las terapias de apoyo, que van desde suplementación, hidroterapias de colon, enemas de café y quelaciones endovenosas. Con esta fusión de tratamientos elimina lo nocivo para los órganos y además repone las vitaminas o minerales que necesita. “En esta etapa vamos cambiando cada semana el esquema de alimentación. Más que dieta es un aprendizaje acerca de los que el cuerpo de esa persona requiere, puede ser zinc, cromo o hierro, entre otros. Hay que mencionar que los regímenes están abiertos a modificación, porque quienes lo están llevando a cabo podrían ser vegetarianos, intolerantes al gluten, lactosa o glucosa, así como otra comida que interfiera con sus gustos.

MANTENCIÓN

Finalmente llega el periodo de MANTENCIÓN que implica poner en práctica lo aprendido. A partir de este momento se entregan espacios de libertad; es decir, la persona se autoadministra para darse “gustos”, ya sea día por medio o los fines de semana. “Yo les digo que esto es como un curso, porque de acá se van a graduar en calidad de vida y eso permitirá que se den cuenta cuando requieren ajustar su alimentación. Al conocer su organismo sabrán qué entregarle para volver al equilibrio. En caso que no consigan sentirse mejor con las modificaciones que hicieron, vuelven a la clínica, solicitan exámenes para determinar la causa que los hizo subir de peso, incrementar el cansancio, la sequedad de la piel u otras manifestaciones que no lo hacen sentir adecuadamente”, indica la doctora Picrin.

Para que el éxito sea rotundo en esta “experiencia wellness”, en cada etapa se incluye la dietoterapia, porque es aquí donde se incorporan cambios de hábitos alimenticios de acuerdo al proceso que se vive. Por ejemplo: en la primera etapa se aumenta la fibra para regular el sistema digestivo creándose además una rutina del sueño para ir ordenando al paciente. “No buscamos sacar a la gente completamente de su cotidianidad, ya que eso convertiría esta vivencia en una tortura. Proponemos modificaciones compatibles con lo que hace habitualmente. Cabe señalar que cada etapa tiene una duración relativa que está dada por la cantidad de kilos extras y daños que tenga el cuerpo”.

A diferencia de lo que se piensa, este método restringe la actividad física en los dos primeros ciclos incorporándose en el de Regulación Metabólica en pacientes obesos y en el de Mantención a gente sin dicha condición. “A mí no me gusta el ejercicio desde el comienzo porque demanda energía y como se restringe las calorías no puedo exigir más de lo que se está comiendo porque se duplicará el hambre y con eso lo más seguro es que el objetivo fracase. De todas formas, hay pacientes que necesitan más ejercicio que otros, como los del grupo de sangre tipo O, que son más dinámicos y se sienten bien al practicar algún deporte; el Grupo A puede hacer yoga y caminar, y el Grupo B, una práctica intermedia.

No todos somos iguales, no tenemos por qué tratarnos de la misma manera… Aquí todo es a la medida”, comenta la especialista en nutrición clínica, quien agrega que a modo de síntesis se puede decir que el método comprende un área diagnóstica en la que se evalúan los predictores de envejecimiento y metabólicos (presencia de metales, inflamación y estrés oxidativo) estos resultados se evalúan y se busca el origen. La forma de balancearlos es con procedimientos como medicina ortomolecular, ozonoterapia, enemas de café y otros que están destinado a reparar la célula. Asimismo, la sicoterapia también juega un rol fundamental, porque en ocasiones hay mucha rabia, frustración, miedo y eso hay que tratarlo para que la persona logre un equilibrio de todo tipo y se sienta acompañado.