Según datos de 2010, en la mayor parte de América, y sobre todo en países como Brasil, se ha registrado un retraso en la edad de maternidad. Igualmente revelaron un aumento significativo de las mujeres que tienen hijos con más de 30 años. En Chile no sólo se ha retrasado la posibilidad de ser madre sino que el crecimiento de su población prácticamente se ha detenido en los últimos años en 17 millones de habitantes.

Una de las causas se debe a la mayor participación femenina en el mundo laboral, buenas oportunidades de desarrollo profesional y el deseo de crecer a nivel personal, influyen en el retraso de la llegada de un hijo. No obstante, existen mujeres con distintos pensamientos, por eso el doctor Mario Carstens, ginecoobstetra de Clínica Santa María responde pros y contras de engendrar a los 20, 30 y 40 años.

¿Cuál es su opinión general del embarazo?

Como concepto general y pensando en el riesgo biológico, es mejor quedar embarazada a los 20 que a los 40 años. La mujer nace con los óvulos para toda su vida y a medida que la edad avanza le van quedando menos y los que van quedando cada año que pasan son más viejos y por lo tanto, las probabilidades de que se produzcan problemas aumenta. A esto hay que agregar que a medida que la persona envejece, tiene más posibilidades de adquirir enfermedades crónicas como la diabetes e hipertensión arterial crónica y esto le suma un riesgo adicional al embarazo. Obviamente a los 30 años también es una buena edad para embarazarse, pero si nos atenemos sólo al hecho biológico, es mejor embarazarse a los 20 años.

En resumen, lo más probable es que una mujer que se embaraza a los 20 tenga un embarazo fisiológico (normal) y un recién nacido sano. A medida que la edad de la mujer aumente, esta probabilidad irá paulatinamente disminuyendo, pero hay que recalcar que cada vez que una mujer se embaraza, independiente de su edad, la posibilidad de terminar con éxito su embarazo es mucho mayor a que ocurra un problema.

¿Cómo está físicamente cómo está la mujer?

Los 20 años. En condiciones óptimas para manejar las demandas de llevar un bebé en tu vientre. También son menores las probabilidades de tener un bebé con síndrome de Down o espina bífida (a los 25 años, el riesgo de tener un bebé con este síndrome es de 1 en 1.250. A los 35, es de 1 en 378). Una vez que nace el pequeño, cuidarlo y seguirle el ritmo puede que no sea tan agotador para una madre más joven. Es necesario considerar las circunstancias vitales, que no siempre se corresponden con nuestro mejor momento físico.

Los 30 años. Tienes un mayor riesgo de desarrollar ciertas complicaciones. Sin embargo, la mayoría de las mujeres sanas tienen embarazos sin complicaciones después de los 30 años.

Los 40 años. El riesgo de anormalidades cromosómicas sigue en aumento (a los 40, la posibilidad de tener un bebé con síndrome de Down es de 1 en 106). Si tienes una buena condición física, una excelente alimentación y no hay condiciones de salud preexistentes, tales como diabetes o hipertensión, el riesgo en general de sufrir otras complicaciones en el embarazo no es marcadamente mayor que el de una mujer mayor de 20 y menor de 40.

iStock_80541255_LARGE

Cuidados

“El cuidado de una embarazada sana es similar a las distintas edades. Es verdad que a mayor edad, mayor es el riesgo de que el bebé tenga una alteración cromosómica, pero afortunadamente la mayoría de las veces los niños son sanos”, señala el doctor Mario Carstens. Añade que las mujeres más jóvenes tienen más niños, pero la mayoría de los niños con enfermedades cromosómicas nacen de madres menores de 35 años, por lo tanto a toda embarazada se le deberían ofrecer los mismos exámenes y las mismas ecografías. Distinto es cuando la mujer que se embaraza, ya es portadora de alguna enfermedad crónica y como ya se mencionó anteriormente, a mayor edad, mayor posibilidad de enfermar.

Estado anímico

El estado de ánimo en los distintos periodos va a depender principalmente de su situación en general, ya que no tiene punto de comparación entre una mujer que se  embarace estando en una relación de pareja estable en la que ambos desean tener un hijo. Asimismo, si poseen una situación económica estable. En la vereda del frente está  una estudiante soltera que queda embarazada de su pololo estudiante y con familias que no aceptan de buena gana sus circunstancias. “Por eso, creo que las mujeres de 30 años tienen por lo general una vida favorable desde el punto de vista anímico, porque la mayoría está en una situación familiar y laboral consolidada y a esa edad aún no están preocupadas del fantasma de las alteraciones cromosómicas”, dice el facultativo.

Probabilidades de éxito

Entre los 20 y los 30 años las opciones de embarazarse en un solo ciclo de ovulación alcanzan el 25 por ciento. Si la idea es quedar embarazada en los futuros doce meses las posibilidades de éxito son del 98 por ciento, en el caso de que la edad fluctúe entre  los  20. En cambio a los 30 años se reducen al 84 por ciento y a los 40 que alcanza el 66 por ciento. Cabe señalar que las probabilidades de sufrir un aborto espontáneo son tres veces más altas en una mujer de 40 que en una que está entre los 20 y los 25.

¿Qué se debe hacer para quedar embarazada?

“Todas las mujeres deberían, idealmente, programar su embarazo y ojalá acudir a un control preconcepcional, para un chequeo ginecológico y general de salud. Si se encuentra algún problema, es mejor tratarlo antes del embarazo. En aquellas mujeres que son portadoras de enfermedades crónicas es importante asegurar un tratamiento adecuado antes de ponerse en “campaña” (eventualmente se hacen modificaciones en los medicamentos que usan)”, dice el gineoobstetra de la Clínica Santa María. Agrega que se dan consejos de vida saludable y algunas recomendaciones específicas para la mujer que busca dar a luz, entre ellos se indica suplementación con ácido fólico, ya sea solo o contenido en un polivitamínico y se dan algunos “tips” para el período de la campaña. “Es muy importante preocuparse del peso corporal, ya que es menos riesgoso el embarazo de una mujer con peso corporal adecuado. A todas mis pacientes les indico que deben tomarse este período con la mayor calma posible, porque el estrés puede incluso alterar la ovulación”, manifiesta.

¿Por qué de los 35 a los 39 años comienza a ser un poco más difícil tener un hijo?

Como lo mencionamos anteriormente, a mayor edad de la mujer, sus óvulos son cada vez menos y más viejos, por lo tanto, no sólo aumenta el riesgo de enfermedades cromosómicas en el recién nacido, sino que la posibilidad de embarazarse va disminuyendo (hasta llegar a cero una vez que se alcanza la menopausia). Ademas, por el aumento de los problemas cromosómicos también aumenta el riesgo de aborto espontáneo, ya que la naturaleza tiene sus propios “controles de calidad”. La mayoría de las personas se preocupan del Síndrome de Down, pero existen muchos otros síndromes cromosómicos que son mucho más graves, aunque menos conocidos porque la mayoría no llegan a nacer y se abortan en los primeros meses del embarazo.