“Comer cinco veces al día es un invento estadounidense que provocó la peor epidemia de obesidad en la historia del planeta. Desde que esta idea se popularizó, las cifras de la población con síndrome metabólico se dispararon hasta alcanzar el 20 por ciento”, asegura Valter Longo, el biólogo genovés al que la revista Time acaba de bautizar como “el nuevo gurú de la longevidad”. Un título bien merecido tras décadas en las que se dedicó a investigar la alimentación de las poblaciones más longevas del mundo, como Calabria, Cerdeña y Okinawa. Esos estudios dieron vida a La dieta de la longevidad. Comer bien para vivir sano hasta los 110 años.

“Obviamente hay factores genéticos que no se pueden cambiar, pero los estudios indican que lo que hacen o comen las personas es lo que en definitiva determina su longevidad. Esta dieta es el método más eficaz para cambiar la perspectiva a futuro de un individuo y también modifica los genes, ya que los alimentos funcionan como si fueran un fármaco”, explica el director del Instituto de Longevidad de Southern California University y el Laboratorio de Oncología y Longevidad del Instituto di Oncología Molecolare di Milano.

Realizar 150 minutos de actividad física moderada por semana, eliminar lácteos y huevos, consumir pescado dos veces a la semana y privilegiar el consumo de legumbres y verduras son algunas de las reglas de este plan que establece solo tres comidas al día en un plazo máximo de 12 horas. “Para personas con sobrepeso o tendencia a engordar, la recomendación es hacer dos comidas diarias: desayuno y almuerzo o cena, más dos meriendas de 100 calorías”, agrega, al tiempo que arremete contra las proteínas. “Su ingesta debe limitarse a una porción de entre 0,7 y 0,8 gramo por kilo de peso a la semana. Sólo después de los 65 años, puede aumentarse el consumo para no perder masa muscular”.

Valter-Longo_89_web

Una de las claves de este sistema es el ayuno, el que recomienda seguir entre 2 y 12 veces al año, durante cinco días. “Esta práctica ancestral ha sido avalada por los datos científicos, ya que obliga al organismo a consumir sus reservas de glucosa, grasa y cetonas y reduce la enzima PKA, que es el gen clave que debe apagarse para que las células madre pasen a la modalidad regenerativa”. A los principiantes, Longo sugiere seguir su dieta que imita al ayuno durante cinco días. La primera jornada sólo deben ingerirse 1.100 calorías de verduras, frutos secos, fruta con cáscara y té mientras que el resto del tiempo sólo deben consumirse 800 calorías de los mismos alimentos.

Según el “gurú de la longevidad”, los productos que más envejecen provienen de una combinación de ingesta proteínica y grasas saturadas y de azúcar. “Los estudios demuestran que los edulcorantes son tan malos como la azúcar. Una a dos copas de vino al día y mucha agua es lo mejor”, afirma. Para quienes tengan incidencia de Alzheimer y Parkinson en su familia, recomienda beber dos tazas de café en grano diarias y utilizar aceite de coco.