Cuando el tema no es el hambre, sino la ansiedad, la cosa anda mal. En un post anterior, Caras.cl publicó los 7 alimentos más adictivos, que estudios y un largo historial médico comprobaron que sus componentes provocaban el “impulso de ingerirlos a nivel cerebral”. Simplemente, no podemos evitar ser atrapados por sabores y sensaciones como la del dulzor de chocolates y pasteles y la frescura de bebidas y helados. O el crunch de papas fritas y cabritas que resuena en la boca mientras vemos una película. Para qué hablar del queso fundido mezclado con pepperoni en la pizza… ¿Qué pasa cuando parece que somos adictos y no podemos parar de comerlos?

Las nutricionistas Belén Comparini, académica de la universidad Bernardo O’ Higgins y Erika Dolz, del hospital San Borja Arriarán, tienen soluciones. ¿La clave? “Replicar sabores, sensaciones y olores pero con opciones más saludables”. Y ojo: porque las calorías no son el problema fundamental, sino que se trata de “evitar la combinación de grasas saturadas y azúcares refinados que genera adicción”, dicen las especialistas.

Para quienes aspiran a superar la tentación, aquí siete opciones para dar la batalla.

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CLAVE Nº1: EL CACAO

El sabor del chocolate es único e inigualable para las especialistas y la explicación es clara: “La liberación de endorfina nos resulta placentera”. Para quienes no pueden evitar comerlo, la solución está en potenciar su ingrediente base: el cacao. “Lo malo del chocolate es el alto contenido de grasas y azúcares”, explican. “Pero los flavonoles que lo componen también funcionan como antioxidantes”, asegura la nutricionista Erika Dolz. ¿Qué hacer? Comer máximo dos cuadraditos diarios de chocolate amargo, eso sí, que superen el 70% de cacao.

*Aporte aproximado: 60 calorías por cuadradito.

CLAVE Nº2 : PASTELES HOME-MADE

Crema, bizcocho, manjar y nutella, es decir, la adicción misma. Los pasteles son el resultado de una verdadera ‘bomba’ de calorías, grasa y azúcares. Y si la tentación es tan fuerte que se hace imposible borrarlos de la mente, los expertos recomiendan prepararlos en casa. Pero la nutricionista Belén Comparini dice que “hay que poner atención a los ingredientes”. Para lograrlo; la leche debe descremeda sin lactosa y la mantequilla debe ser reemplazada por aceites vegetales –como el de canola u oliva–, la harina tiene que ser integral y por ningún motivo se permite el azúcar refinada, sólo endulzantes, como la stevia o sucralosa. “Si la persona es ‘dulcera’, la gracia está en reducir el aporte calórico”, añade la experta.

*Aporte aproximado: 155 calorías por rebanada.

CLAVE Nº3 : CRUNCH VERDE

Se hace imposible comer sólo una papa frita. Además, está comprobado que el crunch o crujencia se vuelven adictivos para el cerebro. Pero hay alternativas, dice Belén Comparini. Y el secreto está en “buscar la sensación de ‘oír’ mientras comemos con alimentos más saludables”. Los recomendados: apio, zanahoria y pepino, “porque prácticamente no tienen calorías”. Y para hacerlos ‘más tentadores’, la nutricionista sugiere untarlos en salsas hechas en casa en base de yogurt natural descremado o quesillo light y ciboullette.

*Aporte apio: 6 calorías.
*Aporte yogur natural descremado: 70 calorías por envase completo.

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CLAVE Nº4: FRUTOS SECOS

“Ver una película nunca tan fue placentera como con un paquete de cabritas”, dicen algunos. Pero la verdad es que esa adicción también es reemplazable. Fáciles de llevar y en todas sus variedades, la nutricionista Belén Comparini recomienda los frutos secos; no contienen azúcar y si bien tienen un aporte calórico considerable, “su virtud está en las grasas monoinsaturadas que los componen benefician la salud cardiovascular”. Maní, almendras y nueces son los clásicos que funcionan porque no generan adicción.

Y para los más light, las semillas de girasol son ideales, “porque engordan menos”. El único resguardo para la nutricionista: “Consumir menos de un puñado al día”.

*Aporte aproximado: 180 calorías por porción (un puñado).

CLAVE Nº5: AGUA

Si las bebidas y el gas son el problema, la solución para las expertas estaría en “volver al origen y tomar agua”. Esto es fundamental en el organismo, además de hidratar, “tomar agua libera toxinas sin ningún tipo de aporte calórico”, afirma Erika Dolz. Y para aquellos que la detestan o que “no le sienten sabor”, la especialista recomienda: jugos light o zero. Pero claro, sin una pizca de azúcar saturada, “porque ahí viene la adicción”, afirma.

*Aporte aproximado: 0 – 64 calorías por vaso.

CLAVE Nº6: PIZZA LIGHT

Para los amantes del aroma a queso fundido y pepperoni, “la clave esta en el switch de ingredientes”. En lugar del bombazo de grasa que dan agregados como el chorizo o salame, Erika Dolz afirma que el reemplazo debe ser por verduras, como pimentones, cebolla, rúcula o albahaca. Para la masa, la experta recomienda las delgadas, integrales o ‘a la piedra’. Una buena opción: usar una tortilla para tacos integral. Y pone alerta con algunos ingredientes: “el choclo no es verdura”.

*Aporte aproximado: 130 calorías por pedazo.

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CLAVE Nº7: YOGUR Y FRUTAS

“No hay gran diferencia calórica entre comprar un helado sin azúcar y con 0% de grasa y tomarse un yogurt natural”, dicen las especialistas entrevistadas para este reportaje. Para quienes añoran la ‘cremosidad’ y se justifican con la frescura que dan los helados, que encuentran “aburridos” los de agua, también hay alternativas fáciles de hacer y más económicas. Aquí una: yogur descremado mezclado con frutas, como los berries, que provocan “una sensación similar a la de un helado y esa es la clave”, concluyen las especialistas.

*Aporte 1 yogurt + 50 gr de frambuesas: 140 calorías.