Poco y nada se sabía de Yerko Puchento en estos últimos meses. Se especuló que Canal 13 lo tenía “congelado” como castigo por no dejar ‘mono parado’ en la última temporada de Vértigo, aun cuando sus ácidas rutinas dispararon el rating, arrasando con la competencia. También se dijo que andaba de viaje por el Caribe con su amigo Di Mondo, aunque el rumor más fuerte era que estaba concentrado preparando su debut como comediante en el reciente Festival de Viña del Mar. Pero, por lo visto, nada había de eso.

“Nooo, durante este tiempo asesoré a Roberto Fantuzzi en Asexma, inflando muñecas…, pero quedé cesante. Después le decoré la casa a Jaime Orpis en Frutillar, para que pasara unas merecidas vacaciones. El living se lo llené de acuarios y de cañas de pescar para que se sintiera como en Corpesca y en el dormitorio le puse un atrapasueños hecho con facturas de Longueira y de Jaime de Aguirre. ¡Divino!”, cuenta entusiasmado.

En esos días de ostracismo, el enfant terrible de la farándula, quien asegura no tener códigos y lealtades con nadie, preparó además lo que será parte de su rutina para la nueva temporada de Vértigo (programada para marzo) y comenzó también a tirar líneas acerca de su futuro, quizá pensando en lo miserable que puede ser su pensión de vejez, según nos confesó. Fue entonces cuando su mirada crítica y descontento con los abusos del mundo político y empresarial lo llevaron a plantearse la idea de candidatearse a La Moneda.

Fue así que, para sorpresa de todos, este ‘monstruo-opinólogo’ creado por el guionista Jorge López —quien asegura ser hijo de una vedette con un general del Ejército y que fue criado en Villa Baviera— cambió sus pitillos ajustados y chaquetas colorinches por un elegante frac y sombrero de copa, ¡y lanzó su candidatura presidencial! “Es que tengo muchas necesidades económicas”, señala el personaje que interpreta el actor Daniel Alcaíno, quien en sus primeros días de campaña por el centro de Santiago —donde CARAS lo acompañó y fue testigo de su arrastre—, no sólo captó la atención del público, que en principio lo miraba algo sorprendido, sino que luego lo siguió por cuadras y le expresó su cariño y apoyo.

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“¡Se siente, se siente, Yerko presidente!”, le gritaba la multitud en pleno Paseo Ahumada, mientras él caminaba campante por los alrededores del Palacio de La Moneda, firmaba autógrafos, se lustraba los zapatos y posaba con cuanto niño y guagua le pusieran en los brazos.

—¿Necesidades económicas?, ¿acaso lo suyo no es vocación de servicio público?

—Lo mío es vocación de servicio ‘púbico’, la verdad…

—Y mientras la gente lo imaginaba preparando su rutina festivalera, usted organizaba su campaña presidencial.

—¿Todavía existe esa picantería?… Pedro Engel me vaticinó que iría a Viña, pero no especificó a qué. El país hace rato que quiere a Yerko en el Festival. Como dijo el Puma Rodríguez: ‘A veces hay que escuchar la voz del pueblo’.

—Se comenta que le ofrecieron ir, pero que sus exigencias eran muy altas.

—¡Mentira! Solo pedí alojar en Cerro Castillo, pero me dijeron que estaba arrendado para juntar fondos para la reforma educacional. Al igual que a Nacho Gutiérrez, Chilevisión me discriminó por mi condición sexual. Me reuní con la organización más veces que MEO con Contesse, pero al igual que Ronny Dance, ¡todo se vino abajo!

—¿No será que le dio miedo el monstruo?

—No conozco a la alcaldesa, así es que no opinaré de ella.

—¿A quién debió haberse comido éste?

—A la Compagnon, Longueira y Orpis. La comisión debió hacer el esfuerzo y haber traído a Chang y al pelao Garay para que cantaran a dúo; ¡habría sido un éxito!

—Ahora como candidato y con el precedente de que la Presidenta Bachelet y su propio jefe, Andrónico Luksic, ganaron hace poco demandas por injurias y calumnias, ¿se cuidará más con lo que va a decir?

—Todos tenemos un límite, excepto el negro de Whatsapp… Mis límites son: al norte con Luksic, al sur con el Banco de Chile, al este con Alto Maipo y al oeste con Quiñenco.

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—¿Significa entonces que ya no disparará de ‘chincol a jote’ como antes?

—Como dijo el Negro Piñera, “estaré más duro que nunca”. No acepto amenazas, ni persecuciones… Y si me quieren demandar, que me manden una notificación a mi domicilio, total el Servel me inscribió en la Antártica, ¡nunca me va a llegar la citación! Huichipirichi… Lo bueno que en Chile todos somos iguales ante la ley…, aunque algunos son más iguales que otros, pero ese es un detalle. Sí, ¡ya lo dije y qué!

—¿O sea, Sebastián Dávalos continuará como blanco de sus rutinas?

—Igual que un Rottweiler con un poodle, lo voy a morder, soltar, arrastrar, jugaré con él, le enterraré los colmillos, pero nunca me lo comeré. Es que ese guatón ¡es incomible!

—Ya, pero volvamos a lo importante. Como candidato, ¿qué ofrece de distinto para conquistar a la ciudadanía?

—Le ofreceré irnos miti miti en todo. Esa sería una democracia de verdad. Mi eslogan es “Vota Yerko: si yo robo, ¡ganamos todos!”.

“Mi campaña la financiaré con los ahorros de José Miguel Viñuela… Ah no, chuta, verdad que se lo ‘sentaron’. Ay no sé entonces, capaz que me invente un tumor cerebral, haga asesorías a la ANFP o me asocie con la Compagnon; ¡hay muchas formas! De todos modos, ya estoy tratando de ubicar a Peñailillo para que me haga la precampaña y ayude a conseguir fondos”.

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—Ya que la nombra, ¿le molestó que la Corte de Apelaciones de Rancagua autorizara en su minuto a Natalia Compagnon salir de Chile?

—Ojalá dejaran que todos los sinvergüenzas se fueran para siempre; eso sí, ¡sin ningún peso! Que partan de cero como el Fra Fra.

—Suena molesto, ¿siente que la Justicia no es igual para todos?

—La Justicia es como Jorge Zabaleta, ¡actúa siempre igual! Siempre a la altura…, pero de Miguelito de Morandé eso sí.

—¿A La Moneda pretende llegar con la retroexcavadora o con un simple plumero?

—¡Con un sopapo! Hay mucha mierda …para sacar todo lo que siguen tapando. ¡Ya lo dije y qué!

Su programa de gobierno ya lo tiene listo. Las prioridades serán: mar para Bolivia, legalizar el aborto y la marihuana, aprobar el matrimonio gay, devolución de las tierras a los mapuches y cambiar la Constitución del 80. “Hasta ahí nomás llego, porque al día siguiente ¡bombardearían de nuevo La Moneda!”.

—¿Contemplará medidas para prevenir los incendios forestales?

—Le daría más recursos a la Conaf, los pobres apagaban los incendios con un balde y dos pistolas de agua; ¡noo, se pasaroon! Segundo, haría una gran campaña mediática con Valentina Roth explicando el calentamiento global…

—¿Qué le pareció el Supertanker?

—Fue más esperado que el avión de la isla de la fantasía. El chico Zaldívar gritaba “¡el avión, el avión!” en el Patio los Naranjos. Impresionante verlo en el cielo. Al principio pensé que era la Vivi en alas delta, pero después me di cuenta de que era el Supertanker.

—Se demoró eso sí en comenzar a operar.

—Porque no tenía el chaleco reflectante amarillo en la guantera, ¡se pasó la burocracia! Después le pidieron al copiloto que iba atrás que se sentara adelante porque los taxistas podían pensar que era un UBER. Menos mal que no tenía restricción, porque ahí se quema todo Chile.

—¿Por qué cree que el gobierno se resistió a recibir la ayuda de este avión?

—Por miedo a que intentara apagar el incendio que hay en La Moneda ¡y murieran todos ahogados!

“¡Yerko, amigo, el pueblo está contigo!”, le gritaban una y otra vez los vendedores ambulantes del Paseo Ahumada al comediante, quien respondió con varios besos y bumbum al aire, mientras intentaba abrirse paso entre la multitud.

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En medio de las cientos de selfies que le pedían los transeúntes y manifestaciones de apoyo, quedó en claro su tremenda popularidad —“lo que no deja de sorprenderme y me encanta”, confiesa—, Yerko asegura que una de sus primeras acciones será echar a toda la DC, “para poder hacer las reformas que Chile necesita. Luego, pondría a todos los políticos y empresarios que son ladrones, cara de raja y corruptos, a vivir en una misma cuadra. Les haría un muro más grande que el de Trump y los dejaría encerrados adentro para que se caguen entre ellos. Después refundaría Chile y viviríamos felices para siempre…”.

—¿De repente nos pusimos corruptos?

—Siempre lo fuimos, solo que ahora salimos del clóset… Dejaremos de serlo cuando no quede nada que robar.

Si llegara a ser presidente de Chile, no se ve gobernando con algún partido político. “Los partidos están out. Ponce Lerou debería cerrarlos a todos y no seguir gastando plata en chanchos que no dan manteca”, le aconseja .

—¿Quiénes conformarían su gabinete?

—Además de Peñailillo para los fondos, llamaría a Pedro Engel para que me ‘apuntale’ todos los días entre las 8 y las 12 del día. También convocaría a la Compagnon para saber dónde invertir. Creo en la educación gratuita, desigual, con fines de lucro, y me preocuparía de formar profesionales y no empleados. En Salud, terminaría con las colas en los consultorios y el cheque en garantía. En Obras Públicas le haría un estadio a la U; eso sí con los mismos que hicieron el puente Cau Cau. Y en Defensa, demandaría a Colombia en La Haya para que nos devuelvan Antofagasta.

—¿Qué tipo de líder necesita el país?

—Alguien como Parived, ¡incapaz de hacer algo! Solo así estaríamos tranquilos. El próximo presidente recibirá un país como la Vale Roth: ¡en pelotas!

—¿Tiene una mala evaluación del mandato de Bachelet?

—Su mayor acierto fue sacar al guatón Dávalos de su cargo y su mayor error, haberlo traído al mundo, ¡ay que soy malo! Igual me cae bien el ‘epidemia con aros’. Lo mejor de su gobierno es que está terminando; lo peor, es que puede llegar Piñera, ¡qué horror! ¡Guillier, sálvanos!

—¿Tan poca fe se tiene como candidato que invoca a Guillier?

—Tengo mucha fe en mí, el problema es que no soy creyente…

—¿Por qué Guillier está disparado?

—No es que él se haya disparado, ocurre que los otros se han enterrado.

—A Ricardo Lagos le ha costado prender.

—Lagos no es un cerro de Valparaíso como para prender de la noche a la mañana. Hoy es como Tatón, ¡no calienta a nadie! Ay, qué pelador…

—¿Y Farkas?

—Si él se presenta saca el 80% y yo seré su primer ministro. ¡Sí, ya lo dije y qué!

—¿Desde cuándo tan amigos con Farkas?

—¡Desde que se peleó con la Tonka! No, la verdad que lo conocí en los años 80 cuando vendía Choco panda en la micro… Tenía el pelo negro, liso y se lo lavaba con Rinso y cloro; por eso se fue poniendo rubio. Un día me dijo que su sueño era tocar el órgano y como el mío era que me lo tocaran, comenzamos una linda amistad. Una de las mejores noticias de este año fue que me invitó a su cumpleaños y a la Tonka no, ¡huichipirichi!… Toma chocolate, paga lo que debes… ¡Ay Yerko, calla!

Su popularidad es transversal. Guardias de banco, ejecutivos, meseras de café, abuelitos, todos querían inmortalizarse con Yerko, quien de impecable frac y sombrero de copa, hacía recordar la pulcritud del ex mandatario Jorge Alessandri.

“¡Nunca más un Chile sin nosotros. Haremos los cambios necesarios!”, repetía una y otra vez el candidato que estima que la mala evaluación y el desinterés ciudadano frente a las instituciones, políticos, empresarios y demases se debe simplemente a que “son un desastre. En el último censo el Servel dijo que teníamos más habitantes que Rusia; después reconocieron el error, sumaron todo de nuevo y le faltaron dos millones de chilenos, ¡dos millones! ¿A quién pusieron a contar?, ¿a Junior Playboy?”, se cuestiona .

Y continúa con su crítica: “El problema de la clase política es que no tiene clase, son pura política. Hasta los del reality de Mega tienen más clase, ¡y esos sí que son picantes!”.

Observando a sus contendores a La Moneda, Yerko asegura haberles encontrado el regalo preciso a cada uno. “A Lagos le regalaría el dedo de ET, porque su dedo ochentero ya perdió el poder; a Piñera le daría un fideicomiso ciego…, sordo, cojo ¡y mudo!; a Guillier, un programa de gobierno; a MEO, una tarjeta bip para que haga campaña en micro y no en aviones privados y a José Miguel Insulza un antialérgico. Nadie que quiera ser presidente puede estar sorbeteándose los mocos a cada rato, ¡qué asco!”.

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—¿Quién será el próximo presidente?

—Según mi oráculo será un hombre mayor, honesto, de clase media, sin negociados, sin tejado de vidrio, con objetivos claros, sin ambición, generoso, querendón de los niños y respetuoso de los adultos… Y al único que conozco así es al viejo pascuero, así es que ¡ni idea quién ganará!

—Y a usted, ¿cómo le irá?

—Igual que a La La Land, como Mejor Película en los Oscar.

—¿Qué más le ha dicho su oráculo?

—Dos noticias nos dejarán sin aliento. La primera: Jean Beausejour logró sacar un centro en un partido de la selección ante la mirada atónita del público. La segunda, que Cathy ​Barriga en medio de una sesión municipal sacó un arma y mató a seis concejales por contradecirla y oponerse a que pinte de rosado el municipio.

—¿Se vendrán nuevas colusiones? ¿Cuál le resultó la más impresentable?

—¡La del confort! Que este no te limpie y te cague, ¡no puede ser!

—¿Rafael Garay y Alberto Chang cumplirán al final condena por sus delitos?

—Si les toca el abogado de Jaime Orpis puede que terminen con arresto domiciliario en Cachagua y fin de semana por medio en Frutillar.

—¿Iván Núñez recuperará su plata?

—Es más fácil que la Kenita recupere la virginidad a que Núñez su plata. Pobre Iván, tendrá que volver a vestirse en el persa Bío Bío como lo hacía antes de creerse cuico y mino. Ya, lo dije ¡¿y qué?!