Hace unas semanas Copenhague se convirtió en un verdadero epicentro creativo, cuando el Festival Internacional CPH:DOX al levantar el telón de su 14a. versión. Casi como en los cuentos, todo comenzó como un encuentro de cine “local” que se ha transformado en el tercera muestra de documentales a nivel mundial y que atrae ya a amantes y críticos de cine, prensa internacional, al mundo creativo de todos los rincones del mundo, y congrega también a los daneses que solos, con amigos o en familia, se dan un verdadero baño de realidad y ficción al más alto nivel.

¿Qué lo hace especial? CPH:DOX se ha transformado en un verdadero referente por su tono innovador, por su perfil decididamente artístico, político y social y su apuesta clara por los talentos jóvenes. Porque más que un festival monotemático es una fiesta de la cultura: este año se presentaron más de 200 documentales inéditos, mientras bajo su paraguas se desarrollaban también exhibiciones de arte, conciertos, seminarios, debates y fiestas en diversos puntos de la capital danesa.

Es que bajo su concepto todo tiene también un valor concreto, más allá de la estética de las imágenes trabajada al máximo. El documental “Burning Out”, por ejemplo, que trata la vida diaria de un hospital parisino donde el estrés hace estragos a diario, fue presentado en el principal hospital del país, el Rigshospitalet, y luego hubo un debate en el que participaron un antiguo director del establecimiento, un médico obstetra y la presidenta de la agrupación de médicos jóvenes.

Tras “Thank you for the rain”, el documental sobre un agricultor keniano y su familia que sufren hoy por el cambio climático, que hace que las cosechas se pierdan año a año dejándolos en una situación de pobreza y hambre, la reflexión colectiva fue debatida por la directora de la pieza, una ex ministra de medioambiente y un ex ministro de relaciones exteriores. Se genera debate, conversación, fluyen las preguntas y las respuestas, porque los temas tocan temas reales que afectan a personas reales. También a ti y a mí.

Aquí todo tiene un efecto especial. Las imágenes, las palabras, los silencios, todo es una reflexión real e inteligente sobre el arte, las nuevas tendencias y también sobre la contingencia, sobre el momento político y social mundial. El proceso cinematográfico no solo va plasmando el proceso democrático -con todos sus aciertos y también con sus absurdas redes de poder y corrupción-, sino que aporta a su desarrollo y crecimiento.

Brexit, Trump, los alternatives facts, el valor del periodismo de investigación y Siria, fueron otros de los temas abordados visualmente. De hecho, el principal premio del certamen, el DOX:AWARD se lo llevó “Last men in Aleppo”, la producción danesa del cineasta sirio Firas Fayyad, que se había llevado ya también el premio en el prestigioso Sundance Festival, en Estados Unidos. Una mención especial se llevó “Gray House”, el primer documental del estadounidense Austin Lynch, hijo del maestro David Lynch… lo que se hereda no se hurta, como dice el dicho.

Como periodista disfruté profundamente de All Governments Lie. Inspirado en el legendario periodista de investigación I.F. Stone, el documental aborda la relación de este tipo periodismo de investigación y la prensa independiente, con los gigantes grupos de medios y el poder político de gobiernos y grupos económicos. ¿El resultado? Una relación en que las mentiras, las decepciones, las negociaciones encubiertas van generando profundas decepciones. Un imperdible.

Mi alma musical se deleitó con la historia y el jazz de “I called him Morgan” hasta la genialidad de “Eat that question: Frank Zappa in his own words”. Un verdadero privilegio ver además “200 motels” de Zappa, un documental surrealista, a veces absurdo e inconexo, con participación de la Orquesta Filarmónica de Londres, Ringo Starr y, naturalmente, The Mothers of Invention. ¡Espectacular!

Eso es lo que deja CPH:DOX, emociones, reflexión, proyección, ideas, realidad que se entreteje con la ficción en el mundo del arte, la cultura y el día a día contemporáneo. Realmente una experiencia magnífica, que va creciendo rápidamente y donde espero algún día ver el nombre también de documentalistas chilenos que muestren desde esta tribuna su talento con las imágenes.

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