Van quedando muy pocas cosas en la vida que son gratis. La tecnología nos ha regalado una de ellas: la mensajería instantánea gratuita, que con su incursión ha puesto en jaque a los métodos tradicionales de comunicación y por lo mismo, a los grandes ingresos que generan las compañías de telecomunicaciones.

 

Recientemente, las empresas más poderosas del consumo de Internet, que luchan por controlar la comunicación interpersonal –Google, Facebook y Apple– han tenido que desarrollar nuevas aplicaciones y programas para atrapar la permanencia de sus usuarios, sumando muchas veces prácticas agresivas que están al límite.

G de Goliath: El gigante, transversal y archi-solicitado Google ha vivido días duros. Luego de que su incursión en la red social Google+ no tuviera tanto éxito, pese a lo que las cifras arrojan que alcanzó los 50 millones de usuarios en 88 días, en comparación a Twitter que hizo lo mismo en 1096 (http://www.ubergizmo.com/wp-content/uploads/2011/09/google-50million.jpg), la realidad es que esos usuarios no son activos en la red social, sino que tienen la cuenta sólo porque usaban Gmail previamente.

Aún así Gtalk, el chat interno del correo, es el favorito de los ejecutivos, y los que no quieren que amigos de Facebook los bombardeen con cosas irrelevantes. Gtalk funciona bien en la oficina, por cualquier tema laboral instantáneo.
A pesar del traspié Google es un gigante, no hay que olvidar que posee el sistema operativo de código abierto Android, gracias al que logró una exitosa alianza con Samsung para construir los hardware de tablets y teléfonos, y también compró Motorola. Además, tiene presencia en las redes sociales que puede unir a Android y Chrome juntos. Lo más importante, controla Gmail, el ganador de la guerra que se libró entre los correos electrónicos hace ya unos años.

Mails, Inbox y videollamadas de Facebook: Desaparecieron los Inbox, pues se unificaron con los mensajes del chat. Esto generó un cambio de cómo se reciben los mensajes, ya que todo llega a la misma bandeja de entrada. Además, la aplicación para iOS (http://bit.ly/Ml1ajW) y Android (http://bit.ly/ID4wcp) ha logrado ganar terreno entre los usuarios de móviles, porque siempre puedes recibir mensajes multi-plataforma, es decir, entre celulares y computadores. Aparte de esto, los que quisieron tener su mail personalizado @facebook.com no se dieron cuenta que hace un tiempo, Facebook ocultó los mails con que se registraron, como Hotmail o Gmail, y sólo muestra la que provee la red social. ¿Competencia desleal?

Finalmente, su alianza con Skype (http://bit.ly/oTV2ti) ha permitido videollamadas a un click en tu ventana del chat de distancia. Son simples pues no es necesario abrir programas extras, y la calidad si bien es mejorable, es bastante efectiva la comunicación audiovisual que ofrece. Puede que Facebook no tenga aún el hardware o el sistema operativo, pero es transversal a todos los dispositivos, entonces podría tener en sus manos la fórmula más poderosa de la batalla.

Apple, para la crème de la crème: La manzana mordida puso en marcha en 2010 FaceTime, el servicio de videochat exclusivo para el último iPhone. Con el tiempo, Apple unificó sus plataformas de telefonía y MacBook para videollamadas gratuitas.
A fines de 2011 se lanzó iMessage, una alternativa de SMS gratis para iPad, iPhone y iPod. Pronto se unirá computadores cuando Apple se actualice a OS X Mountain Lion.
A pesar de sus esfuerzos, Apple no tiene ninguna red social propia, y de hecho la socialibidad se basa en Facebook. Se podría controlar la mensajería, hasta cierto punto para todos los usuarios de sus dispositivos. Pero es evidente que Apple apunta a sus fieles de siempre, a la “crème de la crème digital”, ya que no todos pueden pagar sus altos precios, lo que se traduce en que sus usuarios no siempre podrán comunicarse con otros amigos a través de iMessage, exclusivos para el sistema operativo iOS.

Otros servicios: Si bien no compiten contra los gigantes informáticos, las aplicaciones de mensajería gratuita para smartphones son infinitas y muy bien difundidas, entre ellos hay dos que sacan la cara por su innovación y masificación.

De gusto ejecutivo está el BlackBerry Messenger, un programa gratuito que viene precargado en estos celulares, y que se conecta mediante la línea telefónica, no por Internet. A diferencia de la mayoría de otras apps, no usa ni  asocia los contactos al número telefónico, sino que al número PIN de cada usuario de BB. ¿El problema? Similar a la “elite Apple”, sólo es chat entre BlackBerry. ¿La solución? Whatsapp.

Quizás el primero en entregar comunicación transversal entre todos los sistemas operativos, y que nos dejó en el colectivo incluir el +569 a todos los números de nuevos contactos. Hoy es poco común que alguien no tenga Whatsapp, ya que se transforma en el “amigo caro”, pues hay que llamarlo o a enviarle SMS. De más está decir todas las prestaciones que tiene, como chat grupales, envío de fotos, locaciones y videos, así como interfaz personalizable y fácil de usar en todos los celulares.

¿Quién ganará la exclusividad de sus usuarios? ¿Los SMS están viviendo su propia crónica de una muerte anunciada? ¿Será que las compañías de telecomunicaciones se verán obligadas a sus precios? Sea cual sea el futuro, los usuarios tenemos en la punta de los dedos la respuesta final. ¿Cuál es tu apuesta?

 

>En Twitter: @UribeAranda