Andrónico Luksic se convirtió de pronto en un poderoso que usa Twitter para hablar de ‘tú a tú’ con la gente. No es político y ahí reside la originalidad. También el peligro.

En la mitología griega los límites entre todopoderosos y mortales estaban muy bien definidos: los primeros habitaban el Olimpo; los segundos, la Tierra y casi siempre cruzar esa frontera acarreaba consecuencias nefastas para todos.

Pero la tentación de comunicarse ha sido siempre demasiado grande y por eso los antiguos crearon a Hermes, el dios que llevaba graciosamente mensajes de aquí para allá.

Hoy los genios de internet inventaron las redes sociales y vemos a Donald Trump gobernar en 140 caracteres y hasta al Papa Francisco usar el pajarito azul en lugar de la clásica paloma.

¿Qué nos traerá el experimento de Luksic?

El empresario ya había usado YouTube cuando en una especie de autoentrevista declaró: “Soy una persona como cualquiera, pero poderosa”.

No está claro si su intención de acercarse al ‘ciudadano de a pie’ le dio resultados. Lo único incuestionable es que su frase forma parte ahora de la cultura pop y hasta chapitas venden con la ocurrencia.

Luego se desataron los incendios en el sur y entonces apareció Andrónico el filántropo, quien tras comprometer la mantención del Supertanker combatiendo por más tiempo, abrió su cuenta Twitter para lanzar consignas como “Somos fuertes como una roca” y aclarar, eso sí, que no tiene ninguna intención de postular a un cargo público.

Por supuesto que lo trolearon, pero lo que más parece inquietar al presidente de Quiñenco es que pongan en duda que detrás de la cuenta @aluksicc no esté Andrónico, la persona de carne y hueso.

“@schwarzpablo que te hace pensar que es una cuenta falsa?”, le pregunta al actor y a muchos otros que prefieren pensar que los dueños del trueno y del rayo no andan merodeando cerca. Por eso, cuando los dioses bajaban del Olimpo casi siempre lo hacían disfrazados de toros blancos o de cisnes.

No querían despertar sospechas.