Después de dos caóticas semanas post referéndum, el partido conservador, en el poder por seis años, comenzó una beligerante carrera para no perder el control ante el pánico causado por la incertidumbre del Brexit. Era urgente calmar las aprensiones y tener pronto un nuevo líder con las manos en las riendas del país luego de la inmediata renuncia de David Cameron tras el estruendoso fracaso de su estrategia al llamar a este referéndum que ha dejado a Gran Bretaña desunida y en un caos político.

La primera fecha dada para elegir al nuevo líder del partido gobernante fue septiembre, sin embargo una campaña de más de dos meses iba a desviar las energías y acentuar diferencias en lugar de otorgar a la ciudadanía una necesaria reconstrucción de la confianza en el futuro. Además era imperioso iniciar las negociaciones con Europa “para comenzar a vivir la vida en el Brexit” como mencionó May en su discurso al ser nombrada líder de su partido, y por ende del Reino Unido.

Luego de una corta campaña de menos de dos semanas, los contendores de Theresa May fueron desapareciendo quedando hasta esta mañana ella y Andrea Leadsom, miembro del parlamento de tendencia mucho más conservadora que la nueva Primera Ministra. Leadsom, madre de tres hijos a diferencia de May quien no tiene descendencia, se inmoló a  misma cuando en una entrevista a The Telegraph, dijo que ella era mucho más capaz de regir el país que su contrincante por su condición de madre, ya que se preocuparía de las nuevas generaciones. Esta fue su mortaja y miembros del partido de los “tories”  (término coloquial para los conservadores) le pidieron hoy que bajara su candidatura, por lo que automáticamente Theresa May, la mujer que por seis años había servido como secretaria del interior del gobierno de Cameron, siendo a la vez quien ha mantenido el cargo por más tiempo, se convirtió en la nueva Primera Ministra de Reino Unido.

Sin duda, fue desde el principio la carta más congruente para una continuidad. Además de contar con el apoyo de 199 de los 330 miembros de su partido su nombre sonaba casi al unísono con el de David Cameron o el de George Osborne el canciller. No sólo por su larga permanencia en el cargo, sino por sus vehementes discursos brillaba con luz propia como carácter político aquí en el Reino Unido. Theresa, de 59 años es hija de un clérigo de la Iglesia de Inglaterra y esposa de Philip May, banquero que le fue presentado en una fiesta durante los tiempos universitarios en Oxford por la asesinada Primera Ministra de Pakistan, Benazir Bhutto.

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Este fin de semana el veterano parlamentario del mismo partido Ken Clarke fue sorprendido por un micrófono que habría quedado abierto después de una entrevista para Sky News dando su opinión sobre May : “Es una mujer endiabladamente difícil”. No obstante, luego ya ante las cámaras, declaró que era una dirigente extremadamente competente.

Durante su período como secretaria del interior su lucha mayor ha sido contra la inmigración. Estuvo en notorio desacuerdo con Cameron por la cuota de 500.000 refugiados que se instauró el año 2015, y su decreto de prohibir la entrada al religioso indio Zakir Naik por lo que ella consideraba incitación a actos terroristas, mostró su carácter férreo ya en el 2010. “Estar en el Reino Unido es un privilegio y no un derecho” ha sido su bandera de lucha en contra de la inmigración ilegal.

Se define a sí misma como feminista, su partido la eligió para representarlos en el parlamento con el fin de modernizar a los conservadores y en un ámbito más frívolo, es en sus zapatos donde pone toda su coquetería, usando modelos coloridos y joviales en un look que de otra manera sería totalmente austero. Y aunque su frase “mi vida personal es personal” ha regido su carrera política, dio una entrevista al conocido programa de la BBC La Isla Desierta donde eligió como su tema de baile preferido dancing Queen de Abba.

Conocida en Westminster como una tenaz negociante, se espera que a partir de este miércoles cuando se mude simbólicamente al número 10 de Downing Street, luego de ir a saludar a su majestad Isabel II como es la costumbre de cada nuevo Primer Ministro, comience la ronda de negociaciones para convertir como prometió, el Brexit en un éxito.