De la noche a la mañana Carolina de Moras (31) está en la mira de todos. Incluso fue una de las invitadas estrella de Cecilia Morel en La Moneda para celebrar el Día Internacional de la Mujer, donde fue ovacionada por las presentes que agradecían su presencia, lo que revela no sólo su buen momento y el cariño de la gente. También que está de regreso y, esta vez, dispuesta a quedarse.

De vestido acampanado en tonos rojo y blanco, cinturón elasticado y tacos negros, llega algo acelerada a la entrevista después del evento. Su agenda está sobrevendida. Hace unas horas había regresado a Chile luego de grabar una campaña publicitaria en Venezuela, y al día siguiente partiría rumbo a Praga, donde, rodeada de sus clásicos edificios históricos, posó para CARAS —bajo la atenta mirada del productor Camilo Valdivia— con las tendencias otoño-invierno 2013, ¡y con menos diez grados de temperatura!
Tras su polémica salida del Buenos días a todos, BDAT(en diciembre de 2011) y luego de estar casi un año sin pantalla —a pesar de que mantenía contrato vigente con TVN hasta octubre del 2012—, hace unas semanas se integró a Chilevisión, debutando en el verano con Fiebre de Viña. Además, sería la apuesta femenina para el próximo matinal de la estación, y le estarían preparando un espacio de corte social, convirtiéndose así en la nueva mujer fuerte de CHV. Tanto protagonismo —según se comenta—, habría molestado a Francisca García-Huidobro. “Querían probarme… Tampoco iba a preguntar por qué yo y no ella”.

Su-revancha02REGRESAR A LA TV NO FUE UNA DECISIÓN FÁCIL. “Tenía miedo de volver a estar expuesta; pensé en no regresar a la televisión abierta…”, dice Carola recordando su difícil debut en el BDAT, donde luego de reemplazar a Kathy Salosny —supuestamente sacada para refrescar la pantalla— pagó el costo de un público molesto, y terminó siendo el blanco de duras críticas por “no dar el ancho”, lo que  —reconoce— la insegurizó más y afectó su desempeño. Nadie sabía entonces que estaba en plena separación de su ex pareja Claudio Khamis; el padre de su hija Mila (3) con quien llevaba nueve años de relación. Un quiebre que —reconoce— la marcó y le costó aceptar, no sólo porque seguía enamorada, sino porque se rompía su proyecto de familia. Carola pensó que nunca más volvería a enamorarse…, hasta que conoció al ingeniero Mauricio Sanz (dueño del restorán Pinpilinpausha), con quien hace poco decidió irse a vivir a la casa que la modelo adquirió en el sector oriente de Santiago.

Cuando al fin comenzaba a afirmarse como conductora del BDAT, murió su padre de un cáncer fulminante, y meses después vino el accidente de Juan Fernández que acabó con la vida de cinco compañeros de equipo, entre ellos Felipe Camiroaga. A pesar de la pena, ella debió seguir poniendo la cara, hacer que el show continuara, aunque por dentro estaba destrozada. “Estaba desmotivada, indolente a morir, nada me movía. Era un zombie: me levantaba, me vestía, lavaba los dientes, hacía mi pega, sonreía, ¡un ente! No era sano… Decidí ser consecuente y consciente de mí, independiente de los resultados. Me tiré al precipicio, y renuncié al matinal. Muchos me preguntaron si estaba loca, ¡era lo que tenía que hacer! Estaba sobrepasada, con una forma de trabajo que no me acomodaba, un personaje que no era yo, y una pena que manejaba con mucha inconciencia”.

Durante este tiempo Carolina estuvo dedicada a recuperarse, a reconciliarse consigo y volver a su centro. Para eso se apoyó en terapias, lecturas, cursos de meditación y todo tipo de apoyo espiritual. “Me pude recoger. Un año fuera del ojo del huracán te permite mirar desde afuera, y ser resiliente. En un momento era muy fuerte salir a la calle, que la gente me abrazara y llorara conmigo, ¡cuando yo con suerte podía sostenerme! Tenía que rearmarme, y la única manera era con tiempo”.
—Bien valiente atreverse a volver, después de lo mal que lo pasó.
—Me lancé al vacío nomás. Tenía varias propuestas, pero me gustó que CHV me diera la posibilidad de trabajar con la gente. Es lo que me interesa; no la farándula ni ese tipo de programas.
—Pero ese proyecto social que inicialmente era suyo, se lo dieron a Eva Gómez.
—Nunca fue mío y ahora es de ella. Eva estará en un programa, y puede que haya un segundo. También estoy evaluando entrar al matinal, todo dependerá de cómo éste se reestructure. La idea es crear uno nuevo; un reload 2.0, con un equipo distinto, donde podría estar Rafa Araneda, y que los panelistas sean figuras top ten del canal. Es una apuesta, y si se concreta, estoy adentro. Me gusta este formato, es entretenido, te exige estar actualizada y está la aventura del día a día.
—¿Qué tan distinta llega en esta vuelta?
—Hoy seré la Carola ciento por ciento. Antes era lo que querían que fuese para agradar, muy dirigida sobre qué tenía que hacer y qué no, y cómo debía hacerlo. Hoy soy yo: mucho más espontánea, natural, relajada, ¡súper normal! El otro día me preguntaban si  tenía llegada con la dueña de casa, perdón, ¡yo soy dueña de casa!; y soy mamá, vivo sola con mi hija, mantengo mi hogar  y tengo un pololo con el que peleo y vuelvo. No vivo en una burbuja, sino como cualquier chileno.
—Estará en la mira, ¿siente que tendrá que rendir examen nuevamente?
—Siempre hay que rendir examen, la vida te pone a prueba todos los días, y más aún en una televisión que hoy en vez de constructiva, está cada vez más crítica. Hay que asumirla así, y tener la energía para hacerlo lo mejor posible. Sé que a mucha gente no le gustará mi pega y a otros sí. No sabes lo reconfortante que fue recibir el aplauso de las mujeres cuando fui a La Moneda. Que muchas me vean y me consideren me gratifica.

Su-revancha03“ES OTRA OPORTUNIDAD DE LA VIDA. Nunca me he sentido en una competencia. No pretendo pasar a llevar ni aserrucharle el piso a nadie. Apunto a entretener, a que se diviertan e identifiquen conmigo y a desarrollarme con el tiempo. Recién tengo 31, me queda mucho por recorrer, no estoy en una maratón”.
—Hay quienes la ven dispuesta a desplazar a Francisca García-Huidobro en CHV.
—Siempre dirán eso. Cuando José Miguel Viñuela llegó a TVN comentaban que Elfenbein tenía los días contados, que le estaban aserruchando el piso… Yo admiro a la Fran, en espectáculo es la mejor, tiene su nicho. CHV está en un cambio, haciendo TV con más contenido, donde  necesitan a la Fran, a Eva y a mí en espacios diferentes. No me van a traer para quitarle el puesto a alguien; al canal no le conviene, es chico, no tiene muchos rostros.
—Sin embargo, le dieron un espacio en la gala y Fiebre de Viña que eran justo los programas que ella conducía.
—Juan Pablo González (director) explicó que como nueva contratación, querían probarme, y también renovar el espacio. Ahora, yo tampoco iba a preguntar por qué yo y no ella; me dieron las indicaciones, y le di para adelante.
—Se habla de una mala onda entre ustedes. Ha señalado que ella fue muy dura con usted cuando estaba en el BDAT.
—Sí, me dio duro, pero era parte de su pega también. Todos tenemos derecho a opinar, pero la idea es que sea con argumentos, no para destruir. Es un trabajo que tenemos que hacer todos, y el público lo está pidiendo. La gente está chata de tanta agresividad; la vida es demasiado pesada, al final del día uno quiere ver algo un poquito más dulce. Son angustiantes los comentarios que se escuchan. Por  algo los programas de farándula dura hoy marcan tan poco…
—¿Endureció el cuero frente a las críticas?
—Estoy más preparada, pero no es bueno ni necesario ese cuero duro; evita que generes sensaciones, y esta pega es muy de guata. Soy súper buena para desmenuzar, veo de dónde vienen los comentarios, y si de verdad valen la pena, los tomo. Si hay algo que pueden decir mis ex jefes, es que me encanta el feedback, que me digan lo bueno, pero también lo malo. Es la única forma de crecer.
—Mirado a la distancia, ¿por qué cree que se ensañaron con usted?
—Faltaron aclarar verdades, por ejemplo por qué salió Kathy y entré yo; una salida de la que ella siempre estuvo al tanto, ya que caducaba su contrato y venía el proceso de cambio. Se dejaron ventanas abiertas, y resultaba más fácil atacar a la nueva y desinflarla altiro, porque yo venía con muy buen vuelo; una amenaza para muchos… Se transformó en un deporte decir esta flaca no repunta, eso me insegurizaba, me dolía, me costó trabajarlo, digerirlo…
—Salosny siempre se mostró sorprendida por su partida…
—Sus razones habrá tenido. Quizá habló y no se escuchó lo suficiente…
—¿Por qué no la cuidaron?
—Hubo pánico. Si bien tuve mucho apoyo, existía un terror porque los atacaban de todas partes.
—Terminaron por sacrificarla. Da la sensación de que así como la levantaron, frente a la crisis, la dejaron caer.
—Lo pensé, pero concluí que no, no les convenía, porque acusaban el golpe. Hubo momentos delicados, y no supieron manejarse. Pero el ataque no era contra mí, sino contra el programa. ¿Sacrificarme a mí para meter a la Karen (Doggenweiler)?
Su-revancha04—Ella era un rostro consolidado; podía bajar los ataques y la tensión.  Además, usted no estaba bien evaluada…
—La Karen no estaba en ese momento con el vuelo para entrar altiro. Tampoco la onda para que ingresara. Salió mucha información que no coincidía con lo que pasaba adentro. Cuando se publicó acerca de mi mala evaluación, me llamaron para ratificarme que el canal quería que yo fuera la animadora porque era la mujer del matinal, la compañera oficial del Felipe, que llevaba apenas un año y querían que siguiera trabajando. Mauricio Correa me decía Carola por favor aguanta, estoy contigo, dándome seguridad plena, pero no estaba en condiciones de seguir…
—Dicen que lo suyo fue un despido disfrazado de renuncia para que nadie quedara mal parado.
—Después me plantean que  les interesaba que Karen se integrara; fue un tema. Yo no tenía problemas, pero dos dueñas de casa podía ser complicado. Venía tan indolente, que les dije bueno, vean ustedes. Mira, hay muchas cosas que no quiero contar para no reabrir asuntos ni afectar a nadie. Salí perjudicada por asuntos que no me correspondían. No haré nada para generar polémicas; yo trabajo para la gente, no para opinólogos. Esto es pega, no es vida.
—De haber existido real interés en usted, no la habrían mantenido congelada y sin proyectos.
—Me afectó la autoestima, me preguntaba por qué, pero veía que otros rostros como la Kathy Salosny, Ignacio Franzani también estaban  congelados, entonces el tema no era conmigo. De haberlo sentido, habría pedido que me desvincularan antes.

“MI ERROR FUE NO HABER PEDIDO MÁS APOYO A TVN. No quise crear controversias, exigir, ser metiche ni quedar como la niña problemática; preferí callar y bancármela sola”.
—¿Ahora está dispuesta a sacar la voz?
—Estoy más consciente de que tengo derecho a pedir, poner exigencias y marcar mis límites; decir yo llego hasta acá. Fui ingenua, muy silenciosa en lo interno. Pensé que las cosas se manejaban diferentes, que por el solo hecho de pertenecer a un lugar iban a preocuparse de mí.