Las encuestas de The New York Times, Washington Post y el Real Clear Politics daban una leve ventaja a Hillary, pero desde Ohio —el estado predictor por excelencia— Joe Bertrand, profesor universitario, cuenta que en esta ocasión ‘el voto oculto’ por Trump es una variable clave. Hay muchos republicanos educados (el magnate apela más al votante blanco sin estudios) que no reconocen públicamente que le darán su voto al magnate, aunque sí lo asumen en privado. Y desde 1964 ningún candidato ha logrado ganar sin primero obtener los 18 votos electorales que otorga este estado del “midwest” para obtener el mínimo de 270 que necesita el ganador en el Colegio Electoral (el voto en EE.UU. es indirecto)

Pues bien, en Ohio (uno de los cuatro estados clave), esta vez la delantera la está llevando Trump por al menos dos puntos.

En Carolina del Norte, un estado que con el tiempo se transformó en un “swing state” (algo así como estado péndulo) donde nunca está claro qué puede suceder, a diferencia de los claramente demócratas (California) o republicanos (Texas), Hillary está perdiendo la ventaja. Claudia Femenias, chilena que vive desde hace 20 años en EE.UU. votó por adelantado por Clinton con el propósito de cumplir con su jornada laboral de profesora de literatura hispanoamericana. Su plan es ayudar en el ‘acarreo de votantes’ (práctica permitida en EE.UU.) para ir tras la victoria del voto latino por Clinton.

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Según la académica, hacer predicciones está complicado. A pesar de que en su estado el voto hispano por adelantado subió en un 80%, el de los afroamericanos está más lento en comparación a los tiempos en que Obama era ‘el factor’. “Además, hay mucho voto oculto pro Trump: el republicano típico está en silencio”, observa también Femenias quien actúa como apoderado o ‘vigilante’ en estas elecciones, un papel que adquirió una importancia inusual en estas últimas horas debido a las acusaciones de fraude.

En Nueva York, otra chilena, Bárbara Donoso, va en su auto camino a votar por Hillary: “No le creo (a Hillary Clinton), pero tiene más peso que Trump. Él es simplemente insoportable”. El marido de Bárbara, Craig Caldwell, es un republicano de toda la vida y no apoyará a Clinton a pesar de la ruda retórica de Trump y de que el magnate es resistido por muchos en el seno del partido.

Quien no tiene problemas en mostrar abiertamente su respaldo al ex protagonista de El Aprendiz es Regina Wagner (65). “Ahora mismo voy a votar por él”, cuenta desde su acomodada casa en Long Island (NY) esta profesora de matemáticas jubilada. “Debo decir que no es que elegí a Trump, simplemente, voto contra Hillary. Ella no es una persona confiable”. Regina tiene ocho hermanos repartidos a lo largo y ancho de todo Estados Unidos y dice que en su familia de cinco inmigrantes irlandeses no votarán en bloque: “Yo diría que está cinco a cuatro: cinco por Clinton y cuatro por Donald”.

Así están las cosas en EE.UU. Todo puede pasar y quizás el suspenso se mantenga pasadas las 22.00 hrs (medianoche en Chile), cuando cierren las mesas de todos los estados considerados clave, debido a la gran cantidad de votos apilados que se veían en los lugares de sufragio. Unas elecciones muy particulares.