La tendencia Pop up! en el mundo culinario se refiere a restoranes que “aparecen y desaparecen”, lugares de corta duración y creatividad extrema. Comidas clandestinas, itinerantes, gitanas o bares con fachadas falsas hacen que la experiencia de comer sea completamente distinta.
La Jardín es uno de ellos. Abierto hace poco más de una semana, solo estará hasta febrero para luego dirigirse a otro lugar.

Una instalación artística creada con elementos reciclados, obra del inglés Tony Hornecker, quien ya había realizado algo parecido en Chile hace algunos años con The Pale Blue Door.

Comer entre zapatos florero, dinosaurios lámpara y ruedas de bicicleta que toman vida cada cierto tiempo, es realmente interesante. Fue como volver al pasado, a los clubs que tenía con mis amigas de verano entre las plantas de mi casa en La Serena.

La carta está compuesta de pizzas ($4.000 a $5.100) de masa delgada y propuestas entretenidas, como la Matías que lleva un huevo frito, panqueques ($4.200 a $5.500), ensaladas ($4.900) y otros para picar, como por ejemplo el pan de campo con fondue de quesos ($4.800) el que desapareció a pocos minutos de llegar a la mesa, empanaditas de ají de gallina ($2.800 / 3 unidades) con un toque picante y masa perfecta, tortilla española ($4.200) entre otros.

Si trabajan por el barrio o se animan a ir a la hora de almuerzo, los días de semana ofrecen un menú por $4.700 que incluye; entrada (ensalada o sopa), plato de fondo (por el momento pizza o paqueque), postre (hoy me toco el crumble de berries que estaba ¡muy rico!) y bebida o copa de vino, imperdible.

Aun están en marcha blanca por lo que se están ajustando y desde la próxima semana se podrá ir a disfrutar de un brunch (entre el desayuno y el almuerzo).

Sin duda La Jardín es un encanto que hay que visitar, no conozco nada parecido en Santiago.

¿Dónde? Bilbao 497, Providencia. En Factoría Italia.

¿Cuándo? Estará abierto hasta febrero, todos los días desde las 10:00 am hasta las 01:00 am.

>En Twitter: @comoyexisto