Acompañado de su familia y sus círculo más íntimo, alrededor de una treintena de personas visitaron a Patricio Aylwin en éstas, sus últimas semanas. Fue la espera de su momento final y sensible, la despedida de un hombre que tuvo la responsabilidad de liderar el primer gobierno de transición democrática, después de 17 años de dictadura.

Dicen sus cercanos que en el tiempo en que estuvo recluido en su casa a ratos reconocía a muchos de sus familiares, y aunque la memoria a veces lo traicionaba, sabía perfectamente los nombres y apellidos de cada uno de sus sus correlegionarios de antaño y hasta reconocía a varios de quienes fueron sus ministros cuando iban a visitarlo, ya que él nunca dejó de ser Presidente.

*Aquí algunas de las frases de Patricio Aylwin Azócar:

“(Si me dieran a elegir entre) una dictadura marxista y una dictadura de nuestros militares, yo elegiría la segunda”, dijo el 26 de agosto de 1973 en una entrevista a The Washington Post.

“En esa época yo actuó honradamente y de acuerdo a mi conciencia, pero reconozco que me equivoqué medio a medio. Siento mía la tragedia ocurrida en Chile, pero combato con fiereza la dictadura y, así como me equivoqué yo, nos equivocamos muchos”. (30 de marzo de 1997)

“Nosotros admitíamos que, lamentablemente, cierto periodo de la dictadura era necesario, pero pensábamos que debía ser lo más breve posible; dos, tres o cinco años”. (6 de octubre de 1998)

“Gracias por este recibimiento tan alegre, tan entusiasta, tan afectuoso. Yo sé que esta alegría, este entusiasmo y este afecto no son para un hombre. Son para la Patria que se reencuentra con la libertad. Queremos un Chile de todos los chilenos, con todos los chilenos, para todos los chilenos”. (En el balcón de la Moneda, en 1990, el día que asumió la Presidencia)

“Pinochet no intentó cogobernar desde que yo asumí la presidencia. Me dijo: ‘Yo como militar sé mandar y sé obedecer. Ahora usted es el presidente y yo le obedezco a usted’”. (1994)

“Pinochet sabía hacerse el simpático cuando quería. Era socarrón y diablito, jugaba para su propio lado. Pero Pinochet no fue un hombre que obstaculizara las políticas del Gobierno que yo encabecé” (2012).

“La sociedad chilena está en deuda con las víctimas de las violaciones de Derechos Humanos. Por eso es que yo me atrevo, en mi calidad de Presidente de la República, a asumir la representación de la nación entera para, en su nombre, pedir perdón a los familiares de las víctimas (marzo de 1990)”.

“Pido solemnemente a las Fuerzas Armadas y de Orden, y a todos los que hayan tenido participación en los excesos cometidos, que hagan gestos de reconocimiento del dolor causado y colaboren para aminorarlo”, (marzo de 1990)

“Allende terminó desmostrando que no fue in buen político, porque de haberlo sido no habría pasado lo que pasó… Allende hizo un mal gobierno”. (27 de mayo de 2012)

“No cuesta nada decirlo después de que las cosas están hechas. Las críticas a la transición son bonitas frases, pero prueban la ignorancia de lo que realmente ocurrió y del proceso que vivió Chile” (2011).