Corrían los primeros años de los ’60 cuando Tony Wheeler, el fundador de la empresa editorial Lonely Planet, decidió que lo suyo era viajar. Tenía 26 años y, sin embargo, estaba convencido de que su destino lo aguardaba en la carretera, en medio de paisajes remotos que condujeran siempre a lo inesperado. Por eso, en 1972 decidió comprar una minivan azul oscuro y lanzarse a la aventura de pasar un año sobre ruedas. ¿Plan? Abandonar Londres —donde acababa de graduarse de ingeniero—, cruzar Asia y llegar hasta Sydney, Australia.
Y lo hizo. Visitó Turquía, Afganistán, Pakistán e India. Durmió en Bali, Katmandú y en muchos otros lugares que eran desconocidos en aquella época sin saber que, desde ese momento, no dejaría de recorrer el mundo.
Tony tiene ahora 67 años, pero sigue siendo un “travel junkie” interesado en explorar sitios remotos. Y nos cuenta que siempre tiene una larga lista de lugares a los que quiere ir, aunque ha pisado casi todo el globo.

EL TREN EXPRESS TRANSIBERIANO QUE CRUZA RUSIA es uno de sus pendientes. “También espero regresar a Sudamérica en marzo para visitar la Ciudad Perdida, en Colombia”, enfatiza. Por lo pronto, está trabajando en un libro que abarcará trayectos por el Congo, Haití, Israel, Palestina, la isla de Nauru, Pakistán, Papúa Nueva Guinea y Zimbabwe.
—¿Cuáles son las características de un buen viajero?
—Flexibilidad y curiosidad —responde de inmediato—. Tener la habilidad de aceptar que las cosas no siempre salen como está planeado; por eso resulta fundamental estar abierto a hacer cambios sobre la marcha.
—Y si tuviera que crear un “kit de sobrevivencia” para turistas, ¿qué incluiría?
—El pasaporte y una tarjeta de crédito. Todo lo demás se puede conseguir conforme se va necesitando. Cargar una mochila a la mitad y el doble de dinero son quizás un buen consejo. Viajar no es como ir a la oficina todos los días. No hay que preocuparse por usar distinta ropa cada día, sino por lavar la misma ropa una y otra vez para ir ligero.
Tony Wheeler y Maureen Wheeler —su mujer y compañera de aventuras— fueron pioneros en el campo de las guías de viaje, un mercado creciente en el mundo. Y cuando fundaron Lonely Planet (1973) enfocaron sus esfuerzos a brindar alternativas de ruta para los mochileros, o viajeros de bajo costo. Tony nos dice que ellos constituyen un sector que ninguna editorial de viaje puede desatender en sus libros. “Estos nómadas globales son con frecuencia pioneros de nuevas rutas. Ellos, en su mayoría jóvenes, van a lugares que otros turistas ni siquiera se molestan en considerar. Explorando más allá de las grandes ciudades y los grandes hoteles, los mochileros lidian con un sinfín de incomodidades con tal de llegar hasta el final del camino. Además, el dinero que gastan va directo a las comunidades locales, sin intermediaciones de algún tipo. Cumplen una función importante, incluso, para la economía”, sostiene.
Aunque con el tiempo Lonely Planet llegó a abarcar todos los segmentos del mercado —viajes en familia, de negocios, de aventura y escapes de fin de semana—, quienes salen con poca plata siguen jugando un papel muy importante como consumidores de sus guías.
Hace menos de dos años que la editorial está totalmente en manos de BBC Worldwide. El proceso comenzó en 2007, cuando los Wheeler vendieron el 75 por ciento de la compañía por 143 millones de dólares, y terminó en febrero de 2011, al momento en que BBC Worldwide compró el 25 por ciento restante en 67 millones de dólares.
Hoy, gracias a la venta de 650 títulos diferentes, la editorial genera ventas anuales por unos 40 millones de dólares.

¿POR QUÉ VENDER EL PROYECTO DE SU VIDA? Tony y Maureen decidieron hacerlo al ver que la editorial debía moverse hacia otros territorios —como el digital y multimedia— donde era muy poco lo que ellos podían hacer. Ella cuenta que llegaron a un punto en el que descubrieron que su presencia ya no era central para el éxito o la existencia de la compañía, algo que resultó “amenazante” pero, al mismo tiempo, “liberador”.
Patiperros02—¿Cómo es la vida después de Lonely Planet?
—Aunque ya no tengo conexión formal con la editorial a veces trabajo para ellos—, aclara Tony. En el 2012, por ejemplo, fui a Rusia para ayudarles a lanzar la primera guía en ruso y a la India para presentar la nueva colección en inglés para viajeros de ese país. Pero también escribo en revistas y periódicos sobre los lugares que voy conociendo y me resultan interesantes.
Desde que vendió Lonely, se ha dedicado además a explorar temas sociales y ecológicos. Con el fotógrafo Peter Bennetts publicó el libro Time & Tide, que muestra los efectos del calentamiento global en el aumento del nivel de los mares y el daño que esto está provocando a pequeñas islas como Tuvalú, en el Pacífico.
Aparte hizo otro en el que habla de aquellos hombres que, en las grandes ciudades de Asia, se dedican a conducir bicicletas que funcionan como taxis.

Muchas cosas han cambiado desde que Tony comenzó a viajar. “Obviamente algunos lugares no son seguros, pero otros han empezado a abrir sus puertas. Por ejemplo, a principios de los ’70 China estaba completamente cerrada al turismo y hoy se acerca a convertirse en uno de los principales destinos turísticos del globo. Africa, como continente, es mucho más seguro que antes. Pero también hay naciones que han dado un paso atrás, como Afganistán, Irán y Pakistán, que estaban abiertos al turismo y hoy son peligrosos”, aclara.
Aun así, dice, nuestra Tierra ofrece un sinfín de posibilidades.
—Entonces, ¿cuál sería su consejo para alguien interesado en recorrer el mundo?
—¡Hazlo! Una vez que estás en movimiento, todo lo demás se irá dando con asombrosa naturalidad.

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