Está preocupado por el rumbo que ha ido tomando el PPD; colectividad que Marco Antonio Núñez (49) ayudó a fundar hace 28 años. El partido hoy vive una de sus peores crisis internas y hace unas semanas vio partir a Pepe Auth, uno de sus emblemáticos. Junto con las acusaciones de una supuesta izquierdización y de estar controlado por unos pocos, se suma el escándalo que desató el informe de la PDI dando cuenta de un convenio de financiamiento entre SQM y la colectividad —a través de las corporaciones Innovación y Democracia, y Chile Ambiente—, además de acusaciones de irregularidades en las recientes elecciones del partido. Fue el propio diputado por Los Andes y San Felipe quien denunció un ingreso masivo de votos sin respaldo —en la VIII y IX Regiones— y que, aseguró, beneficiaron a los senadores Ricardo Lagos Weber y Felipe Harboe, desplazándolo del segundo al cuarto lugar de la vicepresidencia. Y aunque en un comienzo el propio PPD desmintió los hechos, a las pocas horas —y tras la supuesta verificación de las actas— confirmó “errores computacionales” que, al cierre de esta edición, lo ratificaban en el segundo lugar.

El parlamentario y ex intendente de Valparaíso —de profesión médico, con máster en Salud Pública en Harvard y un doctorado en Salud y Políticas Públicas en la Universidad Johns Hopkins— apunta sus dardos en contra de Lagos Weber quien, aclara, habría intentado sacarlo del camino al verlo “como competencia en las próximas senatoriales por la V Región”

El diputado cuenta que al interior del partido comenzaba a construirse un consenso entre todos los actores por ello decidió colaborar con la nueva mesa, “la cual es amplia: un presidente, un tesorero, seis vicepresidentes, más uno indígena que se elige aparte. Sin embargo, Felipe Harboe y Lagos Weber me dijeron que yo no debía formar parte de ese consenso, porque según Ricardo, no soy confiable”

—¿Por qué no era confiable según él?

—No conozco más detalles, sólo que fueron muy enérgicos en su veto. Entonces, como se trataba de una elección democrática, construí mi propia lista para vicepresidente y dejé que los militantes se expresaran, sin imaginar que terminaría disputando el primer lugar con Jaime Quintana.

—Insisto, ¿por qué lo vetaron?

—Ricardo Lagos aún no se convence de las ventajas del nuevo sistema proporcional y que los dos seamos candidatos a senador por la V Región; un error, ya que el PPD es el primer partido en votación en Valparaíso, ¡podemos salir los dos! Es legítimo que quiera serlo; están los votos, ya llevo tres períodos de diputado, fui presidente de la Cámara, he hecho un camino meritocrático, sin embargo, ocurre esto. Nunca pensamos que nos iría tan bien. Tras la renuncia de Pepe Auth y los problemas desatados por lo de SQM, capitalizamos el descontento y la necesidad de nuevos liderazgos internos.

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—¿Denuncia corrupción en las elecciones del PPD?

—Sin evidencias, no puedo adjudicar responsabilidades. Sí se constató inconsistencia. Algunas personas en el sur, con la posibilidad de ingresar datos, metieron una gran cantidad de votos al sistema que no tenían respaldo.

“El PPD está en la crisis de los 30”, dice el diputado, quien asegura que hay un desgaste y dejó de ser un partido distinto, que imponía temas mirando hacia el futuro. “Fuimos los primeros en hablar de igualdad de género, desigualdad, de la protección ambiental, el uso de la píldora del día después, la interrupción del embarazo por tres causales, sin embargo, perdimos la capacidad de renovar la agenda sobre los temas que vienen. Y hoy no somos muy diferentes a partidos tradicionales como el Socialista y la Democracia Cristiana”.

—¿Cuándo y por qué se perdió el rumbo?

—Hace seis años, cuando comenzaron a escasear los intelectuales, artistas, los directivos de organizaciones sociales; la participación de gente valiosa que se desencantó  y empezaron a abundar los militantes tradicionales. Súmale a eso un análisis erróneo de la derrota en el 2009, en que algunos cayeron en la tentación de responsabilizar a los ex gobiernos de la Concertación. Debimos estar orgullosos de lo que hicimos y no izquierdizarnos, lo que hizo que el perfil de los militantes y la mística interna se deterioraran.

—¿Cuánto agravó Jaime Quintana ese deterioro con su famosa “retroexcavadora”?

—El cometió un error; una vez que irrumpió con la retroexcavadora, debió desarrollar la metáfora y no dejarla a la libre interpretación, ya que se transformó en la figura metafórica preferida de la derecha para desperfilar las reformas del gobierno. Sin embargo, el principal daño del PPD, no fue ese, sino abandonar el espacio de centroizquierda que le corresponde y recibir el aporte de empresas privadas.

—¿Y el que no exista democracia interna ni diversidad y tenga como “socio controlador” a Guido Girardi, tal como denunció Pepe Auth?

—Discrepo con Pepe, no estoy de acuerdo en que se haya rendido y no diera la pelea por dentro. En la reciente elección demostramos que los que levantan una alternativa, tienen éxito. Con respecto a Girardi, él es una expresión política singular. Cuando habla de biotecnología, de robótica, sobre física, química, medicina junto a cinco premios Nobel, es un aporte. Es de los pocos que realiza un esfuerzo sistemático, comprometido y a fondo sobre el futuro. Por otro lado, al dedicarle muchas horas al partido y casi haber perdido la vida cuando se dirigía a  la VI Región durante unas eleciones internas, lo transformó en una fuerza que nadie puede equiparar.

—Las acusaciones van por el clientelismo y la cadena de favores con el que extendería sus redes.

—Suele destacarse su imagen de controlador y no que estuvo hace unos días en Ginebra, por ejemplo, mostrando el proyecto de etiquetado de alimentos que pone a Chile en la vanguardia mundial. Prefiero a ese Girardi que aporta en temas de nutrición que al controvertido por haberse transformado en el dirigente con mayor poder, respaldo, influencia y control del PPD.

—¿Ese poder se lo ha ganado en buena lid?

—Tiene seguidores incondicionales porque le ha dedicado mucho tiempo a esto, al punto, como te decía, de arriesgar su vida. Todos los partidos han cedido eso sí a la tentación del camino corto en temas de cargos de gobierno y de representación, que terminan mezclados con el nivel de respaldo y liderazgo de algunos, lo que no debe ocurrir. Cuando se colabora con un gobierno hay que poner a disposición de la Presidenta y ministros los mejores profesionales, y no ir más allá ni tratar de imponer o dejar fuera.

—¿Por qué el partido ha permitido esa concentración de poder?

—Si muchos hubiésemos creído que el PPD tiene condiciones para renovarse, que es el vehículo del progresismo, hubiéramos dedicado tiempo a nuestros militantes, recorrido el país, formado jóvenes profesionales, habría más integración y no sería tan monocolor en sus liderazgos. El propio Girardi sabe que ciertas prácticas y estilos deben abandonarse definitivamente.

—¿A qué prácticas se refiere?

—Permitir la baja participación en las elecciones, dejar de ser atractivo para los jóvenes, actuar como el resto de los partidos en la definición de agendas y nombramiento de sus dirigentes. ¡Nosotros debimos ser los campeones de las primarias!, sin embargo, no nos impusimos para que sean masivas en todo Chile y optamos por primarias restringidas, pensando que en muchas comunas “el que tiene, mantiene”, aun cuando varios de esos alcaldes van a perder.

—Una vez más primó la lógica de asegurar los cargos.

—Bueno, esa es una mala práctica. Cuando el PPD comparte la mantención del status quo, pierde su esencia y se transforma en un partido conservador como el resto. Si hubiésemos tenido ya armada una primaria en Santiago centro —que es la más importante—, habría emergido Carolina Tohá de manera natural y el problema se habría resuelto. Pero nadie lo expresó, y ya no es tiempo. Todo esto tendrá consecuencias electorales negativas para nosotros.

—¿El ex Presidente Ricardo Lagos ha ejercido su liderazgo para solucionar la crisis?

—Soy su admirador. Sus discursos son electrizantes en las bases, sin embargo, tras la renuncia de Pepe Auth, en vez de irrumpir con su presencia o poner en juego su liderazgo, optó por enviar un twitter. Es un error; él tiene una responsabilidad enorme y debe colaborar para que el partido salga adelante. El laguismo en el PPD está vivo, pero dejó de ser una corriente de peso; ahí hay responsabilidad de Ricardo Lagos Weber. El tiene una herencia política que poner en juego, ¡tiene que arriesgar! Lo llamo a que lo haga.

—¿Lagos Escobar ya no pesa entonces frente a Girardi?

—Girardi está presente a diario en la vida partidista, llama siempre, a diferencia de Lagos que cada cierto tiempo nos visita o manda un twitter. Y su hijo, insisto, aún no se decide a desarrollar el laguismo. ¿Por qué?, habría que preguntarle.

—Es enérgico en varios temas, sin embargo, ha sido blando con Carolina Tohá y el financiamiento de SQM mientras ella lideraba el partido.

—La conozco desde que éramos dirigentes de la Fech. Le creo cuando dice que no ordenó ni directa ni a través de terceros ese financiamiento. Aspiro a que la justicia lo demuestre lo antes posible, porque está afectando su imagen.

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—¿No es ingenuo pensar que en su cargo no sabía quién pagaba las cuentas? Eso cuestiona su gestión, ya que hay abandono de deberes.

—Al menos tiene responsabilidad por omisión. Ella asumió la de tipo política; la legal, la determinará la justicia.

—¿Y no tiene razón Giorgio Jackson cuando dijo que al mantener su candidatura por Santiago está entregándole el municipio en bandeja a la derecha?

—Tengo la impresión de que si hiciéramos una primaria legal en Santiago, ella ganaría esa elección y luego sería reelecta en el cargo. Discrepo de Jackson porque soy testigo de los esfuerzos que hizo Carolina Tohá para que por única vez en la historia de nuestra coalición nos omitiéramos en Santiago centro para darle paso a su candidatura emergente cuando era dirigente estudiantil, y luego en el Congreso —sin bancada— tuviera voz y voto en la comisión de Educación. Sin embargo, al primer traspié, la da por derrotada. Su actitud es oportunista.

—¿Entonces Jackson debiera pagar esos favores con su silencio?

—Existe la presunción de inocencia. Muchos de nosotros la asumimos con Giorgio al enterarnos de sus viajes, que coinciden con la recolección de firmas de Revolución Democrática. Lo mismo, al analizar las cuentas del financiamiento de la campaña, en que aparecen empresarios como Max Marambio, aportando varios millones de pesos. Nadie lo prejuzgó; eso se esperaba ahora de él.

—El análisis de Giorgio fue realismo político.

¿Y qué encuestas tiene a mano? ¿Tiene alguna que plantea que un militante de Revolución Democrática ganará la elección, acaso? ¿O quiere que nos omitamos de nuevo en Santiago por uno de los suyos?

—¿Cree que eso busca?

—Algunos se acostumbran al camino fácil y en política no existe. No me gustan las comparaciones, pero los dirigentes estudiantiles de los ’80, como Carolina Tohá, arriesgaban sus vidas en las marchas, sin medios de prensa que los cubrieran.

—¿Tiene una mala percepción de la actual bancada estudiantil?

—No existe la bancada estudiantil. Destaco a Karol Cariola; tiene una capacidad política excepcional, puede combinar la frescura de su generación con la disciplina de trabajar en coalición. Y resalto la consecuencia, radicalidad y capacidad de interpretar sin pedir nada de Gabriel Boric. Ambos tienen un tremendo futuro político.

—De agudizarse la crisis en su partido, ¿partiría como Pepe Auth?

—El PPD, PS y Partido Radical debieran construir una sola gran fuerza de centroizquierda en Chile. Es la tarea que dejó pendiente la generación del ex Presidente Ricardo Lagos. Por las nuevas exigencias y realidad política electoral, tendremos que ser nosotros los que construyamos una nueva expresión o partido.

—¿La DC no entra?

—Esta apunta al centro político, tiene otra historia.  

—¿Es Lagos Escobar su candidato presidencial?

—Es muy prematuro hablar de eso cuando aún queda por aprobar e implementar las reformas. 

—¿Hay otro candidato en el PPD?

—No. Si él no se define, no veo otra figura PPD que pueda asumir con propiedad ese desafío. La pregunta de fondo que viene ahora es ¿para qué queremos ganar la próxima presidencial? Hoy no está claro para qué aspiramos a seguir siendo gobierno; una debilidad que posibilita que expresiones populistas como la de Leonardo Farkas, Franco Parisi o Cote Ossandón puedan ser atractivas y transformarse en presidentes. Ejemplos de esos desastres en Latinoamérica está lleno.