Pedro Robledo tiene una madre Opus Dei, es homosexual y militante del Pro, el opositor partido del jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri. El sábado 23 de marzo de 2013 asistió a una fiesta en el elegante barrio de San Isidro. Fue con su novio sin imaginarse que la noche terminaría en una brutal golpiza fruto de su condición sexual.

“Estaba de la mano con mi pareja y se acercó un chico diciéndonos que nos teníamos que separar porque era una casa católica”, relató en aquel entonces el joven de 21 años que segundos después recibió un puñetazo en el rostro a pesar de dejar en claro que él también profesaba la misma religión.

El caso trascendió en los medios y Robledo fue recibido por la mismísima Cristina Fernández en la Casa Rosada. La cita duró tres horas, tiempo inédito que la Presidenta no suele otorgarle ni a sus ministros más cercanos.

En la ocasión, la mandataria se abrió como nunca y compartió con la víctima distintas anécdotas hasta el momento desconocidas por la opinión pública. Le contó particularidades tales como que duerme rodeada por más de dos mil rosarios que le regalan los partidarios en actos oficiales y que cada noche se despierta entre ocho y diez veces. Angustiada por los problemas que aquejan a su gobierno, termina dando vueltas alrededor de la cama.

Las revelaciones de esta sorprendente conversación forman parte de La Dueña, el nuevo libro que ya es éxito de ventas en el vecino país y que relata “la historia oculta de los negocios secretos, los vínculos personales y la salud de la mujer más poderosa, más amada y más odiada”, tal como detalla la tapa de la edición.

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Nicolás Wiñazki, periodista y discípulo de Jorge Lanata, fue uno de los autores de esta investigación junto a su padre Miguel, filósofo y secretario de redacción del diario Clarín. Describe el capítulo protagonizado por Robledo como uno de los más “impresionantes”. “Esa Cristina que Pedro conoció, no la conocemos ni los periodistas y ni siquiera la conocen muchos de sus ministros”, comenta.

La propia Presidenta admitió que mantuvo dicha reunión con el joven militante del Pro. Muy probablemente, durante la charla Robledo habría tratado de ‘vos’ a la mandataria. La deducción se desprende de lo que alguna vez un ex ministro K le confesó a Wiñazki padre: “Hay que tutearla para que sienta que no tiene más edad pero hay que decirle Presidenta todo el tiempo, no es conveniente tratarla de usted, sobre todo si su interlocutor es alguien joven, de tal manera que hay deliberación entre sus cercanos acerca de cómo tratarla porque se enciende rápido su carácter fulgurante”.

Mientras en el despacho contiguo el controvertido ex secretario de comercio interior Guillermo Moreno le gritaba a la jefa de Estado “Presidenta, apúrese, nos tenemos que ir”, Fernández parecía más interesada en su nuevo interlocutor y presa de la confianza comenzó a deslizar detalles frívolos de su vida. Le contó sobre su excesivo gusto por la ropa y su afición por marcas como Chanel y Ferragamo. Además habría reconocido que nunca repite ni siquiera un cinturón y que alterna permanentemente entre sus distintos diseñadores favoritos.

La particular lista de lujos y excentricidades le aportan pimienta a páginas que entremezclan detalles íntimos, relaciones familiares con su extinto marido Néstor Kirchner y su hijo Máximo, y ahonda en casos de corrupción que han sacudido a la Argentina.

El menor de los Wiñazki cuenta que uno de los objetivos del libro fue “conocer a la dueña del peronismo e irónicamente a la jefa espiritual de la nación. Hay mucha gente que sigue a Cristina y mucha gente que la detesta. Es una persona que no genera matices en las opiniones que tienen los demás sobre ella. Aunque pulcra y omnipresente en los medios, cuando uno empieza a ver su verdadera vida hay algunos aspectos que son todavía un enigma. Creo que en algún punto es una persona insondable”.

Cristina y los medios. Clarín es el grupo mediático que mantiene una guerra declarada con la Casa Rosada. Ambos autores de La Dueña pertenecen a sus filas. El padre trabaja para el diario y el hijo lo hace en el programa Periodismo Para Todos, de Jorge Lanata, en Canal 13, una de las emisiones que más críticas le dedica a la gestión kirchnerista.

En calidad de miembros de la “Corpo”, tal como los adherentes K se refieren al conjunto de medios Clarín, saben que el libro no va a caer bien en el corazón del poder argentino. “Obviamente van a ocultar la salida del libro, sin embargo, aunque tienen muchos diarios, muchas revistas y muchos canales de televisión absolutamente oficialistas, la gran mayoría de la audiencia no es tonta y consumen medios que hacen periodismo profesional. Que el libro no salga en los canales de difusión del gobierno es parte del delirio de ese aparato de propaganda que es cada vez más gigantesco. Es lógico que lo oculten”, comenta Nicolás Wiñazki.

“La Dueña” justamente dedica largos pasajes a la obsesión presidencial por todo lo que publican los medios. Prueba de ello son las historias que la investigación saca a la luz.

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Cada mañana Cristina se despierta y lo primero que hace es revisar la prensa. Lee los distintos diarios y mientras camina sobre una cinta ve los noticieros en sus múltiples plasmas con un particular detalle: cada uno de ellos permanece sin volumen. El libro narra cómo en la Televisión Pública contrataron a una persona especial para redactar los titulares que aparecen en pantalla cuando se enteraron de esta inusual práctica. “Parece ficción pero es real”, advierte Wiñazki hijo.

En el mismo capítulo se da a conocer una llamativa práctica protagonizada por funcionarios K que difícilmente tienen acceso a la Presidenta. Cuando se enteran que su líder sintoniza el canal de noticias CN23, llaman para salir al aire y mandarle recados.

Si bien Fernández le reconoció a Robledo que está al tanto de lo que dicen medios oficialistas y opositores, también le confesó que nunca ve el programa de Lanata por estar mirando a esa misma hora la popular serie de fantasía medieval “Game Of Thrones”.

Los autores del libro difícilmente creen que la mandataria deje de sintonizar el programa que más acusaciones le dedica a la gestión kirchnerista, aunque desde el gobierno ninguneen cualquier denuncia bajo el lema de “medios golpistas”.

Nico Wiñazki se defiende. “Me considero un periodista profesional. Para el gobierno es una cuestión intolerable y siempre hablan de nosotros como si fuéramos parte de un gran complot desestabilizador de la oposición. Pero no. Nosotros hacemos periodismo”.

La investigación sorprende por el elevado nivel de detalle de la intimidad del cerrado círculo presidencial. Datos como los que aparecen en “La Dueña” han sido constantemente cuestionados por programas kirchneristas como “678” o “Duro de Domar” que ponen en tela de juicio la veracidad o incluso la existencia misma de las fuentes utilizadas. Consultado al respecto, Wiñazki hijo señala que hubo un acercamiento a dirigentes que fueron funcionarios cercanos hasta hace poco y durante la época en que el entonces matrimonio K desempeñaba tareas en la provincia de Santa Cruz. “Se rompió el miedo sobre todo este año y empezó a haber cada vez más gente que se animó a hablar y a denunciar todo lo que sabían sobre casos de corrupción que tenían que ver con la Presidenta y su marido”, comenta.