En esta contienda que ya se calentó, Capriles lanzó la primera advertencia a Maduro: “Nicolás, yo no te voy a dejar el camino libre, compañero. Vas a tener que derrotarme a votos”.
Pero lo que pocos saben es que tanto Capriles como Maduro tendrán una batalla paralela: la de sus mujeres.
Por un lado Cilia Flores, a quien Maduro le debe su carrera política. Por el otro, Mónica Radonski, considerada la “suegra de Venezuela”, por la larga soltería del gobernador de Miranda.

MADURO –ESE GIGANTE BIGOTÓN que ya se arropa igual que su antecesor—, le debe políticamente todo a su esposa Cilia Flores, quien fue una de las dirigentes más cercanas a Chávez e influyentes del PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela). El tándem es indisoluble. Y aunque han tenido distanciamientos, sin Flores —nombrada por Chávez como Procuradora General de la República— Maduro nunca habría conocido al desaparecido mandatario. La abogada y pareja del presidente interino se conocieron en la época en que el militar dio su fallido golpe de Estado en 1992 y Flores se encargó de su defensa, consiguiéndole el indulto presidencial y la libertad. Por esos años, Cilia presentó a Chávez y Maduro, entonces dirigente sindical, en la cárcel de Yare. Desde ahí se transformaron en inseparables.

Mujeres-sillon-de-Bolivar02En 1997, la pareja acompañó al ex mandatario en la fundación del Movimiento V República, que lo llevaría a la presidencia por primera vez en 1999. Un año más tarde ambos ya eran diputados en la Asamblea Nacional. Flores dirigió el Poder Legislativo hasta 2011 y, actualmente, ante ella obedecen todos los fiscales del país.
Con constantes acusaciones de nepotismo, Cilia ni se inmuta y por su estrecha relación con el mundo judicial, la elección de Maduro podría dejarla como la Primera Dama más poderosa de Latinoamérica.

LA DEBILIDAD DE CAPRILES SON LAS MUJERES, no ha perdido oportunidad para decirlo. “A veces uno se para aquí y tienes unas muchachas de frente, uno las empieza a ver y pierde la concentración… Ese es mi punto frágil”, admitió en un acto de campaña, rodeado más por calcetineras que de partidarias.

Soltero, sin pareja oficial, los rumores sobre las aventuras de este abogado cuarentón dan para teleserie. “Si mi debilidad son las mujeres, mi fortaleza es mi madre”, explicó Capriles durante la pasada presidencial, donde su ‘Ma’ tuvo un rol fundamental.
“Ando buscando urgentemente primera dama”, dijo Mónica Radonski Bochenek, mujer proveniente de una familia judía ruso-polaca sobreviviente del holocausto nazi y exitosa empresaria. “Estaría a la orden para hacer lo que me pidan que haga”, agregó poniéndose en el caso que su hijo ganara la elección y ella tuviera que asumir como Primera Dama. Y aunque todos imaginaron que esa responsabilidad recaería en la presentadora de televisión Erika De la Vega, la relación de cinco años con Capriles quedó al borde del matrimonio pero no se concretó y ahora son “grandes amigos”. “Yo tenía muchas ganas de trabajar afuera y él quería seguir dando la cara por la política acá en el país”, explicó De la Vega.

Luego de esa larga relación, Capriles ha tenido varios amoríos con periodistas como Carla Angola y la actual novia del cantante Marc Anthony, Shannon De Lima. Su última pareja conocida es Maribel Petrola (29), una profesora de la Universidad de Carabobo que conoció durante su pasada campaña presidencial. Todo un galán.
Lo claro es que en Venezuela, las mujeres son las que mandan.