Cecilia Morel 

‘Queremos que el futuro gobierno tenga un profundo sentido social’

Nuevamente, la orientadora familiar se cuadró con su marido y se sumó a otra campaña política. Si antes, su caballito de batalla fue la vida sana, ahora será la promoción de un envejecimiento activo, el aumento de beneficios y servicios para las personas mayores.

–Se ha comentado que Sebastián Piñera le pidió su permiso para aceptar volver a ser candidato, ¿le costó darle el vamos?

–Un proyecto así de relevante es más trascendente que un permiso. Aquí hubo un proceso familiar, donde uno de los factores más determinantes fue el contexto y el clima país. Este ha sido un gobierno que no ha considerado a todos los chilenos, que no solo se inició con un mal diagnóstico, sino que se ha empeñado en estrechar los espacios de libertad y en caricaturizar el crecimiento económico como algo frío.

—¿Qué responde a quienes le dicen que la elección está ganada?

—Lo peor que nos puede pasar ahora es caer en triunfalismos, una elección se gana recién cuando termina de contarse el último voto. Lo que está en juego es demasiado importante.

—Esta sería la segunda vez como Primera Dama, ¿cuál será su sello?

—Si tenemos el privilegio de llegar nuevamente a La Moneda pondré a los adultos mayores, a los niños y a los más vulnerables en el centro de mis preocupaciones. Queremos que el futuro gobierno tenga un profundo sentido social, donde se ponga en el centro a quienes más lo necesitan.

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—¿Le gustaría reactivar el programa Elige Vivir Sano que usted creó?

–Lo revitalizaremos y lo volveremos a poner en la primera línea, no por un capricho personal, sino porque estamos frente a un problema sanitario, social y cultural que nos enferma, empobrece y nos hará tener una mala calidad de vida en la vejez.

—¿Cuál sería su primera medida?

—Ser Primera Dama es un rol, no un cargo público. Por lo tanto, más que medidas, mi prioridad será ser la voz de los anónimos y los no escuchados, de los adultos mayores, los niños y las personas con discapacidad.

—¿Cómo se ha sentido en la campaña?

—Con mucha energía, porque siento el cariño de las personas y tengo la convicción de que no da lo mismo quien gobierne. Pero también con una preocupación: ha habido demasiadas descalificaciones y mentiras, ordenadas hasta en minutas vergonzosas impropias de un candidato presidencial. Espero que pronto recuperemos el espíritu republicano y democrático, en que se impongan las ideas y propuestas por sobre las agresiones personales. 

Cristina Farga

‘Me inquieta el clima de desconfianza e irrespeto’

La mujer de Alejandro Guillier afirma que su foco estará en los niños. “Veo con tristeza que están invisibilizados, que hay poco respeto a su ‘ser niño’, a su ciclo de desarrollo, a sus modos de percibirse a sí mismos y al mundo”, dice la antropóloga y etnohistoriadora.

—Su sello de resultar electo su marido.

—He trabajado en temas de mujer y pueblos originarios por lo que siempre tendré un sello humano que enfatiza el valor de la diversidad y el respeto a la identidad. Me enfocaré en temas de infancia porque van de la mano con la profundidad de los problemas que tenemos como país. Veo con tristeza que los niños están invisibilizados, que hay poco respeto a su ‘ser niño’, a su ciclo de desarrollo, a sus modos de percibirse a sí mismos y al mundo. Estamos apurados en hacerlos adultos y estresados; hay sobremedicación en las escuelas, sobrecarga de tareas y competencia. ¡Afecto, arte y juego son claves! Por eso, una de mis primeras acciones será convocar a los maestros que trabajan de corazón en el aula con niños pequeños y a algunos especialistas.

—¿Será una primera dama protagónica o de bajo perfil?

—Seré una primera dama presente y que contribuirá al desarrollo del gobierno de Alejandro. Ahora, como tengo una condición de salud que a veces me limita, será dentro de lo posible.

—¿Tiene algún referente al que admire y pretenda replicar?

—Gabriela Mistral es una gran inspiración. Sus propuestas pedagógicas tienen un profundo sentido. Su legado nos enseña que es esencial la devoción del maestro, poner al niño en el centro, con  amor y belleza. También me inspira el ejemplo danés, donde se aprende a ser ciudadano desde muy pequeños.

cristina

—¿Qué es lo que más le preocupa de la función que podría llegar a desempeñar?

—Me inquieta el clima de desconfianza e irrespeto que se ha instalado, al menos en la capital del país. 

—¿Teme que deba pagar algún costo personal?

—Cuando apoyas a tu pareja en distintos proyectos siempre se hacen sacrificios, pero eso se devuelve y significa un crecimiento personal.

—¿Qué es lo que los chilenos podrían esperar de usted?

—A una persona sencilla y cercana. Acompañaré cariñosamente a Alejandro y me entregaré con dedicación a dar lo mejor de mí ahí donde sea útil. Somos una familia de harto trabajo, que ha tenido muchos años difíciles y que nos hemos construido desde el cariño y el apoyo recíproco. Eso es lo que continuaremos haciendo.

Pablo Aravena

‘Mi sello sería absolutamente ciudadano’

El marido de Beatriz Sánchez es su confeso admirador y, por eso, le duelen los ataques personales. Aquí, el subeditor de Deportes de El Mercurio cuenta que está dispuesto a sacrificar el Periodismo, pero ¿el fútbol? Definitivamente no.

—¿Qué título le acomodaría si Beatriz Sánchez fuera elegida presidenta: ‘primer caballero’, ‘príncipe consorte’, o ‘marido de la presidenta’?

—Príncipe consorte, no; marido consuerte, sí.

—¿Cuál sería su sello como marido de la presidenta de Chile?

—Uno absolutamente ciudadano: soy un chileno más. Sin privilegios ni ventajas. Además, no tengo injerencia en las políticas públicas del país. Mi función será apoyar a la presidenta y participar de los actos protocolares que correspondan.

—¿Tendría un rol protagónico?

—No. Siempre estaría en segundo plano.

—Identifíquese con el marido o pareja de alguna presidenta. 

—No me identifico con ninguno.

—¿Dejaría el periodismo para acompañar a su mujer? ¿Renunciaría a ir al estadio o a ver fútbol los fines de semana?

—¿Dejar el periodismo? Sí. ¿El fútbol? No.

—¿Qué es lo que le resulta más incómodo en este periodo de campaña?

—Los ataques personales.

—¿Cómo combate el estrés de ver a su mujer en una carrera presidencial?

—Volví a trotar y voy a yoga.

pablo

—¿Qué es lo primero que haría en caso de que su mujer salga elegida presidenta?

—Llorar, celebrar, abrazar a mi familia y agradecer. No sé si en ese orden. Además, si ganamos, me prometí correr los 42 kilómetros del maratón de Santiago.

—¿Ve machismo en la campaña?

—Desde otras candidaturas, sí. Y también desde analistas y opinólogos políticos, a los que pareciera que no les agrada ver a una mujer destacada. 

—¿Siente alguna empatía o solidaridad con Christian Kirk, marido de la otra candidata mujer, Carolina Goic?

—A veces, porque entiendo ciertas reacciones cuando critican a su esposa. Pero no comparto algunas de sus respuestas.

Karen Doggenweiler

‘Es un privilegio estar en  esta campaña’

La periodista va por su tercera postulación a primera dama. En 2009 y 2013 tomó permiso —igual que ahora— sin goce de sueldo para apoyar  la candidatura presidencial de su marido,  Marco Enríquez-Ominami. Ella es carta fuerte de la campaña territorial.

—Su sello de resultar electo su marido.

—He trabajado muy duro para tener un cargo de mera acompañante. No seré quien observe la pobreza con distancia. Mi lucha será dejar en el pasado la idea de primera dama como un adorno. Combatiremos con un gran equipo, el de “Chile de los libres” de Marco.

—¿Sería una primera dama protagónica?

—Protagonizaremos junto a un gran equipo encabezado con Marco una serie de transformaciones sociales que son urgentes para Chile. El protagonismo se lo llevarán nuestras ideas, coraje y energía. Caminaré al lado de Marco como lo he hecho por tantos años empujando un proceso de cambio en salud, educación y economía para terminar los abusos que sufren millones de chilenos a diario.

—Costo de congelar la TV para acompañar a su marido en la campaña.

—Sacrificio es el que hacen miles de chilenos que hoy, en 2017, siguen viviendo en campamentos. Es un privilegio estar en esta campaña trabajando por las ideas en las que creo.

karen-interna

—¿Está dispuesta a dejar las comunicaciones para dedicarse a la política?

—Ambas no son excluyentes. Como comunicadora he recorrido Chile muchas veces y conozco las alegrías y dolores de nuestra tierra. Llegó el momento de materializar soluciones y ahí se necesita aunar disciplinas, conocimientos y convicciones.

—¿Por qué no aceptó ir de candidata parlamentaria?

—Agradecí el cariño de quienes pensaron en mí para un cargo de elección popular, pero aspiramos a trabajar por todo Chile. Me sentí muy honrada con la propuesta de los progresistas de tantas regiones, pero mi compromiso es con el país completo.

—Lo más incómodo de hacer campaña.

—Que después de disputar dos elecciones vemos mucha desesperanza y clientelismo. Pero, nuevamente, es difícil hablar de incomodidad cuando hay tantos que deben madrugar para tener atención en salud, que se movilizan por horas apretados en un transporte público indigno, cuando nuestros adultos mayores gastan todas sus pensiones en remedios.

—¿Cómo se cuida durante la campaña, seguramente deben recibirla con comidas?

—Soy buena para comer y disfruto las muestras de cariño. No hay rincón de Chile donde no nos reciban con los brazos abiertos y una generosidad que me conmueve.

— ¿Cuál sería su primera medida?

—Ayudar con todas mis fuerzas para que las madres y padres tengan acceso inmediato a cupos en buenas salas cunas abiertas durante todo el día. Debemos generar nuevas oportunidades laborales para mujeres y jóvenes, preocuparme de la infancia, abandonada hace mucho tiempo. Esto y mucho más.

Christian Kirk

‘No me veo asumiendo algún cargo’

Aunque Christian Kirk apoya con todo la candidatura de su mujer Carolina Goic, dice que no se ve adquiriendo puestos si la senadora DC sale electa presidenta. “Pienso seguir apoyándola como lo he hecho siempre, pero no me veo asumiendo algún cargo. Seguiré con mis actividades habituales como fotógrafo de naturaleza, en áreas de promoción del turismo sustentable y conservación como biólogo marino”, dice este hombre más bien tímido que irrumpió en la campaña con una implacable carta defendiendo a su esposa y criticando fuerte a la DC por su apoyo a Ricardo Rincón.

Cuenta que todas las campañas de diputada y senadora la han hecho juntos, “a pulso, con pocos recursos y apoyo de muchos amigos. Sin duda este es un desafío mayor y los grupos son más grandes, pero me mantengo en contacto con los equipos de comunicaciones a quienes entrego algunas propuestas; de hecho, el nuevo eslogan: ‘Yo me atrevo’ fue idea mía y a todos les pareció que reflejaba muy bien lo que ha sido esta campaña y la historia de vida de Carolina”. 

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No tenerla mucho en casa ha sido un tema para sus hijas, cuenta el ex director regional de Sernatur en Magallanes. “Pero ellas entienden la lógica del trabajo de su mamá; lo mismo yo al tener que contestar constantes preguntas de los medios —como esta entrevista—, que no es lo que más me gusta. El personaje público es ella no yo”.

—¿Ha visto machismo en la campaña de su mujer? 

—Durante toda su carrera política he visto machismo. Si un hombre hubiera hecho todo lo que ella se ha atrevido a hacer en política se hablaría de un gran liderazgo. De a poco vamos avanzando hacia un país menos machista.

—¿Cuál es su aprendizaje en esta experiencia presidencial de su mujer?

—No sé si hablaría de aprendizaje; lo que sí he visto es el enorme crecimiento que Carolina ha mostrado en cuanto a sus capacidades. Ha enfrentado desafíos duros y siempre estamos conversando de cómo asumir cada nuevo reto. Estamos muy orgullosos de lo que hemos construido juntos, tanto en el plano familiar como en su carrera política.

Lidia Brain

‘No sería primera,  ni segunda, ni tercera dama’

La madre de Alejandro Navarro tiene 81 años, 4 hijos, 10 nietos y 3 bisnietos, pero dice que aún le queda energía para apoyar a su hijo. Dueña de casa y pensionada, no cree en el cargo de primera dama y declara que su preocupación serían los niños y adultos mayores.

—Su sello de resultar electo su hijo

—Yo espero apoyarlo desde mi humilde posición, como siempre lo he hecho, fortaleciendo el rol de la mujer y los adultos mayores. No es posible que miles de abuelitos y abuelitas terminen abandonados en centros que no son aptos para su cuidado. Otro tema trascendental para mí son los niños y niñas que están en el Sename. Ellos serán no ‘mi sello’, como dice la pregunta, sino que una prioridad.

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—¿Sería una primera dama protagónica?

—Primero que todo, creo que eso de primera dama debería eliminarse. Soy su madre, y como mujer creo que ese cargo es del pasado. En Chile todas las mujeres somos iguales, tenemos los mismos derechos, deberes, sueños y anhelos. Por lo que no sería primera, ni segunda ni tercera dama, yo apoyaría en lo que se me pidiera, con la mejor de las disposiciones siempre. Sobre el protagonismo, nunca lo he buscado. Los protagonistas deben ser los ciudadanos. De hecho, esta es la primera entrevista que doy y fue porque el comando me lo pidió, y me pareció interesante venir a decir, en el marco de un reportaje de primeras damas, que este cargo no debería existir.

—¿Está dispuesta a dejar sus actividades habituales para dedicarse a la política?

—Hoy participo activamente como tesorera del Club del Adulto Mayor de mi barrio en Recoleta, soy pensionada y eso me da tiempo para colaborar en lo que sea necesario, por lo que no veo incompatible en hacer ambas cosas. Además, he trabajado desde niña, incluso de temporera, luego participé en varias organizaciones sociales de mujeres en mi población, clubes de adulto mayor, entre otros.

—¿Qué es lo más incómodo de hacer campaña?

–A mi edad, puedo caminar kilómetros sin problemas, lo físico aún aguanta. 

—¿Cuál sería su primera medida?

–Lo primero que voy a sugerir como colaboradora y madre del futuro presidente, no como primera dama, es solucionar el sistema de protección de niños y niñas, acelerar los procesos de adopción, mejorar las pensiones eliminando las AFP, hacer efectiva la igualdad de salarios entre hombres y mujeres, y erradicar la violencia contra la mujer, sea física, mental o cultural. 

Pía Adriasola

‘Muchas personas encuentran sentido a nuestros planteamientos’

Madre de nueve hijos y casada hace 26 años con José Antonio Kast, dice que si su marido es presidente, será una primera dama en terreno. “Todas las semanas visito ferias de distintos sectores de Santiago y realizo puerta a puerta”, diceLa abogada de 50 años.

—¿Cuáles serán sus temas de interés?

—Están relacionados con el fortalecimiento, fomento y cuidado de la familia. Hoy es necesario que los padres se sientan confiados de que pueden darle la mejor educación a sus hijos, porque son los primeros educadores. El Estado debe procurar apoyarlos en la educación, dar facilidades y oportunidades para que puedan elegir qué institución responde al bien que quieren para sus hijos. 

Entre las primeras medidas que tomaría en su rol están la de “apoyar la derogación de la ley de aborto, aumentando el acompañamiento; terminar con la instrucción en ideología de género, incorporar a nivel nacional un programa de sexualidad integradora, empoderar a los padres en su tarea educativa y fomentar con talleres la buena comunicación y el encuentro entre padres e hijos”.

Pía dice estar dispuesta a servir y aportar en lo que sea necesario y en la medida que su rol de madre de familia numerosa se lo permita.

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—¿Cuál ha sido su rol en la campaña presidencial de su marido? 

—Desde la inscripción de la candidatura he tomado un rol más activo, sin olvidar que soy madre de nueve hijos. Hemos realizado giras a lo largo de Chile, porque con José Antonio llegaremos a todas las regiones del país. Estoy trabajando en un programa enfocado en el fortalecimiento de la familia que haré público a finales de este mes. Me interesa conocer a las personas, hablar con ellas y saber sus necesidades. Es por eso que  todas las semanas visito ferias de distintos sectores de la Región Metropolitana y realizo puerta a puerta para interiorizarme de las situaciones que realmente les preocupan.

—¿Qué ha sido lo más incómodo de hacer campaña? 

—Nada. Hasta los que podrían ser malos ratos para mí, por el desencanto propio de la política, los tomo con mucha comprensión. Yo presento a José Antonio con mucha libertad y me interesa que la gente lo conozca. Pero si no les gusta o piensan distinto a él, me encanta abrazarlos igual.

—¿Su aprendizaje en esta aventura presidencial de su marido?

—Que muchísimas personas encuentran sentido a nuestros planteamientos.