Runner metódico que acostumbra a entrenar temprano, el ministro de Hacienda es el personaje de la quincena de CARAS porque ha quedado en evidencia que tendrá en sus manos la labor menos grata y delicada de la actual Administración: poner atajo a las elevadas expectativas que tiene tanto la ciudadanía como el propio oficialismo para el período 2014-2018.

El ambicioso programa de reformas con el que Michelle Bachelet regresó a La Moneda, que pretendía saldar las cuentas de 20 años de la Concertación en distintos frentes, tiene que adecuarse a las malas noticias económicas, según señalan algunos sectores de la Nueva Mayoría. Valdés les ha puesto la firma a los postulados más realistas o conservadores, según se estime: “Las condiciones son distintas a las que se preveía, entonces es el momento de hacer las cosas un poco más graduales y priorizar”.

La principal tensión que ha tenido el oficialismo en este gobierno radica, precisamente, en las diferentes visiones sobre la profundidad y el ritmo de las reformas. La  transparentó el presidente del PPD, Jaime Quintana, cuando habló de la retroexcavadora. Pero se trata de una confrontación vieja de la centroizquierda que tiene sus orígenes en aquella disputa del gobierno de Eduardo Frei (1994-2000), entre los autoflagelantes y autocomplacientes.  En definitiva, un choque de fuerzas —como ahora, 20 años más tarde—, entre los sectores más reformistas y los moderados.

Dicen que Valdés, el ministro trotador, corrió la última maratón de Santiago en tres horas y 49 minutos. Pero la carrera que comenzó el 11 de mayo desde Teatinos 120 contempla una ruta especialmente compleja: no solamente deberá lidiar con los aspectos técnicos de su cargo —para el que tiene reconocidas condiciones—, sino que tener fortaleza política para esquivar los baches. Una dificultad adicional es haber visto a su antecesor caerse en el kilómetro 10: Alberto Arenas, el exministro, fue el primer titular de Hacienda de la democracia a quien un presidente saca antes de terminar su mandato. Como en el running, podría ser un incentivo para Valdés y sus esfuerzos por llegar bien a la meta.