De las palabras proféticas del rey nos enteramos por Andrew Morton, el biógrafo inglés que hace dos décadas se hizo famoso al develar en boca de la propia Diana de Gales los trapos sucios de su matrimonio con el príncipe Carlos de Inglaterra. Morton ahora, en un momento crítico para la Corona española, se atreve con una monarquía foránea en Ladies of Spain, libro sobre las féminas de la Casa Real, las que aparecen en el árbol genealógico y las que ocupan alcobas de palacio.

A casi 35 años de su instauración, la Corona ha sufrido tantos traspiés y escándalos que su desgaste ya la puso en la agenda política. Y mientras los dirigentes piden actualizarla, otros proponen retoques legales y algunos, abiertamente, plantean la abdicación del rey. Entre votantes del PSOE y los jóvenes, además, la popularidad del monarca ha ido bajando dramáticamente. Según la encuesta Metroscopia —hecha por El País—, en diciembre pasado la aprobación era de 21 por ciento y ahora es de -11 (perdió 32 puntos), quedando bajo otras instituciones. “Los inspectores de Hacienda tienen mejor valoración”, comentó el diario. Sin embargo, el apoyo se mantiene entre los mayores de 55, que tienen claro el rol que cumplió la monarquía en la transición pos Franco. Claro está que el príncipe Felipe tiene más popularidad que el padre, aunque también ha perdido puentos en los tres meses: de 37 por ciento a 28 por ciento.

En este contexto, la imputación de la infanta aparece como el último tramo de una ruta que lleva a la Corona del paraíso al infierno real… Y aunque la citación a declarar fijada en principo por el juez José Castro para el 27 de abril fue suspendida —hasta que se resuelva sobre un recurso de amparo—, el ‘fuego’ sigue propagándose en España, sin control, alimentado por vientos cruzados.
El juez Castro durante un tiempo estuvo convencido de que los indicios (emails donde Urdangarín le pedía opinión a su mujer o el hecho de que algunos contratos se gestaran en el palacio real de Mallorca) carecían de peso si se analizaban aisladamente. Sin embargo, valorados en conjunto provocaban dudas “que conviene despejar”, cumpliendo así con la máxima de que “la justicia es igual para todos”. Lo mismo había dicho el rey en su discurso navideño.

“CRISTINA FUE LA CAZADORA E IÑAKI LA PRESA”, concluyó Morton. En el libro la retrata como competitiva y capaz de actuar de manera agresiva ya fuera en una competición de regatas o con los hombres que le gustaban. Un ejemplo: cuando se conocieron, Iñaki tenía una relación de años con otra mujer, Carmen (a la que a su vez engañaba) y, según ha contado el escritor, la infanta llamaba a la casa donde vivían sin importarle si era Carmen la que respondía.

Hoy la cazadora ha sido cazada aunque a medias… Aunque Cristina consiguiera zafarse del asunto —mientras su marido enfrenta una fianza de 8,2 millones de euros—, no cabe duda de que el capítulo empeorará la imagen de una Corona ya “hecha añicos”, como describe Morton.
Hoy también ronda fuerte la idea de un posible divorcio y, si bien Cristina fue marginada de los actos oficiales, los medios y la gente debaten sobre si debe renunciar a su título.

—¿Usted qué cree que debería hacer?
—Ella se ha beneficiado del comportamiento de Iñaki. Pasó de vivir en un piso pequeñito de Barcelona a un palacete, así que, no le queda más remedio que apoyarlo, aunque enfrenta un dilema muy serio. Si lo declaran culpable y decide no dejarle, el daño a la Corona será considerable; si decide divorciarse, el daño para ella será fatal.
Felipe y Letizia, además, quedan en una posición muy delicada con los líos judiciales de los duques de Palma. “No se trata de escándalos sexuales que pasan y se olvidan, sino de escándalos económicos que golpean la fe sobre la que está basada la monarquía”, explica el cronista. Hasta la tía paterna de Letizia, Henar Ortiz, ha dicho que, tal y como está el patio, duda mucho que su sobrina llegue a reinar. Sin embargo, Morton cree que si alguien puede preservar la fe en la Corona es la princesa,“la única opción que hay”.
El biógrafo ha descubierto aspectos desconocidos de ella hasta ahora. Como, por ejemplo, su relación con el líder del grupo Maná cuando vivió en México, mientras su novio y posterior marido, Alonso Guerrero, la esperaba en Madrid. O que la relación con éste, un profesor de literatura con el que se llevaba diez años, empezó cuando ella tenía 16 y no al terminar la escuela, como se decía hasta ahora. Y que el romance terminó siendo “un escándalo dentro y fuera del instituto, y la conmoción desencadenó, de alguna manera, el posterior naufragio del matrimonio de sus padres”.
Morton también revela anécdotas que corroboran su personalidad…

“MANDONA, CONTROLADORA Y OBSESIVA”, Letizia “insistía en que sus pantuflas siempre estuvieran exactamente en el mismo sitio. Si alguien las cambiaba, se enfadaba mucho”, le ha contado un familiar.
Otra anécdota ocurrió dentro de un avión en el que la princesa no paraba de quejarse de la temperatura. Cuando el personal le preguntó al príncipe cómo podían ayudarla, él contestó: “No importa, lo único que quiere es dar la lata. Meterte un dedo en el ojo. Demostrar quién manda”.
Y, por primera vez, alguien de la familia habla en público sobre sus hábitos alimenticios. Dice el libro: “Era muy maniática. Yo pensaba que era por su costumbre de controlarlo todo, pero ahora me doy cuenta de que tenía algún tipo de desorden porque estaba obsesionada con su aspecto y se negaba a comer algo que remotamente pudiera engordar”.
—¿Qué opina de Letizia luego de investigarla?
—Siempre siento un respeto instantáneo por cualquiera que intente hacer lo mejor con su vida y ella, viniendo de la nada, ha demostrado tener mucho valor, ser muy avispada e inteligente. También me atrae su tendencia a los extremos: que estuviera liada con una estrella del rock y ahora sea la mujer del futuro rey de España.
—Siendo republicana, se casó con un Borbón… ¿por ambición?
—Siempre se ha movido por ambición. En cierto modo, era la reina de la pantalla chica cuando conoció al príncipe, así que convertirse en reina de la nación pudo parecerle un buen ascenso.
Morton ve en Letizia a la sustituta de la y no sólo por sus presuntos problemas con la comida sino por lo que las dos mujeres representan. “Ha traído frescura y glamour a la Casa Real al igual que Lady Di. Y a las dos les resultó frustrante que se hablara más de ellas por lo que llevaban puesto que por lo que hacían o decían”.
Por otra parte, de igual modo que Diana contribuyó con su muerte a un cambio de rumbo en la entonces maltrecha Corona británica, Letizia podría salvar a la española pues su condición de plebeya “tiende un puente con el pueblo”.
—¿Quién sería mejor reina, Letizia o la primogénita de los reyes?
—Elena es la más Borbón de los Borbones; sin embargo, en un mundo donde la monarquía necesita ser restablecida, falta una figura inteligente y capaz de guiarla. Letizia puede ser idónea.
Y si ella logra rescatar a la monarquía será toda una lección para el rey Juan Carlos quien —opina Morton— pertenece al “bando enemigo” por su condición de divorciada, agnóstica y periodista. Eva Sannum, la noruega que el príncipe Felipe debió repudiar por sus paseos en pasarelas y un vestido demasiado escotado en la boda de Haakon de Noruega, “parecía la Virgen María” comparada con Letizia, dijo un empleado de palacio.
Morton recoge el rumor según el cual el rey una vez le espetó a su nuera: “No me gustas”. También otra presunta conversación en la que se mofó de ella delante de parientes tras pasarse veinte minutos hablando de Irak: “Letizia, ya sabemos que eres la más inteligente de la familia, pero por favor, deja hablar a los demás”.
Pese a que el libro versa en torno a las mujeres de Palacio, dedica páginas al rey, para mostrarlo como un monarca absolutista. “No responde más que ante Dios y ante sus propios deseos”.

CORINNA TAMPOCO ESCAPA… En Ladies of Spain hay espacio para quien se considera su amante de años. Un antiguo amigo del soberano dice que es “peligrosa” y “una bucanera”. Sobre su relación con el monarca, otro cercano asegura que en La Zarzuela nadie lo mencionaba, pero era un hecho aceptado incluso por los hijos. Morton también recoge las palabras de alguien que un fin de semana de caza real, vio a la alemana saliendo de madrugada de la habitación del rey. “Ninguno de los dos dijo palabra”, contó esta fuente.
Pregunta obligada estos días en España: ¿Debe el rey abdicar? “Tiene una salud muy delicada y podría ser una solución. De todos modos, creo que ahora debe aguantar la crisis económica y la tormenta de Iñaki”, responde Morton.
—2012 fue el annus horribilis de la Casa Real española, ¿qué debiera copiar de la experiencia inglesa para superar este momento?
—Mantener la calma y seguir adelante.
—¿Hay salvación para la Corona española?
—Por supuesto, sólo hay que ver lo popular que es ahora la reina en Inglaterra cuando hace tan sólo 15 años, tras la muerte de Diana, se hablaba de la posibilidad de que la monarquía desapareciera.
—¿Buckingham andan tan bien como parece?
—Absolutamente. Están viviendo un periodo de tranquilidad después de una larga turbulencia. William y Kate no son una pareja especialmente emocionante, pero eso es lo que precisamente quiere la reina: ¡no más emociones, por favor!