Jorge Burgos es otro de los “pesos pesados” de la DC —junto con Mariana Aylwin, Gutenberg Martínez e Ignacio Walker— que lidera la iniciativa de que Carolina Goic (que sería proclamada candidata presidencial en la junta nacional del partido el 11 de marzo), vaya directo a la primera vuelta, aun cuando la propia Carolina y el sector de los “chascones” han manifestado sus intenciones de ir a las primarias de la Nueva Mayoría.

El ex ministro del Interior de Michelle Bachelet, que hace nueve meses renunció al gabinete manifestando su descontento con las reformas estructurales del gobierno y acusando que “el país está descarrilado”, no tiene dudas ni dobles lecturas.

“Si entramos a una primaria en la NM, con su actual diseño, lo más probable es que perdamos. Dada la poca claridad programática que existe, la DC tiene más oportunidades no sé si de ganar, pero sí de perfilarse muy bien”.

Por lo visto, la prohibición del ingreso de Mariana Aylwin por parte de Cuba hace unos días y la posterior pugna con el Partido Comunista por su defensa al veto de la isla, removió el piso —al menos— en un sector vasto de la DC, que emplazó al PC a transparentar su posición frente a la democracia y los DD.HH., cuestionó su presencia en la actual y futura coalición y apresuró algunas decisiones internas.

“No me sorprendió la actitud de la dictadura de Cuba con Mariana, allá pasan cosas peores: no hay libertades políticas, sindicales… Sí me indignó que se llegue a ese extremo, al igual que los argumentos de su cancillería que luego repitió el PC. Tenemos una visión distinta con los comunistas respecto de las dictaduras. Ellos reprochan las de derecha, muchos dieron la vida luchando en contra de la impuesta por Pinochet; por eso, me llama la atención que cuando se trata de dictaduras de izquierdas, aplaudan y avalen”.

—Hubo quienes plantearon que fue una situación provocada por Mariana Aylwin para romper con la NM.

—Muy injusto. ¿Quién en su sano juicio habría pensado que serían tan tontos de prohibirle la entrada? Hasta se dijo que fue armado entre el secretario general de la OEA Luis Almagro y Trump. Era escuchar a voceros de la dictadura de Pinochet. Y la reacción de los comunistas fue lo más obvia que hay. Nunca sorprende el PC.

—Por lo visto, esa situación terminó removiendo el piso a la DC.

—El problema con el PC ha sido de gobernabilidad, han complicado la gestión. Votaron en contra del reajuste al sueldo mínimo; y hoy, cuando el gobierno propone modificar la ley de pesca, ellos son partidarios de anularla. Qué decir de su ex embajador en Uruguay, que hace un tiempo hizo unas declaraciones tremendas…

—Al parecer, la presencia comunista los complica solo a ustedes. El resto de la NM se ve cómoda.

—La Nueva Mayoría ha sido una coalición tironeada. Insisto, el PC no ha sido un aporte. No soy anticomunista, ellos tienen el derecho y la posibilidad de ser un partido, pero su participación ha sido una de las causas en la dificultad para gobernar, aunque no la única. La retroexcavadora y la tesis refundacional no la instalaron solo ellos. A Chile le fue mejor con una coalición de centroizquierda, cuyos ejes fundamentales era el social-cristianismo de la DC y la social-democracia de sectores del PS, PPD y Partido Radical. Con gestión reformista, gradualista, avanzando escalón a escalón; no dando saltos, porque corres el riesgo de sacarte la cresta.

—Le reitero, esa no parece ser la postura del resto de sus socios.

—Es una discusión más profunda, más ideológica, que será mejor darla en primera vuelta. En primarias el resultado es obvio, la DC quedará sola frente a Alejandro Guillier. La Democracia Cristiana debe fortalecer su identidad, estableciendo su impronta de cómo se hacen las cosas: gradualidad, reformas, reconocimiento de que este país se construye con lo estatal y privado; volver a la fuente de lo que fue la Concertación. Estos principios dentro de la NM muchos lo discuten y el candidato más opcionado que es Guillier parece no interpretarlo. Ahora, si de aquí a julio esta discusión se da en la coalición y acordamos un programa reformista-gradualista estoy disponible a que sea distinto…

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—No está fácil la cosa, parece.

—Si entramos a una primaria en la NM con su actual diseño, lo más probable es que perdamos. Dada la poca claridad programática que existe, la DC —que ha decidido por unanimidad llevar a Carolina Goic— tiene más oportunidades no sé si de ganar, pero sí de perfilarse muy bien, de construir para hoy y el futuro respecto de su rol, y de negociar con la centroizquierda en términos distintos, en una mejor posición.

Guillier ya anticipó que si la DC va por fuera, la NM se quiebra.

—Si seguimos como está, mejor que se quiebre. Cómo darle esa oferta a la gente si ya está reprochada. La centroizquierda es una oferta distinta, si ofrecemos lo mismo no ganaremos.

—¿Entonces ninguna posibilidad de integrar al PC en una nueva coalición?

—Con el PC podemos converger en algunos puntos al igual que con la derecha, pero su poder y rol ha complejizado al conglomerado.

—¿Y ampliarse hacia los partidos de Andrés Velasco, Lily Pérez?

—Si hay gente de Ciudadanos que quiera participar… Yo miro lo que tenemos. Si se abre, bienvenido, pero no ando mirando para el lado.

—Es la gran disyuntiva de la DC entonces, de jugársela por sus principios o ceder una vez más por cuotas de poder.

—Sin candidato único o lista pactada, un partido con historia, presente y futuro corre riesgos de perder cinco, seis diputados, pero se perfila. La DC lo hizo muchas veces. En 1958 Eduardo Frei Montalva llegó tercero, sin embargo, esa misma noche se dio cuenta de que había establecido un porcentaje de votos que indicaba que había un futuro importante. No siempre hay que ganar para perfilarse.

—¿Y la DC de hoy estará dispuesta a perder poder para perfilarse?

—Es una discusión que se dará y las circunstancias son distintas para nosotros. Debemos cuidar que haya una coalición de centroizquierda por esencia, que ha hecho este cuarto de siglo el mejor de la historia de Chile en muchos aspectos. Al país le hace mejor una DC más perfilada, más identitaria por las circunstancias que se han producido con la NM. Por eso que la definición de ir a primarias o a primera vuelta es central, muy profunda; un punto de inflexión en lo que ha sido nuestra política partidista de estos 25 años. Una decisión de esa envergadura hay que llevarla a los militantes; cosa que discutiremos en la próxima junta.

Burgos asegura que si la decisión final del partido es ir a primarias, los costos serán altos. “Cuando entras a primarias, entras a las duras y a las maduras porque son vinculantes y el apoyo es hasta el final. Y aunque me reten por lo que diré, se producirá un problema con el voto periférico de la DC, porque hay mucha gente que me ha dicho que no votará por Guillier. Y esto no es una amenaza. La derecha gana cuando le pega una mascada al centro de la centroizquierda. Piñera lo hizo”.

—En tiempos de definiciones, está la teoría de que podría dividirse la colectividad.

—No creo. Podemos debatir, a veces con dureza, pero hay que cuidar la unidad. Para eso debemos contribuir a la claridad de nuestros propósitos, hoy —en ocasiones— desdibujados.

Ricardo Lagos encarna muy bien ese liderazgo para la refundación de una coalición de centroizquierda social-demócrata, social-cristiana… Era el mejor candidato para llevar adelante esa tesis. Ahora, si en la papeleta de noviembre hay un candidato DC, votaré por él porque soy militante”.

—Al parecer, Carolina Goic está lejos de representarlo.

—Tengo una muy buena opinión de ella en lo político y personal. Mi candidato era Lagos; si la DC se decidía a competir, para atraer el voto del centro, la mejor candidata era Mariana Aylwin. Lo concreto es que Carolina se impuso en buena lid: ganó la conducción del partido, ha ampliado su base de apoyo. No era mi candidata ideal…, pero es mucho más viable una centroizquierda conducida por un decé que por Guillier.

—Goic al igual que Guillier, se ha mostrado alineada con las reformas del gobierno.

—Sí, pero tiene una impronta DC. Su nombre surge porque hay que hacer un giro en eso. Si ella quiere tener una primera vuelta o primaria potente, con la posibilidad de sacar una votación digna, tiene que tener un discurso centrista, gradualista, reformista, vanguardista, no refundacional, ¡que no ha servido de nada!

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—No la ve una carta ganadora, al decir que solo aspira a una votación digna.

—Me refiero a las encuestas. Si las cosas se hacen bien, puede ganar, ¿por qué no?

—¿Tiene Goic viabilidad electoral?

—Tiene dificultades como los demás candidatos. Según las encuestas, los mejores posicionados son Piñera y Guillier.

—¿Murió la candidatura de Ricardo Lagos?

—No me atrevo a afirmarlo, pero está con problemas. Me llama la atención el silencio del PS. Hay una indefinición en general que puede interpretarse con que hay un sector que cree que Guillier debe ser el candidato.

—¿Le asusta Guillier presidente?

—No, Guillier no asusta. No tengo claro cuáles son sus ideas de políticas públicas, aunque se manda algunos titulares como: “Hay que derogar el decreto ley de las AFP”. Me preocupa ciertas cosas que dice, como cuando el 5 de octubre pasado puso en Twitter: “No hay nada que celebrar”, ¡¿Qué es eso?!, ¡por favor! Nuestro país necesita un liderazgo muy empoderado y por eso apoyaba a Lagos. Los tiempos que vienen no serán fáciles en lo económico ni político. Nadie que le tenga tanto temor a la calle le será fácil el gobierno. Era el problema de Piñera, la calle lo hacía temblar y tomaba decisiones precipitadas.

—A falta de Lagos, ¿no ve a Piñera como alternativa para que el país retome el carril económico?

—Parte importante de la gente que lo apoya le valora eso, que con Piñera hay posibilidad de retomar un ritmo de crecimiento; es cierto, produce ese efecto. Hay confianza en él en ese sentido, pero para gobernar también importan otras cosas: las reformas, visión política, y en eso su gobierno fue cojo. El será el candidato de la centroderecha, tiene una buena posibilidad…

—¿A pesar de Exalmar y Minera Dominga?

—Los últimos acontecimientos no lo han dañado. Sus inversiones en la empresa peruana se ve fea, huele mal, pero no creo que haya querido sacar ventajas. El caso de la Minera Dominga lo conozco menos, creo que sus problemas no vienen de una cosa dolosa, sino con que no puede con su naturaleza. Si va a gobernar, la forma en que manejó ese tema no la puede repetir. Tendría que hacer un fideicomiso total  y no sé si está dispuesto a eso. Con lo dicho, ¡voy a aparecer más cercano a Piñera que Kast, Ossandón y otros! Es mi manera de ser; los políticos de este país tienen tendencia a sacar ventajas a patadas. No es el país que yo quiero.

—Guillier o Piñera, ¿cuál le da más confianza?

—Por Piñera no votaría… y por Guillier, ¡tampoco!