Indignación. Alegría. Furia. Esperanza. El rostro de Gino Lorenzini, ingeniero y emprendedor de 34 años, muta de una emoción a otra sin perder jamás la intensidad. “Me pueden destruir incluso terminar con FYF, pero la gente ya tomó consciencia de que esto no puede seguir así. Eso, parece que aún no lo entienden los poderosos”, reflexiona, al mejor estilo Robin Hood mientras, de reojo, mira la llamada que acaba de entrar a su celular.

La jornada se acerca al fin y los mensajes se multiplican en la pequeña pantalla. Así ha sido en los últimos cuatro años, en los que su sitio FYF se convirtió en el peor dolor de cabeza de las AFP y la banca. “Lo que hicimos fue simple. Con un modelo disruptivo empoderamos a las personas con información sobre su situación previsional y las alternativas para mejorarla. Eso es lo que genera que a cinco años de nuestra creación, la industria de las AFP enfrente la peor crisis de su historia”, sostiene, con un dejo de satisfacción. 

Para el creador de la estrategia predictiva que sugiere a los cotizantes cambiarse entre los Fondos A y E de pensiones, el camino ha estado lleno de obstáculos. A los cuestionamientos de profesionales y ejecutivos del sector privado se sumaron los de autoridades económicas y organismos del rubro que con sorpresa vieron como Lorenzini ganaba espacio en los medios de comunicación. Fue catalogado de especulador y lo acusaron de alterar los valores del mercado con sus movimientos de grandes flujos de capital de un fondo a otro; pero nada lo detuvo. Al contrario, un día que escuchó como lo criticaban en el programa Información Privilegiada de radio Duna, tomó su auto y partió directo a exigir su derecho a réplica.

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Salí al aire y las redes sociales estuvieron conmigo, al final saqué el máximo provecho del ataque. Nuestra filosofía es que tú tienes que buscar la felicidad y por consecuencia el dinero llega, pero no es el foco principal. El objetivo es disminuir los riesgos de pérdida, en ningún caso especular para ganar más y así lo confirman los números. En cuatro años nuestra máxima pérdida ha sido de apenas -0.93%”, dice, a modo de defensa. “Ya estoy acostumbrado a los ataques, incluso diría preparado. Nos enfrentamos a organismos muy poderosos y es obvio que van a buscar desacreditarnos. El tema es que la crisis de las jubilaciones está frenando sustancialmente el desarrollo del país y eso lo saben muy bien los actores involucrados. No quieren entender que el capitalismo colapsó porque lo único que le importaba era el socio capitalista y maximizar sus utilidades. En cambio hoy en el mundo, el nuevo sistema es la economía del bien común que busca ganancias para todos, desde los trabajadores hacia arriba”, argumenta. 

Hace una semanas, 24 horas después de que más de un millón de personas saliera a la calle para protestar contra el sistema, Lorenzini fue invitado por La Moneda a participar en una discusión sobre el tema. En el encuentro, presidido por la Presidenta Bachelet, en el que también asistieron representantes del movimiento No más AFP y la Central Unitaria de Trabajadores, (CUT), se encontró con quien ha sido uno de sus máximos detractores, el titular de Hacienda. “A la Presidenta la conocí en el Chileday de Londres el año pasado, pero ahora la vi muy distinta. En esa oportunidad, la vi apagada. Además, era una situación muy extraña, a ratos chocante. Todos la acechaban para pedirle selfies y a medio metro la empezaban a pelar. El doble estándar nacional en su máxima expresión. Ahora estaba más entusiasta y ejecutiva. Vi a una mandataria empoderada que con la información que le dábamos inmediatamente increpaba al ministro Valdés, quien estaba visiblemente molesto por mi presencia. De hecho, ahí nos enteramos de que Hacienda intentó bajarnos del encuentro hasta último minuto”. 

—¿Cómo explica la actitud del secretario de Estado? 

—Nosotros hemos denunciado que hay un grupo de elite que opera en el Ministerio de Hacienda que ha cambiado las leyes única y exclusivamente para favorecer a las AFP y eso debe ser investigado, ya que incluso podríamos estar frente a una verdadera mafia. Con la total complicidad del poder político porque de izquierda a derecha nunca antes se investigó el negocio y sus irregularidades. Por eso, lo que corresponde es que la Fiscalía Nacional Económica tome cartas en el asunto, Valdés fue pieza clave del equipo que ‘prostituyó’ —a partir de 1999 se traspasó el riesgo de pérdidas a las personas, antes garantizaba rentabilidades positivas— con artículos inconstitucionales que nos expropiaron más de 25 mil millones de dólares y sólo para favorecer a las compañías de seguros que hoy controlan el mercado. ¡Esto es mucho más grave de lo que imaginábamos!

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—¿Cuál es la responsabilidad de Valdés?

—Como asesor de macroeconomía del gobierno de Ricardo Lagos inventó las comisiones fantasmas que nos quitaron más de 5.500 millones de dólares de nuestros fondos sabiendo que eran completamente inconstitucionales porque afectaban el derecho de propiedad de los cotizantes sobre sus ahorros.

—Pero, ¿delincuente no le parece una palabra exagerada?

—Este año, el ministro viajó a Nueva York a reunirse con Principal y Metlife y ni siquiera lo declaró por ley de lobby. Cómo se les llama a los que no cumplen con las leyes, yo lo califico de delincuente porque no cumple la ley. Cómo puede ser que viaje a EE.UU. a reunirse con dos empresas de máxima importancia y no lo comunique según la normativa vigente justo en momento en que el gobierno habla de probidad y buenas prácticas. El que se salta la ley no puede tener otro nombre que delincuente.  

—¿Cuál es su propuesta para mejorar el sistema? 

—Hay que meterle competencia, introducir una AFP estatal y cooperativas sin fines de lucro para que en el caso de existir utilidades se repartan entre los trabajadores. Se necesita mejorar el sistema, no destruirlo. Para eso necesitamos iniciativas como la del ‘hijo feliz’ que propone que por cada hijo nacido, el Estado le preste a ese niño un millón de pesos, de manera que cuando se jubile va a tener garantizado más de 50 millones de ahorro. Eso nos permitiría que cada chileno tenga un piso de 250 mil pesos mensuales de pensión. El regreso a la fórmula de reparto está absolutamente descartado porque se gasta la plata y no da rentabilidad. Chile tiene un 70% de ahorro sobre el PIB, tenemos alrededor de 170 mil millones de dólares ahorrados, no es posible que nos estemos jubilando con 120 mil pesos mensuales promedio única y exclusivamente por los conflictos de interés. 

Aunque confía en que los agentes involucrados en el problema de las jubilaciones alcanzaran un gran acuerdo nacional, Lorenzini vaticina que la peor crisis está por venir. “Estaremos frente a la quiebra del sistema de pensiones en los países más desarrollados. Estados Unidos no podrá pagar esos fondos que equivalen a más del 220 por ciento del PIB, una suma estratosférica que pondrá en jaque al sistema global”. Su esperanza está puesta en el éxito del proceso constituyente, donde FYF aportó con más de 22.500 propuestas ciudadanas que refuerzan el derecho de propiedad a nivel constitucional. “Eso es lo que necesitamos para avanzar en la derogación de las leyes promulgadas desde 1999 que hicieron de nuestro sistema uno de los más injustos del mundo”.