Dice el libro Hijas de general, que explora en las historias paralelas de Michelle Bachelet y Evelyn Matthei desde la niñez, que el padre de la ex senadora de la UDI en los años cincuenta realizó una confesión crucial a su señora. “Elda, tenemos un problema con esta niña. Esta niña se está poniendo muy creída”, observó Fernando Matthei, quien relató diferentes episodios que demuestran que el carácter de la ex candidata presidencial de la Alianza es intenso desde la infancia. “Una mañana no había té e hicimos yerba mate al desayuno. Y Evelyn, que llegó última, creyó que los otros hermanos le habían hecho una broma. Se indignó y se largó a llorar. Estaba convencida de que le habían echado algo a su té”.

Eso fue en la niñez y luego en la juventud, después de 15 años dedicada al estudio profesional del piano, pareció dispuesta a enterrar toda su faceta dulce y sensible cuando realizó una audición por primera vez frente a Claudio Arrau en Londres. Interpretó la sonata Opus 110 de Beethoven y al finalizar, el reconocido pianista chileno le dijo un poco convencido: “Siga”. La explosiva Evelyn no esperaba un “siga estudiando, mijita” y dejó los estudios formales del instrumento para matricularse en una carrera diametralmente distinta en la Católica, Economía. En su trayectoria política, como resulta público y notorio hasta la actualidad, el temperamento de Evelyn no ha cambiado y a menos de un año de la derrota frente a su compañera de juegos de la infancia en Cerro Moreno lo demostró nuevamente al arremeter contra Bachelet sin contemplaciones: “Estoy impresionada de la incapacidad de la Presidenta”, señaló a diario Pulso

Como se observa al analizar la historia, no se trata de nada nuevo. Evelyn Matthei tiene arrebatos radicales —del todo y nada— y en ocasiones actúa como una fiera que está dispuesta a pegar duro si se trata de atrapar a su presa. Lo que resulta sorprendente, sin embargo, es que la ex presidenciable de la derecha haya logrado con sus palabras reactivar a un conglomerado adormecido y todavía en shock por el gobierno paréntesis de Sebastián Piñera. En una muestra de la falta de líderes de la Alianza, la ex senadora de la UDI es vista por muchos en el sector como posible carta en las elecciones municipales de 2016 para Santiago e incluso Providencia. A juzgar por las mil vidas que ha demostrado tener esta política-felina, no sería nada raro que resucitara con éxito en dos años más.