A las 11:30 hora chilena, Estados Unidos lanzó sobre Afganistán el mayor artefacto no nuclear que posee su arsenal bélico. Sobre la GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast Bomb, apodada como “MOAB” (“Mother of all bombs” -“Madre de todas las bombas”-), se sabe que es un explosivo que estuvo desarrollando durante la guerra de Irak pero que no había utilizado hasta ahora, según lo confirmó el Pentágono.

El explosivo detonó en la provincia de Nangarhar, con el objetivo de bombardear un complejo de túneles bajo el control del grupo Estado Islámico. “Esta es la munición adecuada para reducir estos obstáculos y mantener el ímpetu de nuestra ofensiva contra el ISIS”, comentó el general John W. Nicholson, comandante de las Fuerzas Estadounidenses en Afganistán para justificar el ataque, del que todavía no se puede obtener información respecto a daños y muertos.

A menos de 100 días de asumir la presidencia del país, Donald Trump ya mostró su predilección por el uso de armas de destrucción masiva. MOAB fue probada por última vez en 2003 y su poder destructivo se podía ver a 32 kilómetros de distancia, contaron fuentes de la Fuerza Aérea de EE.UU. citados por la agencia AFP.

>Te invitamos a leer también: Washington al pie del cañón: el bombardeo a Siria