Aunque perfectamente podría convertirse en el protagonista del mes, del año y ¡hasta del siglo!; todo dependerá de los resultados de la declaración que el autodenominado operador político dio, por casi 20 horas, ante el fiscal Sabas Chahuán en calidad de imputado por presentar facturas falsas por casi 500 millones en la arista SQM del Caso Penta, y de las consecuencias que generarían sus revelaciones en materia de financiamiento político que podrían impactar en la figura de la Presidenta.

Hay quienes ya hablan de que este tema no parará por lo menos en un par de años, y ante la imposibilidad de Bachelet y del gobierno de imponer su agenda, algunos creen que se verá obligada a llamar a elecciones presidenciales anticipadas. 

Geógrafo de la Universidad de Chile  y experto en desarrollo urbano, en 1993 creó y dirigió la Asociación Chilena de Municipalidades hasta 1996, desde donde profundizó sus redes concertacionistas. En 2005, la ex ministra de economía Ingrid Antonijevic le pidió que fuera el administrador electoral de la primera candidatura de Bachelet. Y aunque en su libro Dinero y política, una tensa relación (2008) reveló que muchos le preguntaron si estaba loco al aceptar el cargo, desde entonces se transformó en un referente en el ámbito de la ‘transparencia’ y el financiamiento electoral. 

Hoy, Giorgio Martelli tiene en vilo al gobierno. Mientras la jefa de Estado y Rodrigo Peñailillo no conozcan sus recientes declaraciones, difícil será levantar una certera estrategia de defensa por parte de ambos, por eso el consejo es que Bachelet reconozca que hubo pre campaña y que hizo uso de un modus operandi de financiamiento que no sólo la afecta a ella, sino que a todo el espectro político. Sólo así podría recuperar la confianza y credibilidad, y volvería a dignificar la actividad política.

Por ahora, el recaudador tiene la llave de los secretos que guarda el oficialismo y nadie sabe cuáles serán los verdaderos alcances de sus palabras. Sin embargo, a Martelli no le queda más que hablar y contarlo todo en un momento en que sus cercanos parecen haberlo abandonado. Es la única manera de mejorar su situación frente a los delitos tributarios y a la evasión de impuestos de la Ley de Donaciones que se le imputan por estos días.